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La poscosecha y la pérdida de alimentos

En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (29 de septiembre), las buenas prácticas poscosecha son una herramienta importante para reducir las pérdidas durante el almacenamiento de granos. 

‚ÄúCoscomate‚ÄĚ, estructura de almacenamiento empleada en comunidades mixes de Oaxaca, M√©xico. (Foto: Desarrollo Agropecuario Integral Camino Real)
‚ÄúCoscomate‚ÄĚ, estructura de almacenamiento empleada en comunidades mixes de Oaxaca, M√©xico. (Foto: Desarrollo Agropecuario Integral Camino Real)

Paradójicamente, en un mundo donde se pierde alrededor del 14 % de los alimentos producidos y se desperdicia el 17 % de esa producción total mundial, existen actualmente cerca de 811 millones de personas padeciendo hambre.

La p√©rdida y desperdicio de alimentos es un fen√≥meno complejo que implica el desaprovechamiento de todos los recursos ‚ÄĒagua, tierra, energ√≠a, mano de obra y capital‚ÄĒ utilizados para su producci√≥n. Esto hace urgente la difusi√≥n y adopci√≥n de medidas y pr√°cticas que permitan reducir las p√©rdidas y el desperdicio de alimentos.¬†

La poscosecha es una actividad clave para este propósito, ya que un manejo deficiente en esta etapa pone en riesgo la producción y la calidad de la cosecha que durante meses el agricultor cuido en campo, invirtiendo tiempo y recursos.

Las pérdidas poscosecha en México se estiman en alrededor de 25 % en promedio, pero suelen ser mayores en regiones tropicales dónde la temperatura y la humedad favorecen la proliferación de insectos y hongos, dejando más propensos a los granos almacenados de manera incorrecta. 

Existe una gran diversidad en las prácticas y manejo poscosecha realizado por los productores, dependiendo de la tradición, el conocimiento de alternativas, condiciones ambientales y disponibilidad de tecnologías.

Los sistemas de almacenamiento en las comunidades son diversos y se adaptan de acuerdo con las condiciones socioecon√≥micas, culturales y geogr√°ficas. Entre los sistemas convencionales destaca el uso de costales de polipropileno, generalmente con aplicaciones de productos de s√≠ntesis qu√≠mica considerados como altamente t√≥xicos por la FAO, la Organizaci√≥n Mundial de la SALUD (OMS) o la Red de Acci√≥n en Plaguicidas (PAN, por sus siglas en ingl√©s) ‚ÄĒentre los que destaca el fosfuro de aluminio‚ÄĒ.

Ante esta problem√°tica, la iniciativa Cultivos para M√©xico ‚ÄĒde la Secretar√≠a de Agricultura y Desarrollo Rural y el Centro Internacional de Mejoramiento de Ma√≠z y Trigo (CIMMYT)‚ÄĒ, ha instalado plataformas de investigaci√≥n y m√≥dulos o √°reas de extensi√≥n donde se validan y difunden pr√°cticas poscosecha para que los productores de peque√Īa escala puedan garantizar a sus familias la disponibilidad de grano limpio y saludable.¬†

En la localidad La Libertad ‚ÄĒen San Juan Cotzoc√≥n, en Oaxaca, M√©xico‚ÄĒ, por ejemplo, se instal√≥ un ensayo para demostrar la efectividad de cuatro m√©todos de almacenamiento: botellas PET, tierra de diatomeas, cal est√°ndar y ceniza de fog√≥n.

Los resultados de esta evaluaci√≥n, realizada junto con el productor Ramiro √Āngel Valencia Le√≥n, fueron claros: ante la falta de opciones como los silos met√°licos herm√©ticos y las bolsas pl√°sticas herm√©ticas, los recipientes PET pueden ser una excelente alternativa para conservar las caracter√≠stica originales ‚ÄĒpeso, color, olor, sanidad‚ÄĒ del grano almacenado.¬†