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Costich se retira, pero su odisea contin煤a

La directora del Banco de Germoplasma de Ma铆z, que se retir贸 en septiembre, moderniz贸 la curaci贸n de datos del banco y promovi贸 el acercamiento a las comunidades de cultivo de variedades locales de ma铆z en las Am茅ricas.

En ocasiones, a Denise E. Costich, reciente ex directora de la colecci贸n de ma铆z del Banco de Germoplasma del Centro Internacional de Mejoramiento de Ma铆z y Trigo (CIMMYT), le gusta incluir una cita de Woody Allen en sus presentaciones.

“No tengo idea de lo que estoy haciendo”, declara el texto sobre una foto de un Allen de aspecto aturdido. “Pero la incompetencia nunca me impidi贸 lanzarme con entusiasmo”.

Esta es quiz谩s la manera ir贸nica de Costich de reconocer la trayectoria inusual que la llev贸 al Banco de Germoplasma y su entusiasmo por nuevos e interesantes desaf铆os. Sin embargo, de ninguna manera es un reflejo exacto de la habilidad, el conocimiento y el estilo de gesti贸n humano que aport贸 a la labor.

鈥淓l CIMMYT requiere personas con una amplia gama de experiencias鈥, dice Tom Payne, director de la colecci贸n de trigo del Banco de Germoplasma del CIMMYT. Aunque no se form贸 como cient铆fica de cultivos y a pesar de que nunca hab铆a trabajado en un banco de germoplasma, el rico conjunto de experiencias profesionales y de vida de Costich la convirti贸 en la persona ideal para el trabajo.

Desde 脥taca y de regreso

Costich naci贸 y creci贸 en Westbury, Nueva York, y pas贸 gran parte de su infancia en un vivero de 谩rboles. Su abuelo era el gerente, su padre se convirti贸 en el director de ventas y, finalmente, su hermana tambi茅n se dedic贸 al negocio de la horticultura. Si bien sus experiencias en el vivero contribuyeron a un temprano inter茅s por las plantas y la ecolog铆a, el aspecto comercial del vivero la eludi贸. 鈥淪implemente no puedo vender cosas. Soy terrible鈥, declara Costich. “Pero realmente me gusta estudiarlas”.

Este gusto por el estudio la llev贸 a la Universidad de Cornell en 脥taca, Nueva York, donde en un principio se recibi贸 como licenciada en biolog铆a de la vida silvestre. Su noci贸n de lo que significaba “estudiar cosas” fue influenciada por sus primeros h茅roes, primat贸logos y bi贸logos de campo Dian Fossey y Jane Goodall. Implicaba viajar. Trabajo de campo en lugares lejanos. Entonces, cuando surgi贸 la oportunidad al final de su segundo a帽o de estudios de viajar a Kenia con Friends World College, Costich no lo dud贸.

Costich finalmente pas贸 cuatro a帽os en Kenia, estudiando babuinos. Cuando finalmente regres贸 a 脥taca, sab铆a dos cosas: el trabajo de campo era absolutamente lo suyo y quer铆a hacer un doctorado.

Una conversaci贸n casual con sus compa帽eros de casa en su 煤ltimo semestre la llev贸 a realizar un trabajo de campo en la Amazonia brasile帽a tras su graduaci贸n, bajo la supervisi贸n del legendario bi贸logo tropical y conservacionista Thomas Lovejoy. No obstante, en lugar de un tema de tesis, se top贸 con un par谩sito, un caso de leishmaniasis y se dio cuenta de que la selva tropical no era el entorno de trabajo para ella.

Las influencias y los resultados inesperados continuaron marcando la carrera de Costich a lo largo de sus estudios de posgrado en la Universidad de Iowa. Encontr贸 su planta no en el campo, sino mientras le铆a un ensayo polvoriento como estudiante de intercambio en la Universidad de Wisconsin. Su estudio del Ecballium elaterium (una especie silvestre de la familia de las cucurbit谩ceas o calabazas) no la llev贸 a los tr贸picos 鈥攄onde trabajaban la mayor铆a de sus compa帽eros y a donde esperaba dirigirse como estudiante de posgrado鈥 sino a Espa帽a, donde, por cierto, aprendi贸 por primera vez el espa帽ol.

Varios a帽os despu茅s, Costich consigui贸 un puesto permanente en el Departamento de Biolog铆a del College of New Jersey. Continu贸 publicando sobre el Ecballium elaterium. Su carrera parec铆a estar asentada en una trayectoria acad茅mica predecible y reconocible, una sin una intersecci贸n obvia con el CIMMYT.

Posteriormente, Costich vio un anuncio en el bolet铆n de la Sociedad Ecol贸gica de Am茅rica para un puesto de editor gerente para todas las revistas de la Sociedad. Su esposo, doctor en biolog铆a, hab铆a trabajado como editor de una revista acad茅mica durante varios a帽os. Cuando Costich vio el anuncio, se dirigi贸 inmediatamente a la oficina de su marido. “Golpe茅 el escritorio con el bolet铆n y le dije: ‘隆Aqu铆 est谩 tu trabajo!'”.

Costich ten铆a raz贸n. Poco despu茅s, estaba de regreso a 脥taca 鈥攄onde estaban ubicadas las oficinas de la Sociedad鈥 con una familia que ahora inclu铆a a tres hijos. Si bien fue la decisi贸n correcta para su familia, se produjo a costa de su incipiente carrera acad茅mica. En 脥taca, pronto se encontr贸 atrapada en el papel de postdoc ambulante.

Denise Costich in Spain in 1986, doing fieldwork on Ecballium elaterium with her daughter Mara.
Denise Costich en Espa帽a en 1986, realizando un trabajo de campo sobre Ecballium elaterium con su hija Mara.

Un giro asombroso de los acontecimientos

Costich admite que, especialmente al principio, el regreso a 脥taca fue duro, incluso deprimente. Sus recuerdos de estos a帽os pueden sonar un poco como un juego de sillas musicales jugado con laboratorios de investigaci贸n. A medida que un proyecto de posdoctorado o de investigaci贸n terminaba, se encontraba escaneando el campus en busca de su pr贸ximo puesto. Se volvi贸 experta en eso. 鈥淓n diez a帽os, nunca perd铆 un cheque de pago鈥, dice Costich.

Con el cambio de milenio, Costich volvi贸 a mirar al horizonte. A medida que pasaban los d铆as en su 煤ltimo puesto, un genetista de ma铆z se mud贸 al laboratorio de al lado. Lo que empez贸 como una broma de pasillo sobre la posibilidad de que Costich abandonara el barco y se uniera al laboratorio de ma铆z, pronto se convirti贸 en una entrevista y posteriormente en una oferta de trabajo.

El trabajo le permiti贸 conocer a casi todos los que trabajan en gen茅tica del ma铆z en Cornell. Costich pronto se encontr贸 administrando el trabajo del laboratorio Buckler sobre gen茅tica de poblaciones de ma铆z. Mientras tanto, incursion贸 en proyectos paralelos sobre Tripsacum, un g茅nero de pasto perenne que est谩 estrechamente relacionado con el ma铆z, y administr贸 un proyecto importante sobre el pasto varilla. Al final de su posdoctorado, el laboratorio se puso a trabajar tratando de crear un puesto permanente para ella. Una vez m谩s, la trayectoria de Costich estaba comenzando a tomar una forma estable y predecible.

Entonces apareci贸 la cient铆fica del CIMMYT Sarah Hearne. 鈥淓scuch茅 a trav茅s de la vid 鈥攐 tal vez a trav茅s del campo de ma铆z鈥 que el puesto de gerente de la colecci贸n de ma铆z del Banco de Germoplasma del CIMMYT estaba disponible鈥 y que estaban teniendo dificultades para encontrar una persona para el puesto鈥, recuerda Costich, quien ya conoc铆a a Hearne y hab铆a trabajado con Suketoshi Taba, el director pionero del banco de germoplasma desde hace mucho tiempo. Naturalmente, el tema surgi贸 cuando ella y Hearne se pusieron al d铆a en 脥taca.

Hearne admiti贸 que la b煤squeda a煤n no hab铆a tenido 茅xito. “Pero conozco a la persona perfecta para el trabajo”, agreg贸.

“Ah s铆, 驴qui茅n?” pregunt贸 Costich sin entender el mensaje.

Denise Costich, the maize collection manager at CIMMYT鈥檚 Maize and Wheat Germplasm Bank, shows one of the genebank's more than 28,000 accessions of maize. (Photo: Luis Salazar/Crop Trust)
Denise Costich, gerente de la colecci贸n de ma铆z del Banco de Germoplasma de Ma铆z y Trigo del CIMMYT, muestra una de las m谩s de 28,000 accesiones de ma铆z del banco de germoplasma. (Foto: Luis Salazar/Crop Trust)

Una extra帽a en una tierra extra帽amente familiar

A Costich no le sorprendi贸 nada la sugerencia. Nunca hab铆a trabajado en un banco de germoplasma. Finalmente estaba encontrando algo de estabilidad en Cornell.

Al mismo tiempo, sus primeros sue帽os de explorar nuevos lugares a trav茅s de su trabajo, especialmente los tr贸picos, la atrajeron. Su hijo menor ten铆a casi la edad universitaria. En contra del consejo de algunos que la hab铆an visto trabajar tan duro para establecerse en Cornell, dio el siguiente paso.

Cuando Costich lleg贸 al campus del CIMMYT en Texcoco, M茅xico, hab铆a atravesado buena parte del mundo, aprendiendo espa帽ol aqu铆, habilidades administrativas all谩, un profundo conocimiento del ma铆z y su evoluci贸n biol贸gica y cultural por all谩. Durante este viaje de vida, desarroll贸 un profundo humanismo que le es propio.

Todo parec铆a una casualidad, tal vez, hasta que lleg贸 a M茅xico y, de repente, de manera contradictoria, se encontr贸 en el campo para el que estaba perfectamente adaptada. “Ser la gerente de un banco de germoplasma result贸 ser el trabajo perfecto para m铆, 隆y ni siquiera lo sab铆a!” menciona Costich. “Termin茅 usando todo lo que aprend铆 en toda mi carrera”.

Eso no quiere decir que fuera f谩cil, especialmente al principio. Taba, su predecesor, hab铆a ocupado el puesto durante d茅cadas, era un cient铆fico especializado en cultivos y hab铆a hecho que el banco pasara de ser una colecci贸n centrada en la regi贸n, con 12,000 accesiones, a convertirse en el banco de germoplasma de ma铆z m谩s importante del mundo, con 28,000 accesiones, una instalaci贸n de almacenamiento de 煤ltima generaci贸n y una serie de pr谩cticas pioneras.

Taba no solo hab铆a dejado enormes zapatos que llenar, sino que durante su mandato 鈥攃omo es habitual en la fase de expansi贸n de muchos proyectos鈥 hab铆a sido dif铆cil para el banco llevar una contabilidad completa y comprender todo el nuevo material que se hab铆a incorporado. Seg煤n el coordinador del banco de germoplasma, Cristian Zavala, cuando Costich se uni贸 al CIMMYT 鈥渟ab铆amos muy poco sobre el material de nuestras b贸vedas鈥.

“Taba era principalmente un mejorador”, dice Costich. “De hecho, creo que esta oscilaci贸n entre un enfoque en el mejoramiento y un enfoque en la conservaci贸n y curaci贸n es buena para el banco”.

Un banco para los agricultores

Sin embargo, seg煤n Zavala, debido al conocimiento limitado de gran parte del material con el que estaban trabajando, muchos miembros de base del banco no comprend铆an completamente la importancia de su trabajo. La moral estaba mezclada. Adem谩s, a pesar de la suposici贸n de que su nuevo trabajo la har铆a trabajar en estrecha colaboraci贸n con los peque帽os agricultores locales, Costich descubri贸 que la instituci贸n era poco conocida por los agricultores comunes en su pa铆s anfitri贸n. Cuando se conoci贸, la cient铆fica asociada en innovaci贸n e inclusi贸n social, Carolina Camacho, se帽ala, se asumi贸 que el CIMMYT solo trabajaba con variedades h铆bridas de ma铆z y no con las variedades nativas de las que dependen muchos peque帽os agricultores en M茅xico.

Estos se convirtieron en los ejes principales del trabajo de Costich en el banco: la conservaci贸n del material atrasado, el desarrollo del personal y el alcance comunitario.

Por lo tanto, cuando Costich se dio cuenta de que los registros se manten铆an en una combinaci贸n de papel y formatos digitales rudimentarios, envi贸 a Zavala, un joven y prometedor asistente de investigaci贸n en ese momento, a una pasant铆a en la Colecci贸n del Banco de Germoplasma de Ma铆z del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en Ames, Iowa, a talleres en los bancos de germoplasma del CGIAR en Colombia (al CIAT) y en Etiop铆a (al ILRI), y a reuniones sobre temas especializados en Alemania y Portugal.

Zavala no hab铆a salido del pa铆s antes, hablaba poco ingl茅s y recuerda haber sido 鈥渞ebelde鈥 en el trabajo. 鈥淣ecesitaba m谩s responsabilidad鈥, dice. “La Dra. Denise not贸 eso y me ayud贸 a crecer”. A su regreso, Zavala ayud贸 a implantar procesos actualizados de trazabilidad y gesti贸n de datos, incluida la migraci贸n de los datos del banco de germoplasma a la plataforma GRIN-Global del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

No obstante, como se帽ala Payne, la tenencia de Costich nunca se trat贸 de un simple conteo de frijoles o, en este caso, de granos de ma铆z. 鈥淓lla ve el aspecto m谩s humano de la importancia de las colecciones鈥, menciona. Las principales tareas que estableci贸 para el banco llegaron a subsumirse en el objetivo general de una comprensi贸n m谩s completa del contenido de las b贸vedas del banco, una que abarcara tanto su importancia biol贸gica como sociocultural.

Cuando Costich se encontr贸 con una colecci贸n de variedades locales de ma铆z del estado de Morelos reunidas por 脕ngel Kato a mediados de la d茅cada de 1960 que conservaban los nombres de los agricultores que hab铆an donado cada muestra, trabaj贸 con Camacho y la estudiante de posgrado Denisse McLean-Rodr铆guez para dise帽ar un estudio que involucrara a las familias donantes y sus comunidades. McLean-Rodr铆guez, Camacho y Costich se propusieron comparar los efectos de la conservaci贸n de razas locales ex-situ versus in-situ en t茅rminos tanto gen茅ticos como socioecon贸micos.

De manera similar, cuando un colega del INIFAP invit贸 a Costich a ser jueza en un concurso anual por la mazorca m谩s grande de ma铆z criollo Jala en el estado de Nayarit, M茅xico, pronto comenzaron a discutir c贸mo podr铆an contribuir en la comunidad m谩s all谩 de su participaci贸n como jueces. A partir de 2016, Costich fue codirectora de un estudio de la diversidad gen茅tica de la variedad local, as铆 como de una iniciativa para volver a matricular las semillas de ma铆z Jala conservadas en el CIMMYT durante m谩s de 60 a帽os.

Costich and members of the Maize Collection team hosting Pedro Bello from UC Davis (center, glasses) at the CIMMYT Germplasm Bank in Texcoco, Mexico, for a workshop on seed longevity and conservation techniques.
Costich y los miembros del equipo de la colecci贸n de ma铆z recibieron a Pedro Bello de la Universidad de California en Davis (al centro, de lentes) en el Banco de Germoplasma del CIMMYT en Texcoco, M茅xico, para un taller sobre longevidad de semillas y t茅cnicas de conservaci贸n.

Un banco de germoplasma no es una isla

Los bancos de germoplasma son baluartes contra la erosi贸n gen茅tica. Pero, como explica Camacho, esta misi贸n puede entenderse tanto en sentidos muy estrechos como muy amplios. El sentido estricto se centra en los procesos gen茅ticos per se: la p茅rdida de alelos. El sentido amplio incluye la p茅rdida de pr谩cticas culturales y conocimientos construidos y sostenidos en torno al cultivo de una variedad local determinada. A trav茅s de las iniciativas que el banco ha emprendido durante su mandato, Costich ha tratado de demostrar, tanto en el 谩mbito cient铆fico como en la pr谩ctica, c贸mo las colecciones de germoplasma como las del CIMMYT pueden complementar, reforzar y enriquecer el trabajo de los peque帽os agricultores 鈥攍os conservadores de facto de germoplasma鈥 contribuyendo al mismo tiempo a la dif铆cil tarea de combatir la erosi贸n gen茅tica en un sentido m谩s amplio.

Uno tiene la sensaci贸n de que, en opini贸n de Costich, no se trata de un proceso unidireccional en el que las grandes instituciones “ayudan” a los peque帽os agricultores. M谩s bien se trata de la colaboraci贸n entre todos los participantes en una red interdependiente de conservaci贸n. Como argument贸 en su reciente seminario final, Costich ve a los bancos de germoplasma como un eslab贸n en una cadena de respaldo de seguridad alimentaria que comienza a nivel de la granja.

De hecho, la iniciativa m谩s reciente de Costich demostr贸 c贸mo las innovaciones destinadas a un eslab贸n de la cadena pueden viajar hacia arriba y encontrar aplicaciones en instituciones m谩s grandes.

Costich dirigi贸 recientemente una iniciativa con bancos comunitarios de semillas en la cordillera de Cuchumatanes en Guatemala para estudiar el uso de la tecnolog铆a DryChain en el almacenamiento de ma铆z poscosecha. Este experimento demostr贸 los enormes beneficios que la incorporaci贸n de este tipo de tecnolog铆as podr铆a traer a las reservas de semillas familiares y comunitarias con poca tecnolog铆a o sin ella.

Sin embargo, en 煤ltima instancia, el estudio condujo a un segundo experimento en la estaci贸n de clima tropical del CIMMYT en Agua Fr铆a, M茅xico. Con el asesoramiento de colaboradores de la Universidad de California en Davis y un socio de la industria (Dry Chain America), el equipo de acondicionamiento de semillas ha modernizado una cabina antigua de secado de la estaci贸n para secar el ma铆z sin utilizar calor, sino forzando la circulaci贸n de aire a trav茅s de sacos de secado. Bajo la direcci贸n de Filippo Guzzon, estudiante de postdoctorado y bi贸logo de semillas que trabaja con Costich, se prob贸 la viabilidad a largo plazo de las semillas secadas con la t茅cnica acelerada frente a las t茅cnicas tradicionales, las cuales son m谩s lentas. El estudio no mostr贸 p茅rdida de viabilidad a largo plazo utilizando la t茅cnica de secado acelerado.

Un retiro muy ocupado

En el seminario final de Costich, Kevin Pixley, director del programa de Recursos Gen茅ticos, present贸 a Costich una placa en agradecimiento por su servicio en el CIMMYT. Terence Molnar, mejorador de ma铆z del equipo de Recursos Gen茅ticos, ha reemplazado a Costich y es ahora el director del Banco de Germoplasma de Ma铆z.

Sin embargo, para algunos colegas cercanos, la partida de Costich no es el final del camino. “Este no es un adi贸s para siempre”, dice Guzzon. 鈥淪eguir茅 en contacto con mi cuatita鈥, dice Camacho, quien tambi茅n dej贸 el CIMMYT recientemente.

Por su parte, Costich recalca que esto no es un adi贸s. No a sus amigos y colegas, y ciertamente no a su trabajo. En un almuerzo de despedida a base de ma铆z y con distancia social que Costich celebr贸 pocos d铆as antes de su partida, segu铆a ocupada tejiendo conexiones sociales y fomentando la colaboraci贸n entre fan谩ticos del ma铆z de todo tipo 鈥 desde chefs y dise帽adores hasta cient铆ficos y defensores pol铆ticos.

Costich ya est谩 considerando tomar un puesto a tiempo parcial en su antiguo laboratorio en Cornell y regresar a la investigaci贸n del Tripsacum. A su vez, ser谩 cient铆fica visitante en el Centro Nacional de Recursos Gen茅ticos (CNRG), donde oficialmente encabezar谩 parte de un estudio internacional sobre el pasto varilla. Costich espera aprovechar su mandato en el CIMMYT al involucrarse en un esfuerzo para ayudar a mejorar el sistema nacional mexicano de recursos fitogen茅ticos. Adem谩s, recientemente acept贸 la invitaci贸n de Seed Savers Exchange para formar parte de su consejo y desea ofrecer su tiempo y experiencia a varias iniciativas de conservaci贸n de semillas dentro de esa organizaci贸n y con sus muchos colaboradores.

Cuando se le pregunt贸 qu茅 es lo que espera abordar en su retiro que no est茅 relacionado con el trabajo, Costich traiciona su profunda lealtad al mundo de las plantas. “No lo s茅”, dice, “estoy pensando en comenzar un gran huerto”.

Foto de portada: Denise Costich durante la inauguraci贸n del museo del banco de germoplasma del CIMMYT en 2019 (Foto: Alfonso Cort茅s/CIMMYT)