La biodiversidad es el elemento fundamental de la salud de todas las especies y ecosistemas.

Las iniciativas internacionales para monitorear la roya del trigo evitan la propagación de ésta y otras enfermedades de las plantas.

La humanidad depende de los suelos para producir sus alimentos, y también para recibir una variedad de servicios del ecosistema.

Tres importantes países productores y exportadores de semilla de maíz en el sur de África están libres de la temible necrosis letal del maíz (MLN).

Las tecnologías de ADN como los marcadores moleculares tienen un enorme potencial para perfeccionar la selección y obtener información útil.

Nuestra meta es que haya 10 millones de agricultores que practiquen la agricultura climáticamente inteligente en los próximos cinco o siete años.

“La pérdida de tan solo 7 a 10% de cualquier cultivo alimentario importante haría que los precios se cuadruplicaran”, advierte Howarth Bouis.

El conocimiento que los productores tienen de la labranza cero está aumentando, pero dejar de lado el arado no es sencillo para algunos.