Un sector semilla fortalecido beneficia a los pequeños productores y la economía de África

March 6, 2017
Good road networks to facilitate smallholders to access agricultural and seed markets is critical for higher food production both for consumption and investment. Source: CIMMYT

Buenas redes de carreteras que permiten a los pequeños productores acceder a los mercados de productos agrícolas y semilla son esenciales para aumentar la producción de alimentos, tanto para consumo como para invertir. Esta gráfica muestra las distancias que muchos pequeños agricultores de Mozambique tienen que recorrer para acceder a diferentes servicios de la cadena de suministro. Fuente: CIMMYT

NAIROBI, Kenia (CIMMYT)―El sector agrícola de África es impulsado por pequeños productores que constituyen el 70% de la población que depende directamente de la agricultura para obtener su sustento y sus ingresos. Pese al impacto a gran escala en todo el continente, la agricultura de pequeña escala sigue siendo principalmente una actividad de subsistencia y escasa tecnología.

Lograr que los pequeños productores sean inversores además de productores ayudaría a atraer mejores inversiones en el sector, lo que permitiría a los agricultores aumentar su producción para vender en lugar de solo utilizarla para el consumo familiar. Para lograr este objetivo, se necesitan mayores inversiones para elevar el nivel de participación y, por ende, mejorar el sector agrícola de África, opina Paswel Marenya, científico social que trabaja en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT).

Tres estudios que realizaron recientemente científicos del CIMMYT y sus colaboradores en África oriental y austral evaluaron intervenciones que podrían eliminar las ineficiencias de las cadenas de suministro de semilla. Asimismo, encontraron que el bajo poder adquisitivo de los pequeños productores ha sido un obstáculo para aquellos que tratan de acceder a los mercados de semilla de maíz y de leguminosas. Aunque estos mercados se han expandido en los últimos tiempos debido a que las empresas privadas han invertido en la distribución de maíz y leguminosas, los pequeños productores no se han beneficiado, pese a que desempeñan un papel importante en el sector.

Un factor fundamental para mejorar las prácticas agrícolas es el reforzamiento de los sistemas de semilla para dar mejor acceso a los pequeños productores a semilla de alto rendimiento y tolerante a factores adversos. Por ejemplo, en Tanzania, la frágil cadena de suministro de semilla hizo que los pequeños productores reciclaran semilla de maíz híbrido, en algunos casos, hasta tres años seguidos. La semilla de leguminosas que sembraban a menudo era la semilla que habían guardado de su cosecha anterior.

En otros lugares de Mozambique, los pequeños productores entrevistados solo tuvieron acceso a tres variedades mejoradas en 2014, pese a que ese año se liberaron más de 30 variedades mejoradas de maíz y leguminosas. En un país donde el 95% de la población depende del maíz y las leguminosas, que son la fuente más importante de proteínas para las familias rurales en particular, es necesario hacer grandes cambios para facilitarles el acceso a semilla mejorada.

Los estudios determinaron que la ineficiente distribución de semilla contribuía considerablemente al limitado acceso que los pequeños productores tienen a variedades mejoradas. Además, la escasa producción de semilla de unas cuantas compañías semilleras en el país ha empeorado la situación debido a que los altos costos pusieron la semilla mejorada fuera del alcance de millones de pequeños productores.

En consecuencia, aproximadamente el 70% de los agricultores mozambiqueños siembran variedades locales con poca resistencia a plagas y enfermedades, y bajo potencial de rendimiento.

Para solucionar estos problemas, los estudios recomendaron de manera unánime invertir en caminos rurales que conecten a comunidades aisladas con los mercados de productos agrícolas y semilla, y para que sea menos costoso para los distribuidores de semilla llegar a comunidades remotas. En segundo lugar, en Mozambique es necesario invertir en infraestructura de almacenamiento y en un sistema nacional de semilla más eficaz a fin de que las compañías semilleras puedan obtener semilla de fundación. Además de políticas favorables que atraigan a más compañías semilleras y distribuidoras de fertilizante del sector privado, se requiere un sistema público de extensión agrícola más robusto.

A mayor escala, los formuladores de políticas gubernamentales deben aprovechar el rápido crecimiento del sector semilla y el creciente interés que muestran los actores del sector privado.

“Los organismos reguladores del sector semilla deberían asumir un mayor papel en facilitar y fomentar la competencia a fin de aumentar el acceso a la semilla y reducir su costo”, sugiere Marenya. “Esta es la solución más sustentable, pues garantiza la participación del sector privado y asegura que los agricultores sean los que establezcan la demanda de semilla; además, las posibilidades de obtener buenas ganancias son buenas”.

El aumento de la demanda de alimentos y el crecimiento proyectado de los mercados de alimentos en África constituyen una verdadera oportunidad para los agricultores africanos, agrega Marenya. En 2011, por ejemplo, África subsahariana importó productos básicos agrícolas, como trigo, maíz, aceite vegetal y azúcar, por un monto de US $43,000 millones. Además, estimados derivados de la investigación del Deutsche Bank (Banco Alemán) indican que los mercados urbanos de alimentos se cuadruplicarán, que los mercados de alimentos y bebidas crecerán y que, para 2030, alcanzarán alrededor de US $1 trillón, lo cual producirá mayores beneficios económicos para todos.

Aunque los mercados de productos básicos en África oriental y austral son relativamente vibrantes, muchos agricultores logran acceder a estos mercados solo gracias a conexiones informales. Las cadenas de valor estructuradas, que incluyen sistemas de información confiables y transparentes, una buena estructura de almacenamiento y servicios de apoyo financiero o crediticio harán que aumente la participación de los agricultores en los mercados.

“Veremos un verdadero cambio cuando se propongan iniciativas para que los agricultores y los empresarios inviertan en un sistema de pre- y poscosecha de calidad y participen en las cadenas de suministro contractuales, a fin de aprovechar las oportunidades que surgen como resultado de una mayor urbanización y comercialización”, concluye Marenya.

Leer más acerca de los tres estudios:
Tracing the path: What happens to maize and legumes from research to farm and market in Central Mozambique?
Are structured value chains possible or necessary? Some highlights from Ethiopian and Kenyan maize and legume markets.
Seed value chains to support sustainable intensification in Tanzania.

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