Tras la ciencia: Científica que contribuye al despegue de la tecnología de las imágenes

February 5, 2014

Brenna Goth

Integrantes del grupo de fisiología de trigo posan para la cámara junto al dirigible. Foto: Grupo de fisiología de trigo/CIMMYT

Integrantes del grupo de fisiología de trigo posan para la cámara junto al dirigible.
Foto: Grupo de fisiología de trigo/CIMMYT

Desde que María Tattaris empezó a trabajar en el CIMMYT hace dos años, el dirigible que utiliza el grupo de fisiología de trigo en Ciudad Obregón, México, pasó de ser un aerostato dentro de un empaque a ser el principal componente de la plataforma de teledetección del grupo.

Tattaris, que es originaria de Londres, trajo consigo su bagaje de conocimientos matemáticos y experiencia en teledetección aplicada al estudio de las causas de los incendios forestales, para ayudar a desarrollar esta área en el CIMMYT. Con la teledetección los investigadores obtienen información de un área determinada sin tener que trasladarse hasta el lugar. En cuanto a cultivos, la tecnología permite observar las características y la dinámica de las plantas al paso del tiempo, y es particularmente útil en superficies extensas que son inaccesibles o que, de otra manera, resulta difícil monitorear.

No tenía mucha experiencia con los cultivos antes de llegar al CIMMYT. Sin embargo, le interesó mucho el enfoque de su puesto, que era el trabajo de campo basado en la investigación. “El trabajo ofrecía todo lo que yo estaba buscando”, apunta Tattaris.

Al llegar a México, viajó directamente a Ciudad Obregón y allá empezó a trabajar con un dirigible de helio, que, anclado con cuerdas, flota a 70 metros por encima de los sembradíos y ayuda a analizar las propiedades fisiológicas del trigo. Además del dirigible, el equipo de fisiología cuenta con un vehículo aéreo no tripulado. A esta pequeña aeronave controlada remotamente se le adaptaron dos cámaras, una termal y una multiespectral. Con las imágenes que graban las cámaras podemos saber si una planta está sana o si está sujeta a estrés, dice Tattaris. La resolución de las imágenes puede ser de hasta cuatro centímetros de altura. Esto significa que cada pixel representa cuatro metros de la superficie y que por tanto se pueden hacer mediciones en cientos de parcelas en una sola toma. La plataforma de teledetección aérea tiene potencial de uso como herramienta de selección entre las líneas con mejor comportamiento. Tattaris pasa varios meses del año en Ciudad Obregón, donde empieza a trabajar en el campo a las cinco de la mañana o muestra su trabajo a los visitantes. En El Batán, se concentra en el análisis de datos.

La teledetección está siendo utilizada en varios sitios del CIMMYT y recientemente fue tema de un taller celebrado en la ciudad de México. El uso de esta tecnología puede ser útil para aumentar la eficiencia, ayudar a los investigadores a seleccionar materiales en ensayos más extensos y a que haya menos errores.