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Mejorar la dieta de los consumidores con maíz biofortificado

May 19, 2016
CIAT field day. Photo Marleni Rosero, communications specialist at HarvestPlus-CIAT.

Día demostrativo en campo en Palmira, Colombia. Foto: Marleni Rosero/HarvestPlus-CIAT

Palmira, Colombia-Para dar a conocer los avances del proyecto Harvestplus-América Latina que el CIMMYT implementa en Colombia, se realizó un día de campo en Palmira, sede del Centro Internacional de Agricultura Tropical CIAT. Al evento asistieron 58  representantes (38 hombres y 20 mujeres) de los gobiernos regionales del Valle del Cauca; Secretarías de Agricultura, Educación y Salud; instituciones públicas de Colombia relacionadas con el agro como CORPOICA e ICA; empresas productoras de semilla, gremios de productores, ONG, empresas proveedoras y procesadoras de alimentos y representantes del CIAT y del CIMMYT que participan en el proyecto Harvestplus.

El día de campo incluyó tres jornadas de trabajo: conferencias, visita a campo, sesión de conclusiones. Durante la jornada de conferencias se mostró a los asistentes los beneficios de un programa de biofortificación, los avances del proyecto Harvest plus y la utilidad del proyecto para Latinoamérica con énfasis en Colombia.

Por parte de HarvesPlus, Meike Anderson, al hablar del estado las prioridades estratégicas para el desarrollo y comercialización de cultivos biofortificados, dijo que el hambre oculta afecta a más de 2000 millones de personas en todo el mundo y que esta fue la razón para implementar el proyecto Harvestplus en más de 40 países, con la participación de más de 200 colaboradores.

El proyecto empezó en 2004 y actualmente se encuentra en la fase de diseminación. El día de campo fue estratégicamente importante, ya que permitió verificar los avances en el cultivo de maíz biofortificado en Colombia. Existe el compromiso del CGIAR de incluir mayor valor nutritivo en las variedades mejoradas de cada cultivo en el que trabaja cada Centro del CGIAR. En el caso del maíz, por ejemplo, se ha dado prioridad al desarrollo de semillas con alto contenido de zinc y provitamina A. En Colombia, 20% de la población padece deficiencia de zinc y existe una tendencia similar en otros países de América Latina como Brasil, México y Perú.

Natalia Palacios, especialista en calidad nutritiva del maíz del CIMMYT, explicó que el maíz es el principal alimento de alrededor de 1/3 de los niños malnutridos a nivel mundial y que en Colombia el 25% de los niños menores de 5 años padecen deficiencia de vitamina A. Por tanto, la inclusión de alimentos biofortificados como parte de la dieta puede generar un gran impacto. La ventaja adicional del maíz es la amplia variedad de productos alimenticios que se pueden preparar y debería promoverse como parte de la dieta en otros países.

Las características objetivo de biofortificación de maíz en el CIMMYT son alta calidad proteinica, alto contenido de zinc y Provitamina A. La meta es obtener maíces de alta proteínica con el doble de contenido de triptofano ( >0.7%) y lisina (>0.3%) del que contienen los maíces normales. En el caso del zinc, la meta es aumentar el contenido de 22 a valores superiores a 33 mg kg-1 y de 0 a > 15 mg kg-1 de provitamina A. A la fecha se dispone de maíz biofortificado (variedades de libre polinización e híbridos) que debe ser sembrados por los productores en beneficio de los consumidores de las comunidades urbanas y rurales. Debe implementarse la estrategia ‘del campo al plato’ que incluya frijoles, arroz, yuca y camote biofortificados. Afortunadamente, muchos de los maíces de alta calidad proteinica tienen también alto contenido de zinc.

Carolina González, economista del proyecto Harvestplus, presentó los estudios socioeconómicos de priorización en Colombia. Las zonas con problemas de deficiencia de vitamina A y zinc se encuentran en la región de la Costa Atlántica. Sonia Gallego, del grupo de poscosecha de Harvestplus, presentó información relacionada estudios de retención y nutrición con maíz biofortificado. Gallego destacó la importancia del procesamiento y la conservación del grano de maíz, desde la cosecha hasta la elaboración de alimentos.

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Científicos hablan de los beneficios del maíz biofortificado que estará a disposición de los agricultores colombianos en 2017. Foto: Marleni Rosero/HarvestPlus-CIAT.

Las actividades en el campo fueron guiadas por Félix San Vicente y Luis Narro del CIMMYT. Se hizo énfasis en la importancia de poner semilla de maíz biofortificado a disposición de los agricultores, sobre todo maíces cuyo rendimiento sea competitivo con el de los maíces comerciales y que además contengan provitamina A y zinc. Los resultados obtenidos en Colombia muestran que existen híbridos de maíz blanco cuyo contenido de zinc rebasa los 33 mg kg-1, rendimientos cercanos a 10 ton/ha y buenas características agronómicas. Estos resultados son similares a los resultados obtenidos en otras localidades de América Latina, en los que el rendimiento y otras características agronómicas como tolerancia a enfermedades, dureza de grano, de híbridos y variedades de libre polinización biofortificados son similares a las de los testigos locales, con la ventaja de que contienen más zinc. Algunos maíces con alto contenido de zinc poseen también más lisina y triptófano —es decir, pertenecen al grupo de los maíces de alta calidad proteínica.

Para las conclusiones del día de campo se formaron 2 grupos de trabajo. Uno de los grupos discutió la conveniencia de liberar las variedades disponibles a la fecha y establecer el proceso desde la liberación de las variedades hasta la producción y distribución de semilla. El otro, discutió los mecanismos para que los productos biofortificados puedan estar a disposición de los consumidores (incluyendo todos los procesos de transformación y elaboración de alimentos de acuerdo a la demanda).

El primer grupo identificó instituciones y empresas que se encargarían del proceso de liberación y producción de semilla: CORPOICA, Fenalce, Semivalle, Semillas Guerrero. Simultáneamente, el CIMMYT sembrará parcelas para mostrar que las instituciones y empresa productoras de semilla puedan observar los caracteres agronómicos de los híbridos y sintéticos, así como los de sus progenitores. El segundo grupo identificó los programas del gobierno que proporcionan alimentos a escolares como la demanda inmediata, que para el caso del Valle del Cauca sería de 2600 toneladas de grano/año. La demanda para Colombia sería de 1.200,000 toneladas, que corresponde a la cantidad de maíz utilizado para alimentación humana. Existen empresas que se encargan del procesamiento y la producción de alimentos que estarían listas para utilizar maíz y otros productos biofortificados.

Las empresas productoras de semillas sugirieron que se impartiera un taller de cosecha de los ensayos del CIMMYT en los campos de CIAT-Palmira. Este evento tuvo lugar el 16 febrero 2016 y se cosecharon ensayos en los que se evaluaron 33 híbridos y 7 híbridos de maíz con alto contenido de zinc—la mayoría con alto contenido de lisina y triptófano. El rendimiento de grano de los mejores híbridos fue alrededor de 10 t/ha, similar o mejor que el rendimiento del mejor testigo, lo cual significa que no hay penalidad por el mayor contenido de zinc, sino más bien, un mayor valor nutritivo que puede beneficiar a los consumidores. Con relación a otras características agronómicas, como arquitectura de planta, acame, tipo de grano, tolerancia a enfermedades, los mejores maíces biofortificados son similares al mejor testigo.

Todos los asistentes al taller participaron en la calificación de características de la planta y grano, y compararon los rendimientos de cada parcela experimental. Como resultado de este ejercicio, empresas productoras de semilla decidieron sembrar Parcelas de Evaluación Agronómica (PEA), a partir del primer semestre del 2016, e instalar parcelas semicomerciales de los híbridos con posibilidades de ser liberados en 2017. La meta es tener la primera liberación de maíz biofortificado en el 2017. Cada empresa seleccionó el área geográfica donde se liberará el híbrido correspondiente, como una manera de complementar, en lugar de entorpecer, las actividades de las empresas en las áreas geográficas de interés.  El CIMMYT proporcionará la semilla para las PEA y la semilla básica para la instalación de parcelas semicomerciales

Entre los asistentes al taller estuvieron CORPOICA e ICA, las compañías semilleras Semivalle, Maxisemillas, Semillas del Pacífico y Procampo, FENALCE, FEDERECAFE y ARDECAN, organismos no gubernalmentales como CETEC, FIDAR y CLAYUCA, y las compañías Fundación Naturaleza y Vida y Pampa.

 


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