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El CIMMYT promueve la concienciación de género en la investigación y desarrollo agrícolas en Etiopía

March 8, 2018
La investigación del CIMMYT en Etiopía y otros países ha mostrado que en las comunidades donde las mujeres y los hombres trabajan juntos y donde las mujeres tienen acceso a los conocimientos y los recursos, y participan en la toma de decisiones, todo el mundo se beneficia. Foto: CIMMYT/Apollo Habtamu

La investigación del CIMMYT en Etiopía y otros países ha mostrado que en las comunidades donde las mujeres y los hombres trabajan juntos y donde las mujeres tienen acceso a los conocimientos y los recursos, y participan en la toma de decisiones, todo el mundo se beneficia. Foto: CIMMYT/Apollo Habtamu

La concienciación de las cuestiones de género y los métodos que lo toman en cuenta, se están difundiendo lentamente en la investigación, la extensión y las políticas agrícolas de Etiopía, según declaraciones recientes de diversos profesionales y practicantes de ese país.

Una iniciativa liderada por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) está ayudando a promover métodos basados en la evidencia con el fin de fomentar la equidad de género e incluirla en la investigación agrícola convencional.

Moges Bizuneh, sub-jefe de la oficina de agricultura del distrito de Basona, asistió a un taller organizado por el CIMMYT en el que se presentaron resultados específicos a Etiopía que fueron obtenidos mediante GENNOVATE, un estudio cualitativo a gran escala en el que participaron grupos de enfoque y se entrevistó a más de 7,500 hombres y mujeres de zonas rurales en 26 países en desarrollo. “Aprendí mucho acerca del género, y no se trata solo de mujeres, sino también de hombres”, dice Bizuneh.

En el distrito de Basona hay casi 30,000 familias, 98% de las cuales dependen de la agricultura para su alimentación y sus ingresos; sin embargo, solo tienen acceso a 1.5 hectáreas de tierra en promedio. Más de 10,000 de esas familias están encabezadas por mujeres debido a que muchos hombres y muchachos jóvenes han abandonado Basona y se han ido a las grandes ciudades o a otros países en búsqueda de oportunidades.

Bizuneh y sus colegas están colaborando con un especialista en género y con una unidad de mujeres y de género a fin de integrar métodos sensibles al género en sus actividades regulares. En cuanto a esto, Bizuneh admite que él y otros profesionales se están enfrentando con “normas socioculturales firmemente enraizadas acerca de la división del trabajo y la falta de conciencia respecto a los asuntos de género”.

Algo que sorprendió a Bizuneh en los diálogos sobre la innovación y la participación del CIMMYT en la investigación de género, fue que las mujeres dijeron que es importante compartir experiencias con otros agricultores para obtener nuevos conocimientos.

“Ninguno de los hombres mencionó este aspecto”, señala. “Esto demuestra que, si se les da información y apoyo, las mujeres pueden innovar”.

Kristie Drucza, especialista en género y desarrollo del CIMMYT, ha estado estudiando, publicando y haciendo presentaciones acerca de métodos centrados en la gente y basados en la evidencia, para tratar el tema de la equidad de género, que están siendo adoptados por profesionales del desarrollo agrícola. Foto: CIMMYT/Apollo Habtamu

Kristie Drucza, especialista en género y desarrollo del CIMMYT, ha estado estudiando, publicando y haciendo presentaciones acerca de métodos centrados en la gente y basados en la evidencia, para tratar el tema de la equidad de género, que están siendo adoptados por profesionales del desarrollo agrícola. Foto: CIMMYT/Apollo Habtamu

Las mujeres y los hombres hacen planes y cambian juntos

Otro producto del proyecto es una revisión de las metodologías que transforman los problemas de género realizada en 2017 para el sector agrícola de Etiopía y cuyos autores son Kristie Drucza, líder del proyecto, y Wondimu Abebe, asistente de investigación, ambos del CIMMYT.

En un taller que se celebró recientemente en Addis Abeba, Drucza hizo una presentación acerca de las metodologías centradas en la gente, las cuales se incluyen en la publicación antes mencionada, y ofrecen diversas lecciones que los profesionales de la investigación y el desarrollo pueden poner en práctica.

“Estas metodologías incluyen la investigación participativa para ayudar a las familias y las comunidades a valorar su situación y encontrar soluciones a sus problemas”, dice Drucza. “Debido a que se trabaja con hombres y niños, y que permiten que las comunidades marquen el paso de los cambios, estas metodologías reducen la probabilidad de que se produzca una reacción negativa en contra de las mujeres, algo que acompaña con demasiada frecuencia a los programas enfocados en el género”.

Annet Abenakyo Mulema, científica social en el área de género del Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI), piensa aplicar algunas de estas metodologías para ayudar a las familias rurales a entender la dinámica de género en las familias y las comunidades, así como su participación en cuidar a las cabras, ovejas y otros tipos de ganado.

Annet Abenakyo Mulema, científica social en el área de género del Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI), aplica métodos de investigación participatoria y sensibles al género para ayudar a las familias y las comunidades a valorar su situación y encontrar soluciones a sus problemas. Foto: archivos del ILRI

Annet Abenakyo Mulema, científica social en el área de género del Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI), aplica métodos de investigación participatoria y sensibles al género para ayudar a las familias y las comunidades a valorar su situación y encontrar soluciones a sus problemas. Foto: archivos del ILRI

“Mediante un estudio que realizamos en 2015 descubrimos relaciones de género que tienen que ver con la transmisión de enfermedades”, relata Mulema. “Como las mujeres y las niñas son las que normalmente limpian los corrales de los animales, están expuestas a las infecciones. Existen estructuras en la comunidad que hacen que las mujeres se sientan inferiores y no se les permite hablar acerca de la salud de los animales, pues se considera que éste es un tema que atañe solo a los hombres. Nosotros alentamos tanto a hombres como mujeres a compartir sus funciones y trabajar juntos, porque así es más fácil que ambos identifiquen los brotes de enfermedades en una etapa temprana y eviten que las infecciones se propaguen dentro de las manadas o a los seres humanos”.

Mulema dijo que el taller de Drucza le ayudó a entender y apreciar metodologías como el análisis y la acción social, las conversaciones comunitarias y los sistemas que enseñan acciones de género a fin de fomentar una respuesta local y compartida al problema. “También hablamos con proveedores de servicios, como veterinarios y extensionistas que necesitan entender que el género está relacionado con la salud de los animales y que las relaciones entre las mujeres y los hombres de una comunidad pueden cambiar”.

Meskerem Mulatu, especialista en género y nutrición del Programa de Crecimiento Agrícola II (AGP II) del Servicio de Apoyo a la Capacitación (CDSF), dijo que su grupo invitó a Drucza a hablar sobre el género y las normas sociales en el taller nacional organizado por AGP II CDSF en octubre de 2017.

“Nuestro evento se trató del género, la nutrición y la agricultura climáticamente inteligente”, dice Meskerem. “Aunque muchas tecnologías son sensibles al género, en la investigación y la extensión no se le dedica suficiente atención porque no existe una definición operativa común. La idea que tienen es que ‘la tecnología es la tecnología, y es igual para hombres y mujeres.’ La presentación de Drucza se basó en las evidencias y demostró que es posible que los hombres y las mujeres tengan distintas demandas de tecnología”.

Meskerem va a capacitar a los funcionarios agrícolas del distrito a utilizar la metodología transformadora identificada por Drucza. “El informe de Kristie fue muy oportuno”, dice. “Estábamos pensando hacer algo en el tema de género y estas metodologías tienen sentido”.

Registro de datos sobre los cambios en las normas sociales

En junio de 2017, Drucza presentó los resultados del meta-análisis que hizo de las evaluaciones de género en el desarrollo agrícola de Etiopía, en una reunión de miembros del personal sénior de la oficina en Etiopía de CARE, la organización humanitaria mundial. Según explicó Drucza, de las 26 evaluaciones de programa que consideraron, solo tres produjeron resultados sólidos, con muchos datos de género y evidencias de cambios en las normas sociales—y los tres fueron proyectos de CARE.

Moges Bizuneh ayuda a liderar una oficina agrícola en el Distrito de Basona, donde hay más de 10,000 familias encabezadas por mujeres, y apoya la innovación por parte de las mujeres. Foto: CIMMYT/Mike Listman

Moges Bizuneh ayuda a liderar una oficina agrícola en el Distrito de Basona, donde hay más de 10,000 familias encabezadas por mujeres, y apoya la innovación por parte de las mujeres. Foto: CIMMYT/Mike Listman

Uno de los programas evaluados fue Medios de Vida para Actividades de Resiliencia de Feed the Future Etiopía, que surgió de la iniciativa Graduación con Resiliencia para Lograr un Desarrollo Sustentable (GRAD). Como resultado de la presentación de Drucza, el proyecto ha refinado la manera en que registra ciertos datos sociales, según Elisabeth Farmer, sub-jefa de partido para el proyecto.

“Todavía no habíamos terminado el protocolo y el cuestionario que utilizamos en nuestro estudio de referencia”, dice Farmer. “Estábamos pensando cuál sería la diferencia entre utilizar una escala que califica las respuestas según el grado de acuerdo del que responde, como la escala de Likert, o hacer preguntas a las que los encuestados responden ‘sí’ o ‘no’, por ejemplo, respecto al acceso que las mujeres tienen a la información o si su participación en la toma de decisiones de la familia es equitativa”.

“Como Drucza explicó, cuando se trata de las normas de género, es posible que no obtengamos un ‘no’ o un ‘sí’, sino más bien, un ‘2’ o un ‘3’. Como queríamos estar seguras de captar esas sutilezas, en nuestro estudio de referencia incorporamos escalas con grados, y nos aseguraremos de que éstas se utilicen en evaluaciones futuras orientadas a seguir la trayectoria de las transformaciones de las normas sociales”.

Según Drucza, que coordina el proyecto del CIMMYT denominado “Entender el género en los medios de vida basados en el trigo para mejorar el impacto de WHEAT R4D en Afganistán, Pakistán y Etiopía” que es financiado por el Ministerio Federal Alemán para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la investigación tiene que ser relevante y útil.

“Me da gusto saber que nuestros resultados son útiles para diversos actores, desde colaboradores en el desarrollo hasta formuladores de políticas y funcionarios agrícolas locales”, comenta.


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