Abriendo caminos: Lorena González toma acciones para aliviar el hambre utilizando tecnología

May 24, 2018

LorenaIntrigada por la relación única entre nuestros cultivos alimentarios y el medio ambiente geográfico, Lorena González ha dedicado su pasión por la tecnología geomática a recolectar datos agrícolas específicos de cada sitio, y así está revolucionando la forma en que los investigadores y los agricultores combaten el hambre.

González trabaja en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) como asistente de investigación y, como tal, forma parte de un cambio radical que se ha dado en la agricultura y que ha remplazado la recolección manual de datos, que toma mucho tiempo, con tecnología.

En vez de caminar por las parcelas tomando medidas manuales, los investigadores recolectan los datos desde cierta distancia, utilizando sensores remotos. Por medio de cámaras a bordo de vehículos aéreos tripulados y no tripulados, así como mediante sensores terrestres, González recolecta información, por ejemplo, sobre la altura de las plantas, la temperatura y la biomasa relativa del follaje, y evalúa la salud vegetal y la variabilidad espacial del suelo en pocos minutos, en vez de varias semanas.

En colaboración con los agricultores y sus colegas de los programas de maíz y de trigo, González utiliza los Sistemas de Información Geográfica (GIS, siglas en inglés) para organizar y analizar los datos y patrones relacionados con lugares específicos en las parcelas, lo cual permite relacionar esa información con las necesidades específicas de los productores.

“Es importante asegurar que los datos estén adecuadamente georeferenciados, porque así sabemos exactamente cómo impacta en cada cultivo la matriz de factores presentes en su medio ambiente”, dice González. “Los datos recolectados de las parcelas y sobre el manejo de cultivos, tales como las tasas de fertilización, los esquemas de riego y las propiedades de los suelos, nos proporcionan información que nos permite entender el desarrollo de las plantas y mejorarlo”.

Esta información específica se usa para mejorar la toma de decisiones por parte de los productores, lo cual da como resultado una agricultura más precisa y la creación de sistemas agrícolas sustentables que producen más alimentos con menos recursos, dijo.

La afición de González por todo tipo de datos la hizo ingresar en el mundo de la ciencia geoespacial cuando estudiaba para obtener su licenciatura en ingeniería geomática en el estado mexicano de San Luis Potosí. Su pasión por ayudar a los productores a alcanzar la seguridad alimentaria la llevó a solicitar trabajo en el CIMMYT. Desde que labora en el programa de intensificación sustentable del Centro, ha desarrollado la capacidad de recolectar y visualizar datos agrícolas en formas significativas para informar a los diferentes interesados.

“Los agricultores, investigadores y políticos pueden tomar mejores decisiones cuando optimizamos los datos de campo utilizando la tecnología existente. La trayectoria que recorren los datos desde el campo hasta los tomadores de decisiones agrícolas puede simplificarse si utilizamos la tecnología existente de forma creativa y colaborativa, y si nos atrevemos a crear los sistemas apropiados”.

Lanzamiento de un vehículo aéreo no tripulado que recolectará datos de una parcela en la estación experimental del CIMMYT en Ciudad Obregón, México. Foto: CIMMYT/ Peter Lowe

Lanzamiento de un vehículo aéreo no tripulado que recolectará datos de una parcela en la estación experimental del CIMMYT en Ciudad Obregón, México. Foto: CIMMYT/ Peter Lowe

Dado que el cambio climático ya está afectando la producción de cultivos, el GIS se ha vuelto una herramienta cada vez más importante que los productores pueden utilizar para adaptar y mantener los rendimientos, dijo González. Según PNAS, se calcula que por cada grado Celsius que aumenta la temperatura promedio mundial, los rendimientos promedio mundiales de maíz y de trigo se reducen hasta en un 7%. Cabe señalar que estos dos cultivos son básicos para la supervivencia de la humanidad, pues proporcionan gran parte de las calorías que ingerimos.

La teledetección y la agricultura de precisión tienen una función esencial en la tarea de reducir y enfrentar los efectos del cambio climático y maximizar la eficiencia del suelo. González agregó que, si datos de calidad son presentados en formas útiles, esto ayuda a los productores a tomar mejores decisiones.
González piensa que, si se crean herramientas geoespaciales y de acceso abierto que apoyen la toma de decisiones, esto ayudará a los productores a obtener la información que necesitan para tomar decisiones específicas para cada sitio, respecto a la cantidad exacta, la localización y la aplicación oportuna de los recursos que se requieren para optimizar la producción de alimentos.

Para que se logre eliminar el hambre y la malnutrición a nivel mundial para el año 2030, tal y como establecen los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la ONU, los pequeños agricultores– que producen el 80% de los alimentos del mundo – tienen que tener acceso a la teledetección y la agricultura de precisión, dijo. Nueve de cada diez de los 570 millones de fincas del mundo son manejadas por familias, lo cual significa que ésta es la explotación agrícola que predomina en el mundo y, por tanto, un agente de cambio potencialmente crucial para lograr la seguridad alimentaria sustentable y erradicar el hambre en el futuro, según informes de la ONU.

Ahora González está recolectando datos para Mexico COMPASS, una asociación pública-privada que ayuda a los pequeños agricultores mexicanos a incrementar su producción de trigo y caña de azúcar identificando factores que contribuyen a la brecha existente entre los rendimientos potenciales y los reales.

El proyecto tiene como objetivo mejorar la productividad de los cultivos y los ingresos de los pequeños agricultores y, al mismo tiempo, facilitar el desarrollo económico de las comunidades rurales. Los datos recolectados por González en el Valle del Yaqui en el noroeste de México y en el estado mexicano de Tabasco, contribuyen a un sistema que combina datos terrestres recolectados por observación satelital con datos agrícolas reunidos para crear, para los agricultores, una herramienta que apoye la toma de decisiones específicas para cada sitio. El proyecto ayudará a los productores a hacer mejor uso de los recursos naturales y a monitorear la salud de sus cultivos.

Según González, mejorar la capacidad y habilidad de los pequeños productores de tomar decisiones bien informadas es la clave para eliminar el hambre y mejorar los medios de vida.

La labor de González con el Programa de Intensificación Sustentable del CIMMYT y el proyecto Mexico COMPASS es financiada por la Agencia Espacial del Reino Unido y cuenta con los siguientes colaboradores: Rezatec, la Universidad de Nottingham, Booker Tate y el Colegio de Postgraduados (COLPOS).

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