Abriendo camino: Santiago López-Ridaura ayuda a los productores a tomar decisiones difíciles

August 22, 2018

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Los agricultores con frecuencia tienen que decidir entre maximizar sus utilidades a corto plazo o asegurar una producción sustentable a largo plazo. Santiago López-Ridaura, científico senior del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), dice que estas decisiones son aún más complicadas para los pequeños productores que siembran varios cultivos y crían ganado. Él y su grupo de investigadores están ayudando a esos productores a encontrar soluciones óptimas utilizando modelos computarizados para representar las distintas situaciones.

“Si tienes $100, una hectárea de maíz, media hectárea de frijol y tres vacas, eso significa que tienes recursos limitados”, señala López-Ridaura. “Por tanto, tienes que decidir cómo asignar esos recursos”.

El agricultor, ¿debe utilizar su dinero para comprar equipo nuevo o vacunar sus vacas? ¿Qué pasaría si reemplazara la media hectárea de frijol con maíz? Según explica López-Ridaura, estas decisiones son solo un aspecto de la complejidad del sistema agrícola.

“Otro aspecto es que estos agricultores tratan de cumplir numerosos objetivos”, añade. “Quieren generar ingresos, producir suficiente comida para alimentar a sus familias y, además, es posible que estén tratando de mantener sus valores culturales”.

Por ejemplo, aunque una variedad de maíz híbrido produzca mayores rendimientos en ciertas condiciones de cultivo, es posible que el productor decida seguir sembrando su variedad criolla debido a su importancia cultural o, incluso, religiosa. Existen también otros factores que complican aún más la toma de decisiones, como por ejemplo, la migración para obtener trabajo fuera de la finca, el cambio climático y el acceso a los mercados. López-Ridaura señala que en el pasado, muchos modelos no han logrado captar esas complejidades porque se enfocaron en un solo objetivo: la productividad a nivel de parcela.

“Nuestros modelos abarcan un panorama más amplio. Desarrollarlos toma mucho tiempo, pero valen la pena”, dice López-Ridaura.

Soluciones específicas a los problemas agrícolas

Los modelos comienzan con la realización de cientos de encuestas a fondo de las familias en una región específica. López-Ridaura y su equipo organizan la gran cantidad de datos recolectados según las clases de sistemas agrícolas.

“Elaboramos un modelo que dice, ‘ok, en esta finca de Oaxaca, México, hay 5 hectáreas, 20 ovejas y 5 personas’”, explica. “Sabemos cuánto alimento necesitan los animales, cuánto necesitan las personas, cuánto produce la finca y cuánto es el costo de la producción”.

Entonces él y su equipo ajustan ciertos factores en el modelo para explorar varios resultados. Por ejemplo, pueden detectar cuánta agua podría utilizar un agricultor para maximizar sus rendimientos sin agotar el suministro de agua local durante una sequía. Asimismo, pueden identificar cuáles agricultores serían los más vulnerables si el precio de un cultivo comercial se desplomara, o quién se beneficiaría con una política nueva.

Senior scientist Santiago Lopez-Ridaura (left) asks a farmer in Guatemala about his priorities — produce food, generate income, maintain soil health and feed his livestock — and the reasons behind his agricultural practices. (Photo: Carlos Sum/Buena Milpa)

Santiago López-Ridaura (izq.) le pregunta a un agricultor guatemalteco cuáles son sus prioridades — producir comida, generar ingresos, mantener la condición del suelo o alimentar a su ganado — y las razones por las cuales utiliza ciertas prácticas agronómicas. (Foto: Carlos Sum/Buena Milpa)

“Los políticos siempre buscan soluciones simples, así que piensan, ‘deberíamos subsidiar insumos como la semilla y los fertilizantes’. Pero en México, por ejemplo, esto no beneficiaría a 60 ó 70% de los agricultores, pues esos insumos casi no se utilizan”, dice López-Ridaura. “Así que eso sería fantástico para 30% de la población, ¿pero por qué no consideran el otro 70%? Es necesario poder sugerir varias de muchas opciones, en vista de la gran diversidad de sistemas agrícolas que existen”.

López-Ridaura enfatiza que los modelos por sí solos no proveen soluciones. Él y su grupo de investigadores trabajan con los productores para saber lo que ellos consideran son sus principales problemas y encontrar la mejor manera de ayudarlos.

“Tenemos redes de agricultores en Guatemala y Oaxaca, y algunos dicen ‘nuestro principal reto es lograr la autosuficiencia con cultivos forrajeros’ y nosotros respondemos, ‘ok, por qué no tratamos de sembrar cultivos forrajeros en rotación? Nuestro modelo indica que esa podría ser una opción adecuada’”.

López-Ridaura y su grupo entonces ayudan a los agricultores a acceder al tipo de semilla correcto y la mejor forma de sembrarla. Cabe señalar que la relación agricultores-investigadores no favorece solo a los agricultores, puesto que ellos dan realimentación e indican lo que funciona, o no, en el campo, lo cual ayuda a los investigadores a mejorar la exactitud de sus modelos. Eso también ayuda a los investigadores, productores y formuladores de políticas a entender las distintas formas de avanzar y generar soluciones sustentables que se adapten a las condiciones locales.

Santiago López-Ridaura y su grupo trabajan en África, América Latina y el Sur de Asia. Su labor generalmente es financiada por organizaciones de desarrollo como IFAD y USAID.