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Brindar un lugar seguro donde
almacenar a largo plazo los recursos genéticos de maíz
y trigo; facilitar su utilización para resolver los
problemas del mejoramiento; incrementar los conocimientos
sobre la diversidad genética; formular y evaluar estrategias
complementarias para la conservación in situ
y ex situ; explorar la diversidad genética
a nivel molecular; ayudar a establecer bases de datos mundiales
sobre los recursos genéticos del maíz y el trigo.
Las instalaciones
En
el mes de septiembre de 1996, el CIMMYT inauguró el
Centro de Recursos Fitogenéticos Wellhausen-Anderson,
construido para reemplazar nuestro banco de germoplasma, que
tenía ya 20 años, y nuestras instalaciones de
distribución de semilla. El Centro fue construido gracias
en parte al apoyo del Gobierno de Japón y cuenta con
las instalaciones más modernas. Igualmente, tiene una
capacidad de almacenaje de 450,000 muestras de semilla, además
de instalaciones especiales donde se trata y empaqueta la
semilla en apoyo de la vital misión mundial del CIMMYT
de conservar y distribuir germoplasma. El
Centro lleva el nombre de dos visionarios que se adelantaron
a su tiempo al reconocer el potencial de los recursos fitogenéticos.
Edwin J. Wellhausen, miembro de un programa de mejoramiento
de la Fundación Rockefeller y el gobierno de México
en los años 40 a 50, (foto de la derecha; Wellhausen
aparece a la derecha) coordinó y participó en
la recolección y conservación sistemáticas
del maíz nativo de Mesoamérica previendo el
día en que se extinguiera o fuera reemplazado por variedades
modernas. Posteriormente, fue el primer director general del
CIMMYT Glenn Anderson (foto de la izquierda), quien murió
en 1981, es recordado con cariño por el personal del
CIMMYT y la comunidad científica mundial como un talentoso
científico de trigo, maestro y administrador de investigaciones.
Se le recuerda especialmente por ser un líder carismático
que ayudó a iniciar la Revolución Verde que
cambió al mundo y demostró con hechos el potencial
de los recursos fitogenéticos.
El papel del CIMMYT en el plan global
de acción de los recursos genéticos
El plan global de acción
(PGA) respecto a los recursos genéticos para la alimentación
y la agricultura tiene como objetivo promover la conservación,
utilización sostenible y distribución equitativa
y justa de los beneficios de los recursos fitogenéticos.
El plan fue elaborado para contribuir a ejecutar la Convención
sobre la Diversidad Biológica en el campo de la alimentación
y la agricultura.
El PGA prevé que el CGIAR continuará
siendo uno de los principales elementos del sistema global
dirigido a conservar y mejorar los recursos fitogenéticos
que se usan en la alimentación y la agricultura. También
reconoce las colecciones que los Centros han acumulado y que
tienen bajo su custodia dentro de la Red Internacional de
Colecciones Ex-situ. Igualmente, reconoce sus actividades
orientadas a fortalecer, mejorar y distribuir el germoplasma,
así como el papel que tienen en las redes de mejoramiento
de cultivos. El PGA también reconoce la contribución
científica y técnica del CGIAR al desarrollo
de políticas, estrategias, métodos y tecnologías
para conservar y utilizar los recursos genéticos. Además,
señala que se debe fortalecer las instituciones y capacitar
su personal a todos los niveles, con lo que reconoce indirectamente
la misión del CGIAR de brindar capacitación
e informar al público, de apoyar las redes y los programas
nacionales, y de asesorar e informar.
Para colaborar en la ejecución del
PGA, el CIMMYT proyecta:
- apoyar plenamente el Programa
de Recursos Genéticos del CGIAR y otras iniciativas
que fomenten el papel del mismo en el PGA y en asuntos que
se relacionen con éste;
- mejorar sus sistemas de información
sobre los complejos genéticos del maíz, trigo
y triticale para facilitar aun más su acceso;
- fortalecer la investigación de
la conservación in-situ y los métodos con
participación campesina, particularmente en el caso
del maíz (esto significará poner mayor atención
a las agricultoras y a los nexos con las organizaciones
no gubernamentales y otros grupos participatorios);
- mejorar los métodos de manejo
de variedades criollas en la conservación ex situ
para aumentar y mejorarlas de manera que sean más
productivas cuando se reintroduzcan en los sistemas agrícolas;
- apoyar iniciativas cuyo objetivo es ayudar
a los agricultores durante situaciones de desastre a fin
de restaurar sistemas agrícolas donde el maíz,
el trigo o el triticale son cultivos importantes;
- verificar que las colecciones custodiadas
se manejen y cuiden siguiendo las más altas normas
en términos de duplicación, regeneración,
almacenamiento y otras funciones claves; e
- iniciar, ejecutar y/o apoyar en forma
específica y cuidadosa las actividades necesarias
para recolectar los materiales que falten en las colecciones
de maíz, trigo y triticale.
Conservación y distribución
de las colecciones de semilla de maíz y trigo
Las bóvedas especiales del Centro
de Recursos Fitogenéticos Wellhausen-Anderson contienen
aproximadamente 17,000 muestras de maíz y teosintle,
un pariente silvestre del maíz, 130,000 muestras de
las Triticeae, incluyendo trigo harinero, trigo duro y triticale
(cultivo hecho por el hombre a partir de una cruza de trigo
con centeno), así como colecciones de cebada, centeno,
y parientes primitivos y silvestres del trigo. El Centro también
mantiene una colección viviente de especies de Tripsacum,
un pariente lejano del maíz..
Las colecciones activas de nuestro banco
—de donde se extrae semilla para nuestro trabajo y para
satisfacer los cientos de solicitudes que se reciben anualmente
de investigadores del mundo entero— se mantienen a -3°C,
lo que asegura la viabilidad de la semilla durante 25 a 40
años. Las colecciones base se conservan a -18°C,
con lo que se mantiene la germinación por más
de 50 años. La capacidad de germinación se vigila
cuidadosamente y, en caso necesario, se planta la semilla
siguiendo métodos aceptados internacionalmente para
generar muestras frescas que contengan la diversidad genética
del original.
Como parte del acuerdo entre la FAO y el
Grupo Consultivo sobre la Investigación Agrícola
Internacional (CGIAR), grupo al que pertenece el CIMMYT, la
mayor parte de nuestras colecciones de semilla se conservan
‘en custodia’, es decir, se almacenan a largo
plazo en beneficio de la humanidad y sin ningún tipo
de restricción de propiedad intelectual.
El
CIMMYT promueve el libre acceso a los recursos genéticos
del maíz y el trigo, así como a la información
relacionada con ellos, para poder beneficiar al mayor número
de países en desarrollo. Nosotros cumplimos con todas
las peticiones de semilla, dando preferencia, cuando nuestras
provisiones son limitadas, a las que nos hacen nuestros colegas
de los países en desarrollo. La semilla se envía
con la documentación fitosanitaria requerida y con
una carta que estipula que el destinatario se compromete a
no proteger la semilla como propiedad intelectual. El Centro
alberga las unidades de ensayos internacionales del CIMMYT,
que se encargan de distribuir las variedades experimentales
de maíz y trigo, y la información respectiva,
a nuestros colaboradores en los países en desarrollo
para que las utilicen en sus programas de mejoramiento.
Utilización en el CIMMYT
La clave del éxito del CIMMYT en
la producción de maíz y trigo mejorado ha sido
nuestra capacidad inigualable para conjuntar materiales genéticos
de todo el mundo y combinarlos de manera creativa. Las colecciones
de variedades criollas y de otros tipos de germoplasma se
han utilizado una y otra vez para mejorar el maíz y
el trigo, generando variedades con características
como una estructura de planta más corta y robusta,
tolerancia a condiciones ambientales adversas y resistencia
a las enfermedades. Asimismo, se han producido trigos con
resistencia a muchos agentes patógenos y con tolerancia
a limitantes como los suelos salinos. Por medio del cruzamiento
del trigo duro con gramíneas silvestres (el tipo de
cruza de la cual surgió el primer trigo harinero hexaploide
hace miles de años), los científicos del CIMMYT
han creado trigos harineros ‘sintéticos’
que permiten transferir fácilmene características
útiles, principalmente la tolerancia a las condiciones
ambientales adversas, de las gramíneas al trigo cultivado.
Los científicos del Instituto Nacional Francés
para la Cooperación en el Desarrollo (ORSTOM) que laboran
en el CIMMYT están utilizando progenies de híbridos
de maíz y Tripsacum para obtener una planta de maíz
que se reproduzca por apomixis, un tipo de repetición
asexual que permitiría a los productores replantar
su propia semilla ciclo tras ciclo sin afectar el rendimiento.
El Tripsacum y el teosintle también se utilizan como
fuentes de resistencia a la planta parásita Striga,
una plaga del maíz muy difundida en los países
de Africa al sur del Sahara. Finalmente, estamos aplicando
marcadores moleculares para mejorar nuestra efectividad en
el manejo de características específicas como
la tolerancia del trigo a los suelos tóxicos por aluminio
(que limita los rendimientos de trigo en zonas extensas de
América del Sur).
Conservación In situ y
caracterización de la diversidad
Nuestro personal trabaja en colaboración con grupos
de agricultores, el sistema nacional de investigación
de México, varias organizaciones no gubernamentales
y el ORSTOM en un proyecto auspiciado por la Fundación
McKnight en el estado de Puebla, que recibe fondos de México
y del Centro Internacional de Investigación para el
Desarrollo (IDRC), de Canadá, para apoyar el manejo
y la utilización de los recursos genéticos de
maíz en su centro de origen y mejorar su productividad
en los campos de los agricultores de escasos recursos. En
cuanto al trigo, nuestros estudios están demostrando
la manera en que la investigación agrícola internacional
ha afectado la diversidad genética en el pasado y cómo
puede aumentar esa diversidad en el futuro. Los resultados
obtenidos hasta el momento indican que todas las principales
regiones productoras de trigo han contribuido a la generación
de las variedades de trigo harinero en el mundo en desarrollo
y que el número promedio de variedades criollas diferentes
que figura en la genealogía de los trigos mejorados
ha aumentado con el tiempo.
Fácil
acceso a las colecciones
Dada la magnitud de nuestras
reservas de germoplasma, una de las tareas más difíciles
que enfrentamos es organizar la semilla en forma lógica,
es decir, caracterizar, clasificar y (a veces) mejorar las
colecciones y después distribuirlas al mayor número
de usuarios posible. En el caso del maíz, hemos utilizado
datos de los ensayos de campo, así como información
del lugar de origen, para formar especialmente para los mejoradores
subconjuntos de las principales razas criollas, como Tuxpeño.
Aunque los subconjuntos constituyen una fracción de
la colección original, contienen casi toda su diversidad
genética y facilitan en gran medida las búsquedas
dentro de las colecciones de semilla. En el caso del trigo,
se han utilizado subconjuntos seleccionados para localizar
nuevas fuentes de resistencia al pulgón ruso del trigo,
una plaga insidiosa en algunas regiones del mundo.
Información: La llave de acceso
a nuestras colecciones de semilla
Un elemento indispensable en el manejo activo
de los recursos fitogenéticos es la información
que permite a los usuarios localizar la semilla que les interesa.
Por ejemplo, en el trigo, la misma variedad puede tener diferentes
nombres en distintas partes del mundo, o, por el contrario,
variedades diferentes pueden compartir un solo nombre. Para
eliminar cualquier confusión y asegurar el acceso a
la información multidisciplinaria sobre genotipos liberados
bajo varios nombres, el CIMMYT1
desarrolló el Sistema Internacional de Información
sobre el Trigo (IWIS),
una base de datos en formato de disco compacto que asigna
a cada genotipo un identificador definitivo y proporciona
información sobre genealogías y comportamiento.
El Paquete de Información de Recursos Genéticos
(GRIP) de trigo, una base de datos complementaria en disquet
diseñada por nuestros científicos y por personal
de la Colección Australiana de Cereales de Invierno,
permite a los usuarios del IWIS localizar muestras de semilla
entre las reservas de germoplasma de trigo en todo el mundo
y proporciona una versión condensada de las genealogías
del CIMMYT. Por último, el IWIS dio origen a un proyecto
entre el CIMMYT y varios otros centros del CGIAR para desarrollar
un Sistema Internacional de Información sobre Cultivos
(ICIS), una estructura de manejo de datos basada en el modelo
del IWIS y diseñada para usarse en los recursos genéticos
de varios cultivos. En cuanto al maíz, el CIMMYT ha
colaborado con el Proyecto Latinoamericano de Evaluación
de Maíz (LAMP) en generar una base de datos en disco
compacto que contiene información sobre el lugar de
origen, adaptación ecológica y otras características
importantes de casi 12,000 muestras de semilla. Actualmente,
estamos agregando imágenes digitalizadas de mazorcas
y semillas que seguramente aumentarán la utilidad de
este catálogo electrónico de germoplasma.
1 Con el apoyo
de Australia (GDRC), Canadá (CIDA, Agri- Food Canada),
Dinamarca (DANIDA), los Países Bajos (Ministerio de
Cooperación para el Desarrollo), y los Estados Unidos
(USDA.
Colaboración
El Centro de Recursos Fitogenéticos
del CIMMYT colabora con los bancos de germoplasma y con las
iniciativas en el área de los recursos genéticos
en los países en desarrollo, respaldando las colecciones
nacionales, brindando asistencia técnica para su conservación,
y compartiendo semilla e información. Además,
ayuda a caracterizar y vigilar la diversidad del maíz
y el trigo. Por ejemplo, de 1991 a 1996, el CIMMYT, USAID
y el Laboratorio Nacional de Conservación de Semilla
(NSSL) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos
(USDA) ayudaron a los bancos de germoplasma de 14 países
latinoamericanos a rescatar y renovar casi 7,000 colecciones
de variedades criollas de maíz que se encontraban en
peligro de extinción. También participamos en
el Programa de Recursos Genéticos del CGIAR, dirigido
por el Instituto Internacional de Recursos Fitogenéticos
(IPGRI). IPGRI). El programa se enfoca en la conservación
in situ y ex situ, así como en la investigación,
las políticas y los aspectos socioeconómicos
de la preservación y el uso de los recursos genéticos.
También fomenta la difusión de información,
y el fortalecimiento y capacitación de los programas
nacionales.
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