El CIMMYT rinde tributo a Hugo Córdova:
Muere uno de los más prominentes científicos que
han luchado contra el hambre
La comunidad y amigos del CIMMYT en todo el mundo lamentan la pérdida del fitomejorador y científico distinguido Hugo Salvador Córdova Orellana, que falleció el 25 de diciembre de 2009. Córdova trabajó durante más de tres décadas en el CIMMYT en pro de mejorar la seguridad alimentaria tanto de los productores como de los consumidores de maíz sin recursos.
Semillas de mérito que produjeron cosechas abundantes Entre otros logros, Córdova contribuyó a la generación de variedades e híbridos mejorados que se siembran en por lo menos cuatro millones de hectáreas en los países del mundo en desarrollo; de esta extensión, 0.5 millones de hectáreas corresponden a maíz con calidad proteínica (QPM en inglés). Según estimados, durante la década de 1990, el valor anual del excedente de producción de grano en Centroamérica alcanzó los 70 millones de dólares, gracias al trabajo de Córdova y sus colaboradores. Infatigable en el trabajo de campo, lo fue también en su esfuerzo por asegurarse de que las más modernas tecnologías, como por ejemplo, los híbridos de maíz resistentes y de alto rendimiento, llegarán a manos de los agricultores.
De Centroamérica para el mundo
Oriundo de El Salvador, Córdova llegó al CIMMYT en septiembre de 1969 como becario del Programa Global de Maíz. Posteriormente pasó varios años en la Escuela Nacional de Agricultura en Santa Tecla, El Salvador, antes de regresar al CIMMYT en 1975 como posdoctorado dedicado al fitomejoramiento y agronomía de maíz para Centroamérica. Desempeñó un papel importante en el establecimiento del Programa Regional de Maíz para Centroamérica y el Caribe, una red de investigadores de nueve países y el CIMMYT cuyas actividades eran financiadas por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (SDC), con objeto de generar y difundir variedades de maíz y prácticas agronómicas mejoradas.
En 1992 se unió —y más tarde dirigió— al subprograma de maíz para tierras bajas tropicales del CIMMYT. Fitomejorador con mucha experiencia y trabajador muy dedicado, Córdova ayudó a generar más de 70 líneas endogámicas de maíz en programas fitotécnicos de todo el mundo. Asumió el cargo de coordinador del programa global de maíz con calidad proteínica (QPM) en 1997 y contribuyó al desarrollo y promoción de variedades de variedades QPM de alto rendimiento que hoy en día se siembran en 26 países.
La semilla, origen de la vida
La meritoria carrera profesional de Córdova fue galardonada con más 50 reconocimientos y premios. Muchos de éstos otorgados por gobiernos latinoamericanos, cuyos miembros comprobaron de primera mano los beneficios del trabajo de Córdoba en sus países. En reconocimiento a su gran talento, su ética de trabajo basada en la perseverancia y total entrega a su vocación, en 2006 el CIMMYT concedió a Córdova el título de “Científico Distinguido", una distinción que ostentan únicamente cinco miembros del Centro. Aunque se jubiló en 2007, Córdova siguió trabajando como consultor del CIMMYT.
Córdova nos lega también un cúmulo de conocimientos: fue co-autor de cientos de publicaciones; mentor de más de 60 estudiantes de posgrado y recién egresados; y coordinó o impartió numerosos cursos. Su pasión y talento inspiraron a colegas y colaboradores por igual. Aunque ya no está con nosotros, las semillas que sembró, tanto en los campos de los agricultores como en la memoria de quienes le conocieron, seguirán dando vida.