El líder del grupo Paul Okong’o
(derecha) habla con su colega David Mukungu acerca de los
registros del banco de cereales de TATRO, un grupo que Okong’o
y su esposa fundaron en 1993 con el propósito de mejorar
el modo de vida de las mujeres en su pueblo natal Ochur, en
Kenia Occidental. Además de administrar el banco de
cereales y semilla y estar al frente de las iniciativas de
producción de semilla de maíz y otros cultivos
importantes con los integrantes del grupo, el organismo atiende
asuntos relacionados con programas de micro-crédito,
capacitación y distribución general de prácticas
agronómicas mejoradas en la región. |
Semilla pequeña con una gran huella:
Kenia Occidental, Zimbabue y Nepal
Agricultores y líderes comunitarios en
la región más densamente poblada de Kenia se han unido
para producir y vender semilla de una variedad de maíz cuya
adaptación es tan buena que sus colegas de las distantes
tierras montañosas de Nepal la han seleccionado también.
Según Paul Okong’o, profesor retirado
y líder de "Adopción de tecnologías por
conducto de organismos dedicados a la investigación"
(TATRO en inglés), en el poblado de Ochur, Kenia Occidental,
a los agricultores no les gustaba el maíz cuya semilla él
y su grupo estaban produciendo. “El grano es pequeño,
y pensaban que eso lo abarataría en el mercado", explica.
“¡Pero cuando sembrábamos la semilla, que parecía
pequeña, lo que producía no era nada pequeño!”
Los pequeños agricultores del Grupo Regional
de la Asociación Agrícola (RAAG), otro organismo de
labor comunitaria en Kenia Occidental, han quintuplicado sus rendimientos
en tan solo un año; ahora cosechan más de dos toneladas
de maíz por hectárea, gracias a la semilla, el fertilizante
y la capacitación que les proporciona TATRO, según
el coordinador del RAAG, David Mukungu. “Esto significa que,
además de obtener suficiente para comer, los agricultores
pudieron vender algo para pagar la colegiatura de sus hijos y otros
gastos", comenta Mukungu. “Empezamos con sólo
seis agricultores el primer año, pero después de que
otros más vieron las cosechas, aumentó a 30 el número
de ellos que utilizan semilla y prácticas mejoradas, y esperamos
que siga aumentando."
La variedad cuya semilla TATRO siembra se llama Kakamega
Sintético-I; es de polinización abierta, de la clase
que los agricultores que necesitan dinero en efectivo suelen preferir
a los híbridos, porque pueden guardar grano de la cosecha
anterior y utilizarlo como semilla el año siguiente, sin
que pierda su alto rendimiento u otras características que
ellos valoran. Además, la variedad es tolerante a la sequía,
madura antes que otras variedades locales y sirve para preparar
ugali, la papilla favorita de los kenianos, hecha a base de maíz.
“Las mujeres dicen que "jala" el agua, lo cual significa
que no se necesita mucha harina para preparar un sabroso y espeso
ugali", nos explica Okong’o. “Estos detalles pueden
parecer triviales pero ya en conjunto adquieren gran importancia
para los agricultores que incluyen ugali en su dieta diaria."
Maíz que trasciende fronteras
Kakamega Sintético-I fue liberado por
la estación experimental del KARI en Kakamega, Kenia. Su
genealogía data de la labor del CIMMYT y numerosos colaboradores
en el sur y este de África —programas nacionales de
investigación agrícola, empresas privadas y organismos
no gubernamentales—para generar maíz tolerante a factores
adversos para los pequeños agricultores de la región.
“Kakamega Sintético-I resultó de la selección
de ZM621, una variedad de ciclo largo, tolerante a la sequía,
de polinización abierta, ahora liberada en varios países
africanos", comenta Marianne Bänziger, físiologa
de maíz del CIMMYT que participó en la creación
de ZM621 y ahora es directora del Programa Global de Maíz
del Centro. “La variedad fue liberada también en Nepal,
después de que los pequeños agricultores de las colinas
la eligieron como una de sus favoritas en los ensayos participativos
de selección." Bänziger señala: Esto pone
de relieve el papel que desempeñan organismos internacionales
como el CIMMYT, que utilizan y distribuyen bienes públicos
y conocimientos que trascienden las fronteras nacionales. “El
Centro se ha fundado en y ha llevado a la práctica la 'globalización'
de la ciencia colaborativa en el desarrollo agrícola desde
sus comienzos, hace cuatro décadas, mucho antes de que el
término se pusiera de moda en el círculo de las políticas."
Identificar y cubrir las necesidades de los sectores
empresariales
Si se reducen los riesgos para los pequeños
agricultores, variedades como Kakamega Sinstético-I alentarán
la inversión en otro tipo de insumos (fertilizante, por ejemplo),
que permitiría a los pequeños agricultores entrar
en una espiral ascendente y dejar atrás la agricultura de
subsistencia, con pocos insumos. Asimismo, las buenas variedades
ofrecen buenas perspectivas a los agricultores emprendedores y organismos
comunitarios como TATRO que quieran embarcarse en negocios rentables,
como la producción de semilla, destinados a sectores que
no estén recibiendo la debida atención por parte de
las empresas existentes. “Acatamos las normas para la producción
de semilla de KEPHIS, la autoridad keniana en materia de sanidad
vegetal, y me gustaría obtener la certificación de
nuestra agrupación, a fin de distribuir semilla certificada
en paquetes sellados y venderla a mejor precio", señala
Okong’o. Hoy día, TATRO produce y comercializa menos
de dos toneladas de Kakamega Sintético-I, cantidad suficiente
para sembrar más de 70 hectáreas cada año.
La ausencia de sistemas eficientes e informales de producción
y distribución de semilla restringe la difusión tanto
de variedades mejoradas de polinización abierta como de prácticas
agronómicas en África Oriental, según Stephen
Mugo. Fitomejorador de maíz del CIMMYT en la región,
Mugo coordinó también el proyecto anterior financiado
por la Fundación Rockefeller (Rockefeller
Foundation) "Fortalecer los sistemas de distribución
de semilla de maíz para los pequeños agricultores
en Kenia Occidental y Uganda", entre cuyos participantes estaban
TATRO y otras organizaciones de agricultores. “Las variedades
mejoradas elevaron los rendimientos en el pasado y esto podría
ocurrir de nuevo, pero únicamente cerca del 20% de los agricultores
de la región las cultivan", finaliza.
Si
desea más información, póngase en contacto
con Stephen Mugo (s.mugo@cgiar.org)
Enlace a un artículo sobre el mismo
tema: " Llegamos
a los lugares más remotos".
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