CIMMYT E-Boletín, vol 4 no. 1, enero de 2007

El líder del grupo Paul Okong’o (derecha) habla con su colega David Mukungu acerca de los registros del banco de cereales de TATRO, un grupo que Okong’o y su esposa fundaron en 1993 con el propósito de mejorar el modo de vida de las mujeres en su pueblo natal Ochur, en Kenia Occidental. Además de administrar el banco de cereales y semilla y estar al frente de las iniciativas de producción de semilla de maíz y otros cultivos importantes con los integrantes del grupo, el organismo atiende asuntos relacionados con programas de micro-crédito, capacitación y distribución general de prácticas agronómicas mejoradas en la región.


Semilla pequeña con una gran huella: Kenia Occidental, Zimbabue y Nepal

Agricultores y líderes comunitarios en la región más densamente poblada de Kenia se han unido para producir y vender semilla de una variedad de maíz cuya adaptación es tan buena que sus colegas de las distantes tierras montañosas de Nepal la han seleccionado también.

Según Paul Okong’o, profesor retirado y líder de "Adopción de tecnologías por conducto de organismos dedicados a la investigación" (TATRO en inglés), en el poblado de Ochur, Kenia Occidental, a los agricultores no les gustaba el maíz cuya semilla él y su grupo estaban produciendo. “El grano es pequeño, y pensaban que eso lo abarataría en el mercado", explica. “¡Pero cuando sembrábamos la semilla, que parecía pequeña, lo que producía no era nada pequeño!”

Los pequeños agricultores del Grupo Regional de la Asociación Agrícola (RAAG), otro organismo de labor comunitaria en Kenia Occidental, han quintuplicado sus rendimientos en tan solo un año; ahora cosechan más de dos toneladas de maíz por hectárea, gracias a la semilla, el fertilizante y la capacitación que les proporciona TATRO, según el coordinador del RAAG, David Mukungu. “Esto significa que, además de obtener suficiente para comer, los agricultores pudieron vender algo para pagar la colegiatura de sus hijos y otros gastos", comenta Mukungu. “Empezamos con sólo seis agricultores el primer año, pero después de que otros más vieron las cosechas, aumentó a 30 el número de ellos que utilizan semilla y prácticas mejoradas, y esperamos que siga aumentando."

La variedad cuya semilla TATRO siembra se llama Kakamega Sintético-I; es de polinización abierta, de la clase que los agricultores que necesitan dinero en efectivo suelen preferir a los híbridos, porque pueden guardar grano de la cosecha anterior y utilizarlo como semilla el año siguiente, sin que pierda su alto rendimiento u otras características que ellos valoran. Además, la variedad es tolerante a la sequía, madura antes que otras variedades locales y sirve para preparar ugali, la papilla favorita de los kenianos, hecha a base de maíz. “Las mujeres dicen que "jala" el agua, lo cual significa que no se necesita mucha harina para preparar un sabroso y espeso ugali", nos explica Okong’o. “Estos detalles pueden parecer triviales pero ya en conjunto adquieren gran importancia para los agricultores que incluyen ugali en su dieta diaria."

Maíz que trasciende fronteras
Kakamega Sintético-I fue liberado por la estación experimental del KARI en Kakamega, Kenia. Su genealogía data de la labor del CIMMYT y numerosos colaboradores en el sur y este de África —programas nacionales de investigación agrícola, empresas privadas y organismos no gubernamentales—para generar maíz tolerante a factores adversos para los pequeños agricultores de la región. “Kakamega Sintético-I resultó de la selección de ZM621, una variedad de ciclo largo, tolerante a la sequía, de polinización abierta, ahora liberada en varios países africanos", comenta Marianne Bänziger, físiologa de maíz del CIMMYT que participó en la creación de ZM621 y ahora es directora del Programa Global de Maíz del Centro. “La variedad fue liberada también en Nepal, después de que los pequeños agricultores de las colinas la eligieron como una de sus favoritas en los ensayos participativos de selección." Bänziger señala: Esto pone de relieve el papel que desempeñan organismos internacionales como el CIMMYT, que utilizan y distribuyen bienes públicos y conocimientos que trascienden las fronteras nacionales. “El Centro se ha fundado en y ha llevado a la práctica la 'globalización' de la ciencia colaborativa en el desarrollo agrícola desde sus comienzos, hace cuatro décadas, mucho antes de que el término se pusiera de moda en el círculo de las políticas."

Identificar y cubrir las necesidades de los sectores empresariales
Si se reducen los riesgos para los pequeños agricultores, variedades como Kakamega Sinstético-I alentarán la inversión en otro tipo de insumos (fertilizante, por ejemplo), que permitiría a los pequeños agricultores entrar en una espiral ascendente y dejar atrás la agricultura de subsistencia, con pocos insumos. Asimismo, las buenas variedades ofrecen buenas perspectivas a los agricultores emprendedores y organismos comunitarios como TATRO que quieran embarcarse en negocios rentables, como la producción de semilla, destinados a sectores que no estén recibiendo la debida atención por parte de las empresas existentes. “Acatamos las normas para la producción de semilla de KEPHIS, la autoridad keniana en materia de sanidad vegetal, y me gustaría obtener la certificación de nuestra agrupación, a fin de distribuir semilla certificada en paquetes sellados y venderla a mejor precio", señala Okong’o. Hoy día, TATRO produce y comercializa menos de dos toneladas de Kakamega Sintético-I, cantidad suficiente para sembrar más de 70 hectáreas cada año. La ausencia de sistemas eficientes e informales de producción y distribución de semilla restringe la difusión tanto de variedades mejoradas de polinización abierta como de prácticas agronómicas en África Oriental, según Stephen Mugo. Fitomejorador de maíz del CIMMYT en la región, Mugo coordinó también el proyecto anterior financiado por la Fundación Rockefeller (Rockefeller Foundation) "Fortalecer los sistemas de distribución de semilla de maíz para los pequeños agricultores en Kenia Occidental y Uganda", entre cuyos participantes estaban TATRO y otras organizaciones de agricultores. “Las variedades mejoradas elevaron los rendimientos en el pasado y esto podría ocurrir de nuevo, pero únicamente cerca del 20% de los agricultores de la región las cultivan", finaliza.

Si desea más información, póngase en contacto con Stephen Mugo (s.mugo@cgiar.org)

Enlace a un artículo sobre el mismo tema: " Llegamos a los lugares más remotos".

 
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Ofrecer oportunidades a los agricultores africanos para que produzcan maíz

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