CIMMYT E-Boletín, vol 4 no. 1, enero de 2007

De izquierda a derecha: El Líder del Proyecto, Wilfred Mwangi, la Subdirectora General del IITA, Paula Bramel, y la Directora del Programa Global de Maíz del CIMMYT, Marianne Bänziger, hablan del proyecto durante una reunión de trabajo en Naivasha, Kenia.

Ofrecer oportunidades a los agricultores africanos para que produzcan maíz

Nuevo proyecto para hacer más eficiente y ampliar la distribución de semilla de maíz tolerante a la sequía a las zonas más vulnerables de África ofrece opciones a los agricultores pese al cambio climático mundial.

Un programa de investigación vital que ya ha generado impactos significativos en la vida de los agricultores africanos acelerará el trabajo que en beneficio de éstos lleva a cabo, gracias a nuevos fondos para la investigación que aportará una de las organizaciones filantrópicas más importantes del mundo: la Fundación Bill & Melinda Gates. Este proyecto marca también el principio de una nueva y sólida asociación colaborativa entre organismos de investigación de primer nivel dedicados a mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas cuya subsistencia depende del maíz: el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (International Institute of Tropical Agriculture, IITA).

Los dos centros harán equipo para trabajar en 11 de los países africanos más afectados por la sequía y cuya subsistencia alimentaria y económica depende del maíz.

Cuando las recurrentes sequías en África al sur del Sahara arruinan las cosechas, las vidas humanas y los medios de subsistencia son amenazados y hasta destruidos. Desarrollar, utilizar y cultivar variedades de maíz tolerantes a la sequía es una medida muy pertinente para reducir la vulnerabilidad de los agricultores ante esta catástrofe natural, la inseguridad alimentaria y los efectos negativos que la ayuda alimentaria causa a los mercados locales. África al sur del Sahara (SAA en inglés) es la única región en el mundo donde se vaticina que tanto el número como la proporción de niños desnutridos aumentará en la próxima década. Más de 60% del total de habitantes en la región dependen de la agricultura como medio de subsistencia alimentaria y económica. Muchos de ellos son miembros de familias muy pobres con pequeñas explotaciones y sistemas de producción mixtos en zonas propensas a la sequía. Tienen pocas posibilidades de adquirir insumos; no tienen proveedores, servicios, educación, ni infraestructura, y su ingreso anual per cápita es de únicamente 165 dólares estadounidenses.

En más de la mitad del total de países de SAA la siembra de maíz ocupa más del 50% de la superficie destinada al cultivo de cereales. La producción de maíz es de importancia estratégica para la seguridad alimentaria y la estabilidad socioeconómica de los países y las subrregiones. Suman más de 650 millones las personas en esta región del mundo que en promedio consumen 43 kg de maíz por año; esto significa un incremento de 35% desde 1960. Desafortunadamente, la sequía y las lluvias inciertas en la región han provocado mayor vulnerabilidad y menos confiabilidad en el cultivo de maíz. Por más de dos décadas, el CIMMYT, el IITA y un numeroso grupo de colaboradores de programas nacionales de investigación agrícola, servicios de extensión, pequeñas empresas semilleras y organismos no gubernamentales han trabajado en el mejoramiento de maíz tolerante a la sequía y han puesto semilla a disposición de los agricultores que más lo necesitan.

El objetivo del nuevo proyecto es generar variedades que sean mucho más resistentes a los efectos de la sequía. Duplicar el rendimiento de variedades que rindan incluso bajo los efectos de la sequía dentro de 10 años será posible dada la riqueza de la diversidad genética del maíz y los nuevos métodos científicos que permitirán hacer un mejor uso de esa variabilidad. Las nuevas variedades tolerantes a la sequía desempeñarán un papel importante al atenuar las probables consecuencias desastrosas para el cultivo de maíz que podría desencadenar el calentamiento mundial.

Durante la primera reunión de colegas y colaboradores, cerca de Naivasha, Kenia, en enero, el grupo identificó sitios de ensayo que son ideales para efectuar en condiciones controladas de sequía en los países que toman parte en el proyecto y características fisiológicas importantes del crecimiento de las plantas, la transpiración foliar y el metabolismo, factores que están relacionados con la sequía. Se determinaron también otras características importantes para los agricultura (grano y calidad de proteína; resistencia a importantes enfermedades, plagas de almacenamiento y la planta parásita Striga), que serán parte de las actividades de fitomejoramiento de los programas fitogenéticos nacionales e internacionales. Con objeto de acelerar la producción de variedades de maíz tolerantes a la sequía, quienes participan en el proyecto explorarán el uso de herramientas avanzadas de la ciencia (como marcadores moleculares y haploides dobles) y su aplicación .

Al reconocer la falta de acceso a semilla de variedades mejoradas como uno de los principales problemas que enfrentan los pequeños productores de maíz en África, los especialistas del proyecto acordaron identificar y resolver algunos problemas en los sistemas de ensayo y certificación de variedades de cada uno de los países, mediante capacitación, apoyo de políticas que favorezcan a la gente, ensayos para mantener la pureza de las variedades y otras formas de ayuda. En el proyecto se contará también con la participación y el financiamiento de diversos productores y distribuidores de semilla locales, y se otorgará a los agricultores mayor acceso a información pertinente acerca de las variedades mejoradas.

Durante su intervención en una conferencia de prensa en Nairobi para dar a conocer el proyecto, el Asistente del Ministro de Agricultura de Kenia, S.E. Patrick Muiruri, M.P. dijo: “Kenia se complace en ser parte de esta importante labor científica y brindará el apoyo necesario por conducto del Instituto Keniano de Investigación Agrícola.”

El CIMMYT y el IITA continuarán aplicando estrategias participativas de mejoramiento y selección para sequía, combinadas con las nuevas técnicas de selección asistida por marcadores, que aumentarán la eficiencia en el fitomejoramiento. Por su parte, los científicos harán un análisis de los obstáculos en los sistemas de semilla e identificarán áreas de alta prioridad que requieran asignación de recursos para continuar la lucha por reducir la pobreza. Por último, esta labor servirá para ampliar enormemente las asociaciones de colaboración con los sistemas nacionales de investigación agrícola, ONG, compañías semilleras y otras iniciativas de desarrollo en la región, hecho que garantiza el logro de impactos positivos en beneficio de los agricultores sin recursos.

Si desea más información, póngase en contacto con Wilfred Mwangi, Líder de Proyecto (w.mwangi@cgiar.org)

Enlace a un artículo sobre el mismo tema:" A la larga, ganar la batalla".

 
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