
De izquierda a derecha: El Líder
del Proyecto, Wilfred Mwangi, la Subdirectora General del
IITA, Paula Bramel, y la Directora del Programa Global de
Maíz del CIMMYT, Marianne Bänziger, hablan del
proyecto durante una reunión de trabajo en Naivasha,
Kenia.
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Ofrecer oportunidades a los agricultores
africanos para que produzcan maíz
Nuevo proyecto para hacer más eficiente
y ampliar la distribución de semilla de maíz tolerante
a la sequía a las zonas más vulnerables de África
ofrece opciones a los agricultores pese al cambio climático
mundial.
Un programa de investigación vital que ya ha
generado impactos significativos en la vida de los agricultores
africanos acelerará el trabajo que en beneficio de éstos
lleva a cabo, gracias a nuevos fondos para la investigación
que aportará una de las organizaciones filantrópicas
más importantes del mundo: la Fundación Bill &
Melinda Gates. Este proyecto marca también el principio de
una nueva y sólida asociación colaborativa entre organismos
de investigación de primer nivel dedicados a mejorar las
condiciones de vida de las familias campesinas cuya subsistencia
depende del maíz: el Centro Internacional de Mejoramiento
de Maíz y Trigo (CIMMYT) y el Instituto Internacional de
Agricultura Tropical (International
Institute of Tropical Agriculture, IITA).
Los dos centros harán equipo para trabajar
en 11 de los países africanos más afectados por la
sequía y cuya subsistencia alimentaria y económica
depende del maíz.
Cuando las recurrentes sequías en África
al sur del Sahara arruinan las cosechas, las vidas humanas y los
medios de subsistencia son amenazados y hasta destruidos. Desarrollar,
utilizar y cultivar variedades de maíz tolerantes a la sequía
es una medida muy pertinente para reducir la vulnerabilidad de los
agricultores ante esta catástrofe natural, la inseguridad
alimentaria y los efectos negativos que la ayuda alimentaria causa
a los mercados locales. África al sur del Sahara (SAA en
inglés) es la única región en el mundo donde
se vaticina que tanto el número como la proporción
de niños desnutridos aumentará en la próxima
década. Más de 60% del total de habitantes en la región
dependen de la agricultura como medio de subsistencia alimentaria
y económica. Muchos de ellos son miembros de familias muy
pobres con pequeñas explotaciones y sistemas de producción
mixtos en zonas propensas a la sequía. Tienen pocas posibilidades
de adquirir insumos; no tienen proveedores, servicios, educación,
ni infraestructura, y su ingreso anual per cápita es de únicamente
165 dólares estadounidenses.
En más de la mitad del total de países
de SAA la siembra de maíz ocupa más del 50% de la
superficie destinada al cultivo de cereales. La producción
de maíz es de importancia estratégica para la seguridad
alimentaria y la estabilidad socioeconómica de los países
y las subrregiones. Suman más de 650 millones las personas
en esta región del mundo que en promedio consumen 43 kg de
maíz por año; esto significa un incremento de 35%
desde 1960. Desafortunadamente, la sequía y las lluvias inciertas
en la región han provocado mayor vulnerabilidad y menos confiabilidad
en el cultivo de maíz. Por más de dos décadas,
el CIMMYT, el IITA y un numeroso grupo de colaboradores de programas
nacionales de investigación agrícola, servicios de
extensión, pequeñas empresas semilleras y organismos
no gubernamentales han trabajado en el mejoramiento de maíz
tolerante a la sequía y han puesto semilla a disposición
de los agricultores que más lo necesitan.
El objetivo del nuevo proyecto es generar variedades
que sean mucho más resistentes a los efectos de la sequía.
Duplicar el rendimiento de variedades que rindan incluso bajo los
efectos de la sequía dentro de 10 años será
posible dada la riqueza de la diversidad genética del maíz
y los nuevos métodos científicos que permitirán
hacer un mejor uso de esa variabilidad. Las nuevas variedades tolerantes
a la sequía desempeñarán un papel importante
al atenuar las probables consecuencias desastrosas para el cultivo
de maíz que podría desencadenar el calentamiento mundial.
Durante la primera reunión de colegas y colaboradores,
cerca de Naivasha, Kenia, en enero, el grupo identificó sitios
de ensayo que son ideales para efectuar en condiciones controladas
de sequía en los países que toman parte en el proyecto
y características fisiológicas importantes del crecimiento
de las plantas, la transpiración foliar y el metabolismo,
factores que están relacionados con la sequía. Se
determinaron también otras características importantes
para los agricultura (grano y calidad de proteína; resistencia
a importantes enfermedades, plagas de almacenamiento y la planta
parásita Striga), que serán parte de las
actividades de fitomejoramiento de los programas fitogenéticos
nacionales e internacionales. Con objeto de acelerar la producción
de variedades de maíz tolerantes a la sequía, quienes
participan en el proyecto explorarán el uso de herramientas
avanzadas de la ciencia (como marcadores moleculares y haploides
dobles) y su aplicación .
Al reconocer la falta de acceso a semilla de variedades
mejoradas como uno de los principales problemas que enfrentan los
pequeños productores de maíz en África, los
especialistas del proyecto acordaron identificar y resolver algunos
problemas en los sistemas de ensayo y certificación de variedades
de cada uno de los países, mediante capacitación,
apoyo de políticas que favorezcan a la gente, ensayos para
mantener la pureza de las variedades y otras formas de ayuda. En
el proyecto se contará también con la participación
y el financiamiento de diversos productores y distribuidores de
semilla locales, y se otorgará a los agricultores mayor acceso
a información pertinente acerca de las variedades mejoradas.
Durante su intervención en una conferencia
de prensa en Nairobi para dar a conocer el proyecto, el Asistente
del Ministro de Agricultura de Kenia, S.E. Patrick Muiruri, M.P.
dijo: “Kenia se complace en ser parte de esta importante labor
científica y brindará el apoyo necesario por conducto
del Instituto Keniano de Investigación Agrícola.”
El CIMMYT y el IITA continuarán aplicando estrategias
participativas de mejoramiento y selección para sequía,
combinadas con las nuevas técnicas de selección asistida
por marcadores, que aumentarán la eficiencia en el fitomejoramiento.
Por su parte, los científicos harán un análisis
de los obstáculos en los sistemas de semilla e identificarán
áreas de alta prioridad que requieran asignación de
recursos para continuar la lucha por reducir la pobreza. Por último,
esta labor servirá para ampliar enormemente las asociaciones
de colaboración con los sistemas nacionales de investigación
agrícola, ONG, compañías semilleras y otras
iniciativas de desarrollo en la región, hecho que garantiza
el logro de impactos positivos en beneficio de los agricultores
sin recursos.
Si desea más información,
póngase en contacto con Wilfred Mwangi, Líder de Proyecto
(w.mwangi@cgiar.org)
Enlace a un artículo sobre el mismo
tema:"
A la larga, ganar la batalla".
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