CIMMYT E-Boletín, vol 3 no. 12, diciembre de 2006

El Centro de Investigación Agrícola de Kenia en Njoro es un lugar ideal de selección para susceptibilidad
a la nueva roya del tallo.

Aumenta la magnitud de la amenaza

Líneas de trigo que resistieron el embate de la roya el ciclo pasado sucumben ahora.

Los resultados de los ensayos de selección para roya del trigo en Kenia indican que hay mucho más trigo propenso a sufrir ataques de roya de lo que se pensó en un principio. Científicos del CIMMYT y sus colaboradores, que evalúan plantas de trigo en el Centro de Investigación Agrícola de Njoro, reportan que más del 85% de los trigos muestra, incluidas variedades de importantes regiones productoras en el mundo, han sucumbido a la roya del tallo conocida como Ug99. Lo más importante es que algunas de las líneas que hace un año mostraban resistencia a Ug99 parecen ser ahora susceptibles a ésta.

En agosto de 2005, un panel de expertos dio la primera voz de alarma acerca de la nueva y virulenta raza de roya del tallo capaz de arruinar la producción mundial de trigo. Estos nuevos resultados quizá indiquen que la amenaza para la cosecha de trigo en el mundo es ahora muchísimo más grande.

El Centro de Investigación en Njoro es una zona de Kenia donde la forma virulenta del hongo de la roya del tallo es endémica. Los tres pasados años los científicos han utilizado la estación para exponer trigo a la enfermedad y determinar cuál es susceptible, pero, algo aún más importante, para saber cuál no es susceptible. En marzo de 2006 más de 11,000 tipos diferentes de trigo y parientes silvestres del trigo de todo el mundo se sembraron y se expusieron al hongo.

Aún están realizándose estudios para clarificar la situación, pero, al parecer, cuando menos uno de los genes mayores de resistencia a la roya que había protegido a muchos de los trigos de distintas regiones por décadas ha dejado de ser eficaz contra el hongo de la roya en Njoro. Este nuevo acontecimiento acrecienta la importancia de lo que ya se considera una seria amenaza a las cosechas de trigo en el futuro.

El trigo se cultiva en más de 200 millones de hectáreas, en el mundo industrializado y en el mundo en desarrollo, y los nuevos datos indican que la superficie sembrada con variedades que resisten la roya del tallo que se encontró en Njoro es muy pequeña. Aunque pudiera ser que esta enfermedad no llegue a todos los rincones del planeta, los investigadores estiman que bien podría ser que más del 50% de la superficie total dedicada al cultivo de trigo sea infestada si las variedades susceptibles que se sembraron en ese lugar son expuestas al patógeno.

“Me impresionó mucho lo que vi en este ciclo de cultivo ", expresa Rick Ward, coordinador de la Iniciativa Mundial de la Roya, que encabezan CIMMYT-ICARDA. “Básicamente, tenemos que encontrar alguna forma de remplazar todo el trigo en el mundo."

De todas las enfermedades de las plantas, la roya del tallo es una de las más temidas. A mediados de la década de 1950 destruyó casi 40% de los cultivos de trigo de primavera en Norteamérica. Gracias en gran parte al trabajo de mejoramiento de trigo del Premio Nobel de la Paz Dr. Norman Bolaug y de quienes lo secundaron, la enfermedad no había sido una amenaza tan significativa por casi medio siglo. Los fitomejoradores combinaron varias fuentes de resistencia al hongo en nuevas variedades. Lamentablemente, al paso del tiempo, el patógeno de la roya evolucionó y experimentó una mutación, y en 1999 los investigadores encontraron una nueva raza en Uganda (Ug99) que fue capaz de eludir gran parte de esa resistencia. Las esporas del hongo Ug99 pueden viajar grandes distancias transportadas por el viento. El patógeno se ha desplazado ya desde Uganda hasta Kenia y Etiopía. Un brote de roya amarilla, que surgió en la misma región de África Oriental y con el tiempo se dispersó a través de la Península Árabe y a las principales zonas productoras de trigo de la India y Pakistán. Tras realizar estudios sobre patrones de vientos en la región, los científicos llegaron a la conclusión de que, a la larga, el nuevo patógeno representa una amenaza para los cultivos de trigo a escala mundial.

El CIMMYT y el Centro Internacional de Investigación Agrícola en Zonas Áridas (International Center for Agricultural Research in the Dry Areas (ICARDA)), junto con colaboradores como el el Instituto Keniano de Investigación Agrícola (Kenya Agricultural Research Institute (KARI)) encabezan la iniciativa mundial para caracterizar el patógeno de la roya; rastrear la ruta que sigue; e identificar nuevas fuentes de resistencia a la enfermedad y utilizarlas para generar nuevos trigos. Esto es especialmente importante para los agricultores en el mundo en desarrollo, que tienen pocas posibilidades de adquirir fungicidas que podrían ayudarlos a reducir los daños.

“La buena noticia es que algunas muestras en Njoro resistieron el hongo", afirma Ravi Singh, investigador de trigo del CIMMYT. “Eso nos da un buen comienzo." De hecho, Njoro es también el sitio donde actualmente se ensayan las líneas mejoradas con resistencia más prometedoras.

Si desea más información, póngase en contacto con Rick Ward (r.w.ward@cgiar.org)

 
Diciembre
A la larga, ganar la batalla

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December, 2006