El Centro de Investigación Agrícola
de Kenia en Njoro es un lugar ideal de selección para
susceptibilidad
a la nueva roya del tallo. |
Aumenta la magnitud de la amenaza
Líneas de trigo que
resistieron el embate de la roya el ciclo pasado sucumben ahora.
Los resultados de los ensayos de selección
para roya del trigo en Kenia indican que hay mucho más trigo
propenso a sufrir ataques de roya de lo que se pensó en un
principio. Científicos del CIMMYT y sus colaboradores, que
evalúan plantas de trigo en el Centro de Investigación
Agrícola de Njoro, reportan que más del 85% de los
trigos muestra, incluidas variedades de importantes regiones productoras
en el mundo, han sucumbido a la roya del tallo conocida como Ug99.
Lo más importante es que algunas de las líneas que
hace un año mostraban resistencia a Ug99 parecen ser ahora
susceptibles a ésta.
En agosto de 2005, un panel de expertos dio la primera
voz de alarma acerca de la nueva y virulenta raza de roya del tallo
capaz de arruinar la producción mundial de trigo. Estos nuevos
resultados quizá indiquen que la amenaza para la cosecha
de trigo en el mundo es ahora muchísimo más grande.
El Centro de Investigación en Njoro es una
zona de Kenia donde la forma virulenta del hongo de la roya del
tallo es endémica. Los tres pasados años los científicos
han utilizado la estación para exponer trigo a la enfermedad
y determinar cuál es susceptible, pero, algo aún más
importante, para saber cuál no es susceptible. En marzo de
2006 más de 11,000 tipos diferentes de trigo y parientes
silvestres del trigo de todo el mundo se sembraron y se expusieron
al hongo.
Aún están realizándose estudios
para clarificar la situación, pero, al parecer, cuando menos
uno de los genes mayores de resistencia a la roya que había
protegido a muchos de los trigos de distintas regiones por décadas
ha dejado de ser eficaz contra el hongo de la roya en Njoro. Este
nuevo acontecimiento acrecienta la importancia de lo que ya se considera
una seria amenaza a las cosechas de trigo en el futuro.
El trigo se cultiva en más de 200 millones
de hectáreas, en el mundo industrializado y en el mundo en
desarrollo, y los nuevos datos indican que la superficie sembrada
con variedades que resisten la roya del tallo que se encontró
en Njoro es muy pequeña. Aunque pudiera ser que esta enfermedad
no llegue a todos los rincones del planeta, los investigadores estiman
que bien podría ser que más del 50% de la superficie
total dedicada al cultivo de trigo sea infestada si las variedades
susceptibles que se sembraron en ese lugar son expuestas al patógeno.
“Me impresionó mucho lo que vi en este
ciclo de cultivo ", expresa Rick Ward, coordinador de la Iniciativa
Mundial de la Roya, que encabezan CIMMYT-ICARDA. “Básicamente,
tenemos que encontrar alguna forma de remplazar todo el trigo en
el mundo."
De
todas las enfermedades de las plantas, la roya del tallo es una
de las más temidas. A mediados de la década de 1950
destruyó casi 40% de los cultivos de trigo de primavera en
Norteamérica. Gracias en gran parte al trabajo de mejoramiento
de trigo del Premio Nobel de la Paz Dr. Norman Bolaug y de quienes
lo secundaron, la enfermedad no había sido una amenaza tan
significativa por casi medio siglo. Los fitomejoradores combinaron
varias fuentes de resistencia al hongo en nuevas variedades. Lamentablemente,
al paso del tiempo, el patógeno de la roya evolucionó
y experimentó una mutación, y en 1999 los investigadores
encontraron una nueva raza en Uganda (Ug99) que fue capaz de eludir
gran parte de esa resistencia. Las esporas del hongo Ug99 pueden
viajar grandes distancias transportadas por el viento. El patógeno
se ha desplazado ya desde Uganda hasta Kenia y Etiopía. Un
brote de roya amarilla, que surgió en la misma región
de África Oriental y con el tiempo se dispersó a través
de la Península Árabe y a las principales zonas productoras
de trigo de la India y Pakistán. Tras realizar estudios sobre
patrones de vientos en la región, los científicos
llegaron a la conclusión de que, a la larga, el nuevo patógeno
representa una amenaza para los cultivos de trigo a escala mundial.
El CIMMYT y el Centro Internacional de Investigación Agrícola
en Zonas Áridas (International
Center for Agricultural Research in the Dry Areas (ICARDA)),
junto con colaboradores como el el Instituto Keniano de Investigación
Agrícola (Kenya
Agricultural Research Institute (KARI)) encabezan la iniciativa
mundial para caracterizar el patógeno de la roya; rastrear
la ruta que sigue; e identificar nuevas fuentes de resistencia a
la enfermedad y utilizarlas para generar nuevos trigos. Esto es
especialmente importante para los agricultores en el mundo en desarrollo,
que tienen pocas posibilidades de adquirir fungicidas que podrían
ayudarlos a reducir los daños.
“La buena noticia es que algunas muestras en
Njoro resistieron el hongo", afirma Ravi Singh, investigador
de trigo del CIMMYT. “Eso nos da un buen comienzo." De
hecho, Njoro es también el sitio donde actualmente se ensayan
las líneas mejoradas con resistencia más prometedoras.
Si desea más información, póngase
en contacto con Rick Ward (r.w.ward@cgiar.org)
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