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Una tortillería
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“La tortillería es un modelo que esperamos que sea imitado en otras partes”, dice Amado Ramírez. “Los clientes que compran las tortillas saben de qué están hechas, de dónde viene el maíz y las características específicas del maíz con el que se hace la tortilla”.
Itanoní, que significa flor del maíz en la lengua mixteca, es parte de un esfuerzo de Ramírez por revivir las prácticas culturales y culinarias singulares de Oaxaca. Obtuvo gran parte de la información sobre las razas criollas de maíz durante los días de campo organizados por el CIMMYT y el INIFAP como parte de un proyecto en el que los agricultores y los científicos trabajaron juntos para conservar la diversidad genética del maíz.
“El aspecto más importante de nuestro trabajo es la información que se da a los clientes acerca del valor y la calidad de las tortillas que consumen”, dice Ramírez.
Ramírez piensa que su estrategia de comercialización traerá beneficios económicos para los agricultores. “Si la gente adquiere el gusto por las tortillas hechas con este maíz”, dice, “los agricultores contarán con un mercado viable para vender su maíz. Al mismo tiempo, habrá una mayor apreciación de la biodiversidad y las tradiciones de esta región”.
Si
desea mayor información, diríjase a:
Mauricio Bellon (m.bellon@cgiar.org)
August, 2004