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El
QU-CIM:
Generación de
trigo real a partir de trigo virtual

Picos en el
mejoramiento de trigo: Los mejoradores cruzan diferentes trigos y seleccionan
entre su progenie para generar trigos mejorados que hayan heredado todas las
buenas características de ambos progenitores. Conforme a las leyes básicas de
la herencia, el pico más alto en este “panorama gráfico de adaptación”
representa a la progenie que tiene todas las características deseadas de ambos
progenitores; el siguiente pico más alto representa a la progenie que tiene una
cantidad menor de esas características, y así sucesivamente hasta llegar a los
picos más bajos. El módulo de simulación QU-CIM ayudará a los mejoradores a
alcanzar el pico más alto en forma más eficiente.
En el CIMMYT y
la Universidad de Queensland, Australia, se trabaja en un instrumento de
computación tan avanzado que puede ayudar a los mejoradores de trigo a tomar
algunas de las decisiones más difíciles al desarrollar una variedad.
El QU-CIM, un instrumento de computación
diseñado específicamente para simular el programa de mejoramiento de trigo del
CIMMYT, “puede ayudarnos a trabajar mejor, con más rapidez y menos recursos
financieros”, señala Maarten van Ginkel, quien mejora trigo harinero para
ambientes irrigados y de precipitación elevada y dirige las actividades
relacionadas con el QU-CIM en el CIMMYT. “Puede ahorrar trabajo, tierras y
dinero”. Cuando esté terminado, se podrá aplicar a otros cultivos y otros
programas de fitomejoramiento, incluidos los de los países en desarrollo.
Se eligió el programa de mejoramiento
de trigo harinero del CIMMYT para el proyecto del QU-CIM porque, según Ian De
Lacy, biometrista y experto en el manejo de bases de datos, “el programa tiene
datos de mejoramiento de 53 años y es uno de los programas de fitomejoramiento
más importantes y de mayor éxito en el mundo”. De Lacy es uno de los
investigadores que perfeccionan el QU-CIM para responder a las situaciones que
afronta el mejoramiento en la vida real.
La Corporación para el Desarrollo e
Investigación de Cereales (GRDC) de Australia patrocina el trabajo sobre el
QU-CIM, que se basa en QU-GENE, una plataforma de simulación desarrollada en la
Universidad de Queensland. Puede integrar enormes cantidades de datos genéticos
provenientes de fuentes muy distintas, procesarlos en muchas formas y producir
escenarios teóricos (pero realistas) optativos en los que pueden basarse los
mejoradores para tomar una decisión.
Opciones que crean
o destruyen un programa de mejoramiento
Jiangkang Wang, becario de
posdoctorado en el CIMMYT, alimenta el sistema con la información que necesita
para simular el programa de mejoramiento. “Mi mayor reto es describir el
proceso de mejoramiento en el campo en un lenguaje genético que pueda
comprender la computadora”, dice Wang. Está en marcha un primer experimento
en el que el QU-CIM compara dos planes de selección aplicados por los
fitomejoradores de trigo del CIMMYT para lograr el mismo objetivo. El programa
indicará cuál es la mejor estrategia, dependiendo de los materiales y metas
que se le alimenten.
Las leyes de genética formuladas por
Mendel hace más de 130 años sustentan el módulo de simulación, que también
contiene ecuaciones genética desarrolladas en el último siglo. Para trabajar,
el simulador extrae datos de muchas fuentes, incluidos el Sistema Internacional
de Información de Trigo (IWIS) y los sistemas de información geográfica del
CIMMYT. El QU-CIM también se conectará con el Simulador de Sistemas de
Producción Agrícola (APSIM), una colección de módulos de control de sistemas
físicos y biológicos y de otro tipo que interactúan para simular la operación
de un sistema agrícola. Estos vínculos dotarán al módulo de simulación con
los conocimientos de las relaciones genéticas y de otro tipo que afectan al
trigo, además del comportamiento del trigo en situaciones agrícolas reales.
Uno de los puntos fuertes del módulo
es que abarca los efectos combinados de distintos genes que influyen simultáneamente
en la misma característica, como suele suceder. “Los mejoradores saben que el
efecto de poner genes juntos no es sencillo, como si fuera 1 + 1 = 2. Hay una
sinergia aquí que a veces hace que 1 + 1 equivalga a mucho más que 2, y a
veces a menos”, explica van Ginkel. La sinergia positiva puede producir
enormes ventajas genéticas, pero, además de basarse en la experiencia y la
intuición, los mejoradores tienen que realizar tediosos estudios genéticos en
gran escala en unas cuantas líneas a la vez para predecir cómo y cuándo podría
producirse esta sinergia. Con el QU-CIM, rápidamente pueden descubrir cómo
lograr los efectos sinérgicos que buscan.
El QU-CIM también puede indicar cuándo
es rentable y/o adecuado utilizar una tecnología específica en una determinada
etapa del mejoramiento. Por ejemplo, usar marcadores moleculares para
identificar plantas con características valiosas en una etapa temprana del
proceso de mejoramiento podría parecer apropiado, pero, en esa etapa, el número
de plantas que hay que someter a pruebas aún es muy grande, al igual que el
costo de las pruebas. Convendría más aplicar la tecnología en una etapa
posterior, cuando la población de plantas experimentales se haya reducido y el
costo sea menor. Sin embargo, para ese momento el gen de interés tal vez haya
quedado fuera o casi fuera de la población, lo cual tampoco es conveniente. ¿Qué
debe hacer el mejorador? Aplicar el módulo para ver cómo funcionan los dos
escenarios y luego tomar una decisión mejor fundada.
Simulación de ambientes
y de la variabilidad ambiental
El QU-CIM no proporciona a los
mejoradores un solo conjunto de condiciones de cultivo en el cual efectuar las
pruebas sino que genera versiones diferentes de un ambiente artificial para
simular las condiciones en distintos años y realizar unos, digamos, 100 ciclos
de mejoramiento para ver cuál sería el resultado. ¿Por qué es útil esto?
Examinemos el ejemplo siguiente. En el
norte de África, cuatro de cada cinco años son secos. Los agricultores
siembran su trigo y, si ven que el año será muy seco, no dejan que el cultivo
llegue hasta la cosecha porque el rendimiento de grano será muy bajo; en cambio,
permiten que el ganado paste en el cultivo. Para ello necesitan una variedad de
trigo que produzca muchos tallos y hojas y sea atractiva para los animales. No
obstante, la variedad también tiene que producir mucho grano (y no doblarse con
el peso agregado) ya que los agricultores quieren obtener una cosecha abundante
en uno de cada cinco años, cuando la precipitación es adecuada. En los años más
húmedos, son más frecuentes las enfermedades en los campos y, por lo tanto, la
variedad tiene que ser resistente a ellas. En este complejo escenario, el módulo
de simulación ayudaría a establecer las prioridades de mejoramiento ejecutando
muchos ciclos de mejoramiento y sopesando la importancia de las distintas
características según las variaciones en el ambiente donde se cultivará la
variedad.
Reducir los costos
del mejoramiento
El QU-CIM podría disminuir los costos
del mejoramiento al reducir la cantidad de cruzas que hacen los mejoradores para
llegar a una meta particular, identificar el método más eficiente y/o
determinar el momento adecuado y más redituable para usarlo. También compararía
el costo del insumo con el costo del producto correspondiente para establecer si
es conveniente aplicar una tecnología dada. Con el QU-CIM será más fácil
para los mejoradores de trigo ayudar, sin tener que invertir muchos recursos, a
los países a satisfacer las necesidades de sus agricultores.
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August, 2004
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