La conservación in situ de maíz en Oaxaca, México: ¿Qué hemos aprendido?

La pérdida de razas criollas de maíz puede tener consecuencias negativas, no sólo para la conservación de los recursos genéticos sino también para el bienestar de los agricultores que las cultivan.

 

La relación entre la pérdida de razas criollas y la disminución del bienestar de los agricultores fue un resultado importante de un estudio efectuado durante cinco años y patrocinado por el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo (IDRC), de Canadá. El propósito de los investigadores consistía en identificar y evaluar intervenciones que ayudarían a los pequeños agricultores de los valles centrales de Oaxaca, México, a conservar la diversidad de las razas criollas en la zona. El estudio fue realizado por el CIMMYT y la división en Oaxaca del INIFAP, el programa nacional de investigación agrícola de México.

Los agricultores piden diversidad

“Aun cuando los agricultores quieren continuar cultivando razas criollas, se puede perder diversidad”, dice Mauricio Bellon, el especialista en ciencias sociales del CIMMYT que encabezó el estudio. “No es fácil para los agricultores obtener semilla de las razas criollas que quieren cultivar o cruzarlas con sus propias variedades. El agricultor tiene que saber quién tiene la variedad que busca, si la semilla es buena y si funcionará bien en el campo. Luego el agricultor tiene que negociar para adquirir la semilla, tal vez no con un pago en efectivo sino mediante algún tipo de compromiso con el vendedor de semilla”.

El estudio en Oaxaca reveló que ayudar a los pequeños agricultores a identificar las variedades tradicionales que quieren y proporcionarles semilla de esas razas criollas a costos menores es una de las contribuciones más importantes que pueden hacer las instituciones a la conservación de los recursos genéticos y el desarrollo rural.

El punto de partida para ayudar a los agricultores a acceder a la diversidad y conservarla fue recolectar y evaluar sistemáticamente la biodiversidad de poblaciones de razas criollas en seis comunidades. El objetivo no era sencillamente examinar las características agrícolas o físicas de las razas criollas locales sino lograr la participación de los agricultores.

“El reto es identificar razas criollas que contribuyan a conservar la diversidad genética y que sean también de interés para los agricultores”, dice Bellon. “Si podemos hacer eso y establecer mecanismos para que los agricultores obtengan semilla e información, los agricultores sembrarán razas criollas y mantendrán los procesos evolutivos esenciales para conservar la diversidad”.

“Si no sabemos cómo manejan los agricultores los recursos genéticos, no podemos conocer los efectos de la introducción de variedades nuevas de maíz.”

Estrategias de los agricultores 
para obtener diversidad

Los investigadores no pudieron ayudar a los agricultores a conservar los recursos genéticos hasta que entendieron cómo los agricultores manejaban en realidad esos recursos. Julien Berthaud, citogenetista molecular en el CIMMYT y afiliado al Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), dice que el manejo de las razas criollas por los agricultores revela una gran cantidad de genes en movimiento. Este movimiento se puede describir como genes que ingresan en las poblaciones de razas criollas de maíz y salen de ellas en las comunidades estudiadas, con las obvias consecuencias para la diversidad de esas poblaciones. El movimiento de genes se puede producir mediante la intervención del hombre (por ejemplo, la adquisición o el intercambio de semilla) y por fenómenos naturales (por ejemplo, el polen dispersado por los insectos y el viento).

“Hay movimiento de genes mediante el intercambio de semilla entre los agricultores de la misma comunidad y por conducto de las variedades compradas en los mercados locales y regionales o dentro de las comunidades”, dice. “También se produce ese movimiento a través de grandes distancias, por ejemplo entre razas diferentes de maíz separadas por más de 200 kilómetros. Este hecho promueve el mantenimiento de una base genética completa y una mayor resistencia a los factores desfavorables de todo tipo”.

Los agricultores de Oaxaca obtienen mayor diversidad manejando sus razas criollas en tres formas: agregando variedades nuevas a su inventario, cruzando variedades diferentes y seleccionando para obtener características particulares en las variedades que cultivan. “La tercera estrategia se aplica en el mejoramiento con la participación de los agricultores”, menciona Bellon. “Pero, para apoyar la conservación y utilización de la diversidad por parte de los agricultores, no podemos limitarnos a una sola estrategia”.

La dinámica de la comunidad tiene importancia

Casi 1,000 agricultores (654 hombres y 343 mujeres) de seis comunidades participaron en el estudio, que incluyó una encuesta para reunir datos agrícolas y socioeconómicos, la recolección de 152 muestras representativas de razas criollas de maíz de la región, una evaluación agronómica en ensayos diseñados por los científicos y manejados por los agricultores, un ejercicio de participación para identificar un subconjunto de razas criollas que mostrara la diversidad existente en la colección más grande y el desarrollo de 17 razas criollas elite. Los agricultores participaron en 30 sesiones de capacitación sobre temas que abarcaron desde los principios básicos de la reproducción y el mejoramiento del maíz hasta la selección de la semilla en la casa y en el campo y el almacenamiento del grano y la semilla.

Este tipo de estudios es sumamente importante para saber cómo mantienen las comunidades la diversidad en el maíz que cultivan.

“Si no sabemos cómo manejan actualmente los recursos genéticos los agricultores, no podemos conocer realmente los efectos de la introducción de variedades nuevas de maíz”, explica Bellon. Esta cuestión es importantísima dados los recientes sucesos en Oaxaca (véase "Transgenic Maize in Mexico,"). “Es preciso efectuar muchas más investigaciones”, advierte Berthaud.

 
Si desea mayor información, diríjase a:
Mauricio Bellon (m.bellon@cgiar.org)
Julien Berthaud (j.berthaud@cgiar.org)

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August, 2004