La labor del CIMMYT  
en la agricultura de conservación

Logros

La agricultura de conservación significa muchas cosas para muchas personas, pero un principio clave es la sostenibilidad. En casi todos los casos, esto implica manejar mantillos para conservar la materia orgánica del suelo. Otros sistemas de cultivo que conservan otros recursos vitales (agua, combustible) o reducen las emisiones de gases de invernadero representan un avance hacia la sostenibilidad. El CIMMYT ha apoyado la difusión de la agricultura de conservación en diversas formas. Esta breve selección de ejemplos nos da una idea:

  • A fines de los años 70 y comienzos de los 80, los agrónomos del CIMMYT hablaron a investigadores de los países en desarrollo acerca de los sistemas de labranza cero en un curso ofrecido en la sede del CIMMYT.
      
  • Desde comienzos de los 80, el CIMMYT y los investigadores locales han promovido métodos participativos y han expandido asociaciones que causaron que se utilizara la labranza cero en la producción de trigo en casi 207,000 hectáreas para el 2002 en Asia. Con la práctica se ahorra 75% o más del combustible, se obtienen mejores rendimientos, se aplica alrededor de la mitad de herbicida y se requiere por lo menos un 10% menos de agua, lo cual equivale a un ahorro de un millón de litros en una hectárea.
      
  • Durante 1994-2001, el CIMMYT contribuyó a promover la labranza cero y las rotaciones de cultivo en Bolivia trabajando con colaboradores locales para organizar una red de instituciones de investigación, asociaciones agrícolas y agricultores progresistas. Para 2000, los agricultores usaban las prácticas nuevas en 300,000 hectáreas de las tierras bajas del este.
      
  • En 1994, el CIMMYT formó una red para ayudar a los agricultores de maíz de Malawi y Zimbabwe a hacer más productivos sus suelos de escasa fertilidad. La red expandió recientemente sus actividades a Mozambique y Zambia y ahora se ocupará de problemas de políticas vinculadas con la fertilidad del suelo.
      

Esperanzas y mucho trabajo

¿Cómo podemos detener las políticas que fomentan la roza y quema en la agricultura?

Como coordinador de la investigación sobre la agricultura de conservación en el CIMMYT, Wall trabajará con colaboradores de todo el mundo, entre ellos el agrónomo de trigo del CIMMYT Kenneth Sayre, un experto en el cultivo de cereales en camas elevadas y en maquinaria agrícola para la agricultura de conservación. 

En México, un proyecto iniciado en 2001 por el agrónomo Bernard Triomphe promoverá la adopción amplia de la agricultura de conservación en la región del Bajío, donde el cultivo irrigado intensivo de maíz y sorgo enfrenta una severa escasez de agua. La labor es apoyada por el organismo francés de investigación CIRAD (Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo) y participan instituciones y agricultores de México.

“En el sur de Asia, tenemos que encontrar formas de aumentar la cantidad de residuos de cultivos que se dejan en la superficie del suelo. En el sistema de arroz-trigo, tenemos que manejar el arroz usando principios de conservación de los recursos como los adoptados para el trigo y expandirlos a otros sistemas de cultivo”, comenta Wall.

En cuanto a África al sur del Sahara, Wall considera que las zonas muy áridas son particularmente problemáticas. “La sequía es un problema esencial, pero la eficiencia en la utilización del agua —la proporción de agua que se aprovecha en la producción del cultivo— también es importante. Más del 50% de la precipitación se escurre de los campos. Por último, a menos que los agricultores comiencen a dejar residuos para restablecer la materia orgánica del suelo, la agricultura allí no será sustentable”.

Wall concluye que si bien la labranza cero tiene buenos resultados en una amplia variedad de condiciones, los investigadores todavía no saben cómo hacer que funcione en algunos lugares. “Por ejemplo, donde hay escasez de agua y no se pueden producir suficientes residuos de cultivo”, explica. “O donde hay problemas de drenaje y la labranza cero puede empeorarlos. Finalmente, es difícil hacer que funcione el sistema en zonas muy degradadas con una larga historia de labranza tradicional”.
  

 

Si desea mayor información, diríjase a:
Patrick Wall (p.wall@cgiar.org)

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August, 2004