Una conversación con Antonio “Tony” Perez, representante del patrocinador de AMBIONET

Como agrónomo principal del Banco Asiático de Desarrollo (ADB), durante muchos años, Antonio Perez ha visto crecer y declinar el apoyo a la investigación agrícola y ha sido testigo de los impactos en los agricultores pobres. Todo esto ha dotado a Perez de un agudo sentido de lo que se necesita para obtener resultados. Durante un descanso en la reunión sobre la Fase II de AMBIONET en abril de 2002, Perez dedicó unos momentos a hablar del proyecto con nosotros.

 

 

AMBIONET
El objetivo es 
Tailandia

 


 

Poco después del inicio de AMBIONET, el mejorador tailandés de maíz Pichet Grudloyma (atrás en la fotografía) se convirtió en un elemento clave del equipo de Tailandia. Hace dos años, se asoció con el genetista molecular Krishnapong Sripongpankul (a la izquierda de Pichet), quien trabaja con la Red Asiática de Biotecnología de Arroz (también iniciada por el ADB). La experiencia de Krishnapong con el arroz podría ser muy útil para desarrollar un método de selección con la ayuda de marcadores para el maíz.

Ambos investigadores concluyeron que podían avanzar más allá del fingerprinting para identificar la resistencia al mildiú velloso, la tolerancia a la sequía y la tolerancia a la escasez de nitrógeno en el suelo; podían producir líneas endogámicas recombinantes que dieran origen a una nueva generación de híbridos que incorporaran esas características. Ese tipo de avance es muy útil para convencer a los mejoradores de la eficacia de la tecnología.

“Ahora”, dice Pichet, “los mejoradores dedican mucho tiempo y dinero a numerosos ciclos de mejoramiento. Si podemos optimizar la selección con la ayuda de marcadores, podremos decidir con rapidez si es necesario hacer una mayor selección de una variedad”.

Nos comunicamos mucho”, dice Krishnapong. “A pesar de que estamos en lugares diferentes y tenemos perspectivas distintas conforme a nuestras disciplinas, nuestra idea de dónde queremos ir es la misma. Ambos buscamos beneficiar a los agricultores conforme al mandato del Departamento de Agricultura. Es nuestro trabajo y nuestro deber”.

Esas expresiones en un laboratorio estadounidense o europeo parecerían fingidas. En Tailandia, este compromiso es sincero, no sólo en el equipo de AMBIONET en ese país sino también en el gobierno nacional, que da gran prioridad a la agricultura y ve la biotecnología como el camino para avanzar. A fines de 2002, Krishnapong se trasladará a un laboratorio nuevo en el Edificio Srindhorn de Recursos Fitogenéticos, así llamado en honor de la Princesa Real de Tailandia, que ha promovido el empleo de estas tecnologías.

 

 

 

 

 



Todas las disciplinas que usan la biotecnología estarán en una sola instalación, junto con un sólido banco de germoplasma de los cultivos fundamentales. La instalación proporcionará servicios de secuenciación en gran escala, apoyo de laboratorio y bioinformática para la genómica funcional y, con su laboratorio de transformación e invernadero de contención biológica, ingeniería genética.

P: Dr. Perez, usted estuvo presente en la creación de AMBIONET. ¿Cuál era su idea original de la red?

R: Pensábamos sencillamente que teníamos que hacer que los productores de maíz se beneficiaran con la biotecnología. Como la red de biotecnología de arroz ha tenido tanto éxito, encontramos una oportunidad similar de hacer lo mismo con el maíz.

Los SNIA [sistemas nacionales de investigación agrícola] no tenían acceso a las técnicas de la biotecnología. Contaban con laboratorios, pero no funcionaban bien, si es que funcionaban. La mayoría de ellos no recibían apoyo de sus gobiernos y ministerios. El propósito de esta red fue establecer las bases para que los científicos de los países en desarrollo miembros del ADB pudieran apoyarse entre sí en el futuro.

Todo esto se vincula con una misión fundamental del ADB: la reducción de la pobreza. Más de 900 millones de personas en Asia todavía padecen la pobreza, la mayoría de ellas en las zonas rurales. Hemos visto personalmente cómo algo tan sencillo como una variedad mejorada puede tener un gran impacto en los ingresos y la nutrición de los pobres en estas zonas. Cuando los agricultores ganan algún dinero adicional, la mayoría de las veces lo dedican a enviar a sus hijos a la escuela, un factor muy importante para ayudar a las personas a salir de la pobreza. Hacer que la biotecnología influya en el desarrollo de variedades mejoradas llevará a la obtención de variedades con diversos tipos de resistencia y ventajas en términos de las características apreciadas por los consumidores. Ésta es una vía clara para llevar los beneficios de la ciencia moderna a los agricultores pobres.

P: ¿Por qué el ADB buscó al CIMMYT como colaborador?

R: La ventaja que se obtiene cuando se incorpora a un centro del CGIAR como el CIMMYT en un proyecto es que se consigue un equipo de científicos de diversas disciplinas con conocimientos para respaldar las actividades multifacéticas de una red como AMBIONET. El objetivo del ADB de establecer redes –respaldadas por instituciones sólidas como el CIMMYT– ha sido considerado uno de nuestros enfoques de más éxito en la investigación y el desarrollo agrícolas.

P: Además del trabajo duro del equipo de AMBIONET y el apoyo del CIMMYT, ¿qué fue esencial para el éxito de la red?

R: Pienso que las instituciones que incorporaron a estudiantes graduados en sus laboratorios y programas realmente fortalecieron sus resultados y la vitalidad de la red. Al mismo tiempo, aumentaron la capacidad científica general de su país. La inclusión de estudiantes graduados sigue siendo un problema para algunos colaboradores de AMBIONET, pero creo que avanzarán en esta dirección. La experiencia del ADB es que, ya sea que se trate de una red de ganadería o de una red de productos, cuando participan las universidades son tremendas las compensaciones en términos de la calidad y la cantidad de la investigación. quantity of research are tremendous.

P: ¿Por qué decidió el ADB apoyar una Fase II en AMBIONET?

R: Evidentemente, estábamos muy satisfechos con el progreso que observamos en la Fase I. El incremento de la capacidad, tanto en términos de personal como de instalaciones, y la unión del equipo fueron muy alentadores. Con esos elementos, vimos la oportunidad de concentrarnos en el desarrollo de germoplasma específico para los agricultores de escasos recursos. Éstas son áreas difíciles pero importantes de investigación, incluyendo la resistencia a la sequía, la tolerancia a la escasa fertilidad del suelo, la introducción del QPM y la resistencia a enfermedades de creciente importancia, como la mancha bandeada de la hoja y la vaina

Con el grupo de personas capacitadas que ahora tenemos en la región, también tenemos capacidad para trabajar en el campo de la genómica funcional y la bioinformática. La labor en esas áreas se puede desglosar en componentes independientes y es posible realizarla mediante una red. Como resultado del costo y los alcances de este tipo de investigaciones, sólo mediante una red podrán los países en desarrollo del ADB utilizar plenamente esta nueva rama de la ciencia.

Antonio Perez, con gran pesar por parte del equipo de AMBIONET, abandonó su cargo en el ADB en junio de 2002. No obstante, planea mantenerse activo en el campo de la investigación agrícola y el desarrollo internacional.

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August, 2004