Mapa
del mundo utilizado en el Los mejoradores de trigo del CIMMYT tienen un mapa del mundo distinto del que conoce el resto de nosotros. Su mapa representa diversos ambientes de cultivo, cada uno con características distintas que influyen en la producción de trigo. La gama de operaciones de la mayoría
de los mejoradores de trigo es bastante estrecha, pero los que están en el
CIMMYT mejoran trigo para todo el mundo en desarrollo. Ésta es una misión
enorme: se cultiva trigo en alrededor de 110 millones de hectáreas en más de
70 países en desarrollo y los mejoradores del CIMMYT deben conocer cómo varían
factores tales como la temperatura, la precipitación, las enfermedades y las
plagas. Tienen que saber cuáles características son esenciales en las
variedades de trigo destinadas a partes específicas del mundo y también deben
conocer cómo es probable que resulten afectadas variedades individuales de
trigo —y en última instancia la producción del cereal— por las condiciones
de cultivo en los diversos ambientes. En los años 80, los
mejoradores de trigo del CIMMYT comenzaron a codificar su visión de las zonas
de cultivo del trigo en el mundo en desarrollo en un conjunto uniforme de
macroambientes. Se definieron los macroambientes conforme a factores que
influyen en la producción de los cultivos (temperatura, precipitación, luz
solar, latitud, altitud, características del suelo y enfermedades), las
preferencias de los consumidores (el color del grano y cómo será usado) y el hábito
de crecimiento del trigo (véase “Hábitos de cultivo de variedades muy productivas de trigo”).
interior de la contracubierta). Los investigadores identificaron seis
macroambientes para los trigos de primavera, tres para los facultativos y tres
para los de invierno (véase el cuadro). La mayor parte del trigo cultivado en
los países en desarrollo es trigo de primavera, si bien China, Turquía y
partes de Asia Central, por ejemplo, tienen grandes zonas de trigo de invierno y
facultativo. Los mejoradores de trigo del CIMMYT
planean las cruzas entre variedades teniendo en cuenta los distintos
macroambientes. Al concentrarse en las características fundamentales para cada
macroambiente, los mejoradores pueden alcanzar sus objetivos con más eficiencia.
Por ejemplo, los agricultores de los ambientes con precipitación elevada
necesitan trigo que resista hasta ocho enfermedades, mientras que son menos y
distintas las enfermedades importantes para sus colegas en las zonas de sequía. Una vez que ha concluido el proceso real de mejoramiento, los trigos experimentales destinados a ciertos macroambientes son puestos a prueba en esas condiciones. Son seleccionados para un mejoramiento adicional sólo cuando pueden soportar los factores desfavorables particulares que predominan en el macroambiente en cuestión. En consecuencia, los macroambientes ayudan a los mejoradores del CIMMYT a establecer prioridades para su investigación, lo cual es importante cuando deben servir a una zona tan grande. Los resultados de este método han sido impresionantes. las variedades de trigo vinculadas con el CIMMYT se siembran en más de 64 millones de hectáreas en los países en desarrollo, que representan más de las tres cuartas partes de la superficie sembrada con variedades modernas de trigo en esos países. En otras palabras, los mejoradores de trigo del CIMMYT han tenido mucho éxito al desarrollar trigo para múltiples ambientes. Con el advenimiento de los sistemas de información geográfica (GIS), los investigadores han obtenido un instrumento para visualizar esos importantes ambientes de cultivo con más detalle, si bien no es sencillo trazar un mapa de los macroambientes. Jeff White, jefe de los GIS y el Laboratorio de Modelado de los Cultivos del CIMMYT, revisó recientemente la clasificación de los macroambientes, usando básicamente datos del clima (véase see map). “Definir las clasificaciones de los macroambientes para cada sitio exigió varias rondas de consulta con científicos de trigo”, dice White. “No es sorprendente que determinar los sitios precisos fuera un reto; los nombres de los sitios de la investigación a veces no tienen ninguna relación con poblaciones o ciudades cercanas. Sin embargo, con esta base de datos podemos abordar el reto de definir los macroambientes como regiones sobre la base de criterios cuantitativos concernientes a las condiciones climáticas y del suelo”. El jefe de mejoramiento de trigo
harinero en el CIMMYT, Maarten van Ginkel, trabajó en estrecha colaboración
con White para revisar los macroambientes. Van Ginkel aprecia el potencial de
las técnicas de los GIS para ayudar a los mejoradores a desarrollar variedades
con las características precisas que quieren los agricultores y consumidores.
“Con los GIS, podemos ir más allá de los mapas clásicos basados en límites
políticos, la precipitación y la temperatura. Por ejemplo, podemos visualizar
la extensión geográfica de las tendencias en los cambios climáticos, las vías
previstas para las enfermedades del trigo transmitidas por el viento, las
tendencias demográficas y de la migración que afectan el consumo de trigo, las
divisiones en zonas urbanas y rurales y, tal vez, hasta las nuevas preferencias
de los consumidores”, dice. En los últimos 40 años, los
mejoradores de trigo del CIMMYT han perfeccionado cada vez más sus metas de
mejoramiento sobre la base de su amplio conocimiento de las condiciones
existentes en el mundo en desarrollo. Ahora las técnicas de los GIS ofrecen una
forma de poner a prueba algunos de los supuestos que sustentan las metas del
mejoramiento. “Queremos hacer algo más que simplemente confirmar lo que ya
sabemos”, dice van Ginkel. “Espero que el empleo de los GIS nos enseñará
algunas cosas que ignoramos o nos permitirá identificar supuestos incorrectos,
de tal modo que podamos hacer mejor nuestra tarea”.
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