Mensaje del Director General

 

En mi mensaje del año pasado describí cómo la diversidad era esencial para la investigación del CIMMYT y constituía una parte integral de sus características como organización. Concluí con un análisis de nuestros planes de establecer una misión y formular una estrategia que se basaran en esa diversidad y fortalecieran la contribución del CIMMYT al desarrollo sostenible.

 

Una misión nueva
para diversificar nuestros impactos

Durante el año transcurrido, se llevaron a cabo extensas consultas con un amplio grupo de colaboradores internos y externos con el propósito de determinar cómo el CIMMYT, cuya misión consiste en realizar investigación sobre dos de los cultivos más importantes del mundo, puede contribuir al desarrollo sostenible. Se llegó al consenso de que el CIMMYT debía aprovechar sus redes y conocimientos para ayudar a las personas de escasos recursos, como se define en la nueva misión:

El CIMMYT actúa como catalizador y líder de una red mundial de innovación en la investigación del maíz y el trigo, dedicada a ayudar a las personas de escasos recursos en los países en desarrollo. Basados en la solidez de nuestra ciencia y en nuestras asociaciones colaborativas, generamos, compartimos y aplicamos conocimientos y tecnologías con el objeto de incrementar la seguridad alimentaria, mejorar la productividad y la rentabilidad de los sistemas de producción agrícola, y conservar los recursos naturales.

Este informe, titulado Innovación para el desarrollo, nos da una idea de lo que puede representar en la práctica y en la vida de las personas una “red mundial de innovación en la investigación del maíz y el trigo”. Se mencionan también las formas en que nuestros colaboradores generan y comparten conocimientos y soluciones sustentados en la ciencia, que la gente puede aplicar para salir de la pobreza y avanzar hacia la sostenibilidad del medio ambiente.

En la primera sección (Innovación para la seguridad alimentaria local), se describen las estrategias que contribuyen a que las comunidades pobres de África, Asia y América Latina logren la seguridad alimentaria. Algunas estrategias comienzan con el manejo de los nutrimentos del suelo, otras recurren al fitomejoramiento y otras más se basan en la selección y distribución de semilla mejorada, pero todas aprovechan las contribuciones excepcionales de muchos de los participantes. Por lo general son resultado de años de investigaciones y un gran caudal de conocimientos locales. Estos artículos muestran que un método universal no puede promover el desarrollo; que nada puede sustituir la atención especial que se presta a las necesidades específicas de la gente; y que sin una comunicación adecuada, no se produce ningún impacto.

En la segunda sección (Innovación para la salud del hombre y el medio), se examina la función integral de los sistemas alimentarios para promover la salud y la nutrición y conservar los recursos naturales. Se describe cómo el CIMMYT establece nexos con colegas que trabajan en distintos aspectos de dos problemas importantes de salud: la intoxicación por arsénico y el raquitismo. Asimismo, mediante un amplio consorcio de investigación en Asia, el CIMMYT aumenta el potencial para que los sistemas alimentarios que son vitales también contribuyan a la conservación de los recursos. Con nuestros asociados, hemos generado tecnologías que conservan los recursos y son flexibles y rentables para algunos de los aparceros más pobres del mundo, que tienen pocos incentivos para mejorar la tierra que cultivan con el fin de conservar los recursos agrícolas.

La sección final de este informe (Innovación para adaptarse al cambio), describe cómo trabajamos con la gente de escasos recursos para aprovechar nuevas oportunidades y resolver los problemas que surgen con el cambio. Por ejemplo, adiestramos a los agricultores de Bangladesh en el cultivo de maíz, un cultivo “nuevo” cuya demanda está aumentando rápidamente en toda Asia. Estudiamos las prácticas tradicionales de intercambio de semilla en México con el propósito de determinar cómo la migración rural y la posible pérdida de incentivos para la producción tradicional de maíz afectarán las prácticas de intercambio de semilla y la diversidad genética. Al asociarnos con institutos de investigación avanzada y el sector privado, estamos aprendiendo a generar variedades que puedan afrontar las sequías y los cambios climáticos en el futuro. De esta manera también ayudamos a los productores.

 

Nuevas formas de trabajar

No sólo recomendamos a otros que se adapten al cambio: el CIMMYT mismo lo hace. Si bien su gama de productos y servicios no se modificará de manera notable en los próximos años (por ejemplo, seguiremos generando semilla mejorada de maíz y de trigo y prácticas de producción), haremos otros cambios importantes en la forma en que orientamos nuestra investigación, trabajamos con nuestros colaboradores y estructuramos nuestra agenda de investigación. Nuestro plan estratégico (Semillas de innovación, CIMMYT, 2003) contiene todos los detalles, pero podemos sintetizar aquí algunos puntos esenciales.

Como se definió en nuestra nueva misión, las personas de escasos recursos y las estrategias para la subsistencia serán las principales beneficiarias de nuestras actividades de investigación. Gracias a un conjunto amplio y creciente de redes y colaboradores:

  • Intensificaremos la investigación en lugares donde la pobreza es más extrema y generalizada
  • Adoptaremos un enfoque interdisciplinario integrado para conocer las necesidades locales y establecer un espectro de opciones adecuadas para las condiciones locales
  • Estableceremos prioridades mediante consultas periódicas con nuestros asociados
  • Nos concentraremos en soluciones específicamente adaptadas a las necesidades de los pequeños agricultores
  • Prestaremos especial atención a todo el proceso de innovación, incluyendo la difusión y aplicación de conocimientos más allá de cualquier frontera —científica, institucional o nacional
  • Nos mantendremos alertas y sensibles a las necesidades de las personas de escasos recursos y promoveremos los impactos de todas las actividades de nuestros colaboradores encaminadas a fomentar el desarrollo humano sostenible

La investigación del CIMMYT —y la estructura de la organización— se basarán en proyectos en que se pongan de relieve las prioridades mundiales y ecorregionales. Los proyectos reflejan el compromiso del CIMMYT de lograr que sus investigaciones sean tan integrales como sea posible, considerando los distintos factores naturales, económicos y culturales que determinan dónde y cómo se cultivan el maíz y el trigo.

 

Un compromiso con el futuro

Los artículos que aquí se presentan ofrecen un vistazo al microcosmos del nuevo CIMMYT. Muestran que los resultados dependen de la colaboración de numerosas personas y organismos; que el CIMMYT y sus asociados no sólo ponen los cimientos para solucionar los problemas del futuro; y describen cómo la investigación en el campo y en el laboratorio fructifica en la vida de las personas de escasos recursos.

Ofrecemos soluciones que pueden ayudar a la gente ahora, no cuando concluya la próxima ronda de negociaciones, cuando se acabe la guerra civil o cuando el sector privado decida que ha llegado el momento de integrarse a un mercado nuevo. Es ahora cuando las personas tienen que pagar colegiaturas, comprar semilla, recibir tratamiento médico, decidir si abandonarán su aldea en busca de un empleo asalariado o sepultar a un familiar que murió a causa del VIH/SIDA o la desnutrición. Si bien este último año hemos dedicado mucho tiempo a planificar para el futuro, a través de este informa se puede apreciar que no hemos interrumpido nuestra tarea de ayudar a las personas hoy y todos los días. En el próximo año, a medida que tome forma el “nuevo CIMMYT”, continuaremos nuestras importantes actividades cuyo propósito consiste en habilitar a más personas para lograr una mejor calidad de vida.

 

  Dr. Masa Iwanaga
Director General
 

 

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Febrero, 2003