Alberto Espinoza y sus colegas trabajan con los mejoradores de maíz del CIMMYT Hugo Córdova y Salvador Castellanos para ofrecer nuevas opciones a Vanegas y miles de otros agricultores nicaragüenses. Recientemente sus esfuerzos culminaron con el lanzamiento de una variedad de maíz con calidad de proteína (QPM) de grano amarillo llamada Nutrinta Amarillo. El grano del QPM tiene casi el doble de lisina y triptófano —aminoácidos esenciales para el ser humano, los cerdos y las aves de corral— del contenido en el maíz normal. “Casi la mitad de la población de Nicaragua vive en zonas rurales y casi todos los habitantes de esas zonas crían cerdos, aves de corral o ambos tipos de animales”, dice Espinoza. “Muchos no pueden comprar alimentos para los animales, pero, si usan el QPM amarillo, los animales serán más sanos y más productivos y mejorarán las condiciones de la familia”. Un tercio de la población de Nicaragua —más de 1.6 millones, de un total de 5.4 millones— no pueden satisfacer sus necesidades nutricionales básicas de al menos 2,200 calorías al día, según el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. Casi 0.7 millones padecen una “aguda inseguridad alimentaria”. La parcela media de maíz es de sólo unas 1.5 hectáreas. Nutrinta Amarillo es la primera variedad de maíz amarillo lanzada en Nicaragua, y NB-Nutrinta, una variedad de QPM de grano blanco lanzada en 2000, se siembra en aproximadamente 10,000 hectáreas.
“Este QPM da a los animales mayor vigor y es mucho más barato y fácil de preparar”, dice Vanegas, quien tiene un sembradío de QPM amarillo. “También hace que las gallinas pongan más huevos”. Según Espinoza, Nutrinta Amarillo ha sido bien recibido, pero la difusión de su adopción ha sido restringida por la insuficiente producción y promoción de la semilla. Sólo el INTA produce semilla de QPM y el Instituto la regala o distribuye por conducto de un programa gubernamental en el que los agricultores pagan los préstamos de semilla mejorada con una cantidad igual de grano. “Hemos realizado demostraciones en los campos para los agricultores respecto al manejo del QPM”, dice Espinoza. “Recomendamos que seleccionen la semilla del centro de la parcela y, si es posible, cultiven el QPM aislado de otros campos de maíz. Los grupos de agricultores se están organizando para producir semilla de variedades mejoradas a bajo precio, incluyendo la de Nutrinta Amarillo”. La producción de semilla es sólo uno de los intereses de Elvis Curiel Cerratos, un agricultor que vive cerca de Managua y trabaja en una estación de investigación del INTA. Vio por primera vez Nutrinta Amarillo cuando asistió a la ceremonia de lanzamiento y ahora lo siembra para obtener semilla. “Ya conocía los experimentos con cerdos”, dice Curiel, refiriéndose a las pruebas en las cuales los cochinillos que consumieron alimentos que contenían QPM crecieron más y con mayor rapidez que aquellos alimentados con mezclas que contenían maíz común. Tiene 20 cerdos y también cría gallos de pelea y cultiva maíz, frijoles, bananas y calabaza en unas cuatro hectáreas, tres de las cuales renta para apoyar a una familia de 20 integrantes. “Se pueden lograr hasta dos mazorcas muy grandes de Nutrinta Amarillo por planta”, dice.
Las organizaciones de la sociedad civil también intentan promover el QPM, principalmente en las zonas remotas. Una de ellas es Self-Help [Autoayuda Internacional], una pequeña organización con sede en Estados Unidos que comenzó a trabajar con el QPM en Ghana en 1989 y trajo la variedad que dio tan buenos resultados en ese país, Obatanpa, al sur de Nicaragua en 1999. “Queríamos trabajar en una zona difícil y escogimos una comunidad en el extremo sur del Lago Nicaragua, cerca de Costa Rica”, dice Merry Fredrick, Director Ejecutivo de Self-Help. “Las personas allí son muy pobres y la comunidad ocupaba el segundo lugar en el mundo por su tasa de defunciones maternas. El huracán Mitch causó muchos daños y los agricultores habían perdido su semilla. Sabían que había que restablecer la producción de semilla”. Crearon un banco de semilla y dieron a los agricultores una bolsa de semilla que pagarían después con dos bolsas, que a su vez serían entregadas a otros agricultores. “En junio de 1999, cinco agricultores sembraron cada uno medio kilo de semilla QPM”, dice Fredrick. “Para diciembre de 2002, eran más de 7,000 los que la sembraban y utilizaban”. El personal de Self-Help comenzó con Obatanpa, pero también trabaja con NB-Nutrinta y muestran interés por Nutrinta Amarillo. “Ya no tenemos que promover el QPM, se promueve por sí solo”, dice Fredrick. “A las mujeres les gusta su textura para cocinar y todos aprecian su sabor; las hojas de Obatanpa realmente cubren las mazorcas y las protegen de las enfermedades. Los agricultores también nos dicen que las mazorcas de QPM tienden a producir más granos por hilera que el maíz tradicional, los granos son más grandes y los rendimientos, mucho más elevados”. Self-Help se está extendiendo a nuevas localidades en la región y capacita a los agricultores en la producción de semilla y el manejo más eficiente de los cultivos. Fredrick reconoce la ayuda que el INTA ha prestado a su organización para difundir el QPM tanto como les ha sido posible.
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