Agricultores e investigadores identifican
áreas de interés común en el sur de Asia

Mucho antes de que aparecieran en escena fitomejoradores adiestrados en las universidades, los agricultores eran los expertos en fitomejoramiento en el mundo; sin embargo, hoy la brecha profesional que separa ambos grupos parece más amplia que nunca. Hay formas de superar esa brecha, como lo hacen los investigadores en el sur de Asia.

 

En una reunión en el distrito de Lallitpur, Nepal, tres grupos de agricultores, en su mayoría mujeres, hablan de sus experiencias con las nuevas variedades de trigo que escogieron mediante la selección participativa de variedades (SPV). "Hemos obtenido un aumento de 100% en los rendimientos, de una a dos toneladas”, dice Saru Godar, quien encabeza uno de los grupos. “Los trigos nuevos germinan mejor y son resistentes a las enfermedades”

Otros agricultores se apresuran a señalar que un rendimiento de dos toneladas es muy bueno en sus suelos agotados y que ahora trabajan la mitad porque las variedades nuevas son más fáciles de cosechar y trillar. A medida que continúa la sesión, los participantes examinan los problemas que aún afrontan. Por ejemplo, tienen que deshacer a mano los terrones después de arar para que no limiten la absorción de nutrimentos. “Nuestro grupo planea comprar un tractor y una cultivadora mecánica para romper los terrones. Nuestros rendimientos podrían subir tal vez a tres toneladas”, dice Maya Devi Silwal, lideresa de otro grupo de agricultores.

Los escuchan atentamente Guillermo Ortiz Ferrara, mejorador de trigo del CIMMYT, y Binod Sharma, jefe del servicio de extensión de la Organización del Departamento de Agricultura (ADO) de Nepal en el distrito de Lallitpur. Les complace lo que oyen. “La selección participativa de variedades es un método nuevo para la ADO”, comenta Sharma, “pero pensamos que debe ser aplicado a otros cultivos en otras zonas de Nepal. Con la SPV, los agricultores participan en la investigación. Hay menos probabilidades de fracasar y es mayor la responsabilidad”

Esta interacción es una de las muchas promovidas por un proyecto coordinado por el CIMMYT sobre la SPV, en el que colaboran colegas de los programas nacionales de investigación agrícola de Bangladesh, India, Nepal y Pakistán. En su sexto año, el proyecto ayuda a los agricultores a reemplazar sus variedades de trigo más antiguas por otras nuevas que resisten las enfermedades y tienen mejor rendimiento. Esta nueva línea de defensa es importante. Si las epidemias se afianzan en el sur de Asia, provocarán un desastre para millones de agricultores. Las variedades que forman parte de la SPV son desarrolladas mediante una sólida colaboración entre investigadores regionales y el CIMMYT.

Miembros del mismo
club en Varanasi

Cerca de Varanasi, en el este de Uttar Pradesh, India, algunos de los agricultores más pobres del mundo sobreviven cultivando arroz y trigo en rotación. Hace cinco años, el equipo de la Universidad Banares Hindu constituido por A. K. Joshi, mejorador, Ramesh Chand, patólogo, y V. K. Chandola, agrónomo y especialista en maquinaria y recursos hídricos, decidió ensayar la SPV.

Antes de la SPV, el contacto más cercano del equipo con los agricultores eran los ensayos en fincas, en los cuales los agricultores experimentaban con tecnologías siguiendo las instrucciones de los investigadores. Ortiz Ferrara sugirió que la SPV daría a los investigadores una comunicación en ambos sentidos con los agricultores. Antes de la SPV, los investigadores a veces desconfiaban de esa interacción. Los agricultores podrían culparlos si fallaba una tecnología. Los mejoradores terminaban su participación una vez que se desarrollaba una variedad nueva y dejaban la transferencia de tecnología a los agentes de extensión.

Con Ortiz Ferrara, el equipo de Varanasi realizó ensayos de SPV en unas cuantas aldeas. Joshi dice: “Comenzamos a establecer lazos de amistad entre los agricultores y nosotros, creando vínculos encaminados a ofrecerles opciones”. Los agricultores compararon su variedad favorita, HUW234, y su práctica habitual, la labranza tradicional, con un paquete de tecnologías que incluía variedades nuevas de trigo y la labranza cero.

Los agricultores han estado cultivando HUW234 durante décadas. Les gusta su grano “rechoncho” (grande). La variedad tiene un rendimiento inferior al de variedades más nuevas, pero madura tempranamente y tolera el calor. En muchos lugares, HUW234 ocupa hasta el 90% de la superficie de trigo, lo cual aumenta en forma espectacular el riesgo de una epidemia difundida si fracasa la resistencia a las enfermedades de HUW234.

Durante los ensayos de SPV, los agricultores identificaron dos variedades que les gustaban más que la que usaban anteriormente. Las variedades nuevas tienen grano rechoncho y maduran con tanta rapidez como HUW234, pero pueden producir hasta seis toneladas por hectárea.

En cuanto a la labranza cero, el equipo recibió cinco sembradoras para labranza cero especialmente adaptadas de la Dirección de Investigación de Trigo en Karnal. Los agricultores pudieron sembrar trigo 20 días antes porque lograron preparar con más rapidez los campos. Los agricultores redujeron aun más el tiempo entre la cosecha de arroz y la siembra del trigo cultivando una variedad de arroz de madurez más precoz y sembrándola 15 días antes. El resultado fueron costos de producción más bajos y rendimientos más altos.

La información proporcionada por los agricultores abrió los ojos de Joshi, Chand y Chandola. Sobre la base de lo dicho por los agricultores, los investigadores consideraron que proponían soluciones más pertinentes a los problemas locales. Los agricultores estaban más dispuestos a ensayar las soluciones propuestas. Cuando se difundió la noticia de los beneficios de la SPV, el equipo estableció ensayos similares en otras comunidades. Pronto los investigadores trabajaban 365 días al año para satisfacer la demanda de SPV de los agricultores.

“Los agricultores comenzaron a confiar en sí mismos”, dice Chand. “Ahora, en lugar de simplemente decirles a los agricultores que adopten una tecnología, les decimos que adopten sólo lo que es bueno, lo que se adapta a sus necesidades”. El equipo reconoce la labor de Ortiz Ferrara en la promoción de la SPV. “Toda nuestra institución ha adoptado el concepto”, dice Chandola. “Hoy los agricultores y los investigadores son miembros del mismo club”

Bangladesh: Al
borde
de una epidemia

La mayor preocupación de los investigadores de trigo en Bangladesh tiene su origen en un tremendo éxito: Kanchan, una variedad lanzada en 1972, ocupa alrededor del 70% de la superficie de trigo. Kanchan se ha vuelto sensible a enfermedades potencialmente graves como la roya y el tizón de la hoja y, por lo tanto, es alto el riesgo de una epidemia devastadora.

Hace unos años, los investigadores se decidieron a reemplazar Kanchan con cuatro variedades nuevas resistentes a las enfermedades, derivadas de trigos del CIMMYT. Habían oído acerca de la SPV por conducto de Ortiz Ferrara y pensaron que era una forma promisoria para que los agricultores eligieran si querían ensayar algo nuevo. El equipo de Bangladesh inició la SPV en cuatro sitios con agricultores de ocho aldeas. En el primer año, los agricultores identificaron otras variedades que preferían a su amada Kanchan. Los investigadores están produciendo semilla de estas variedades para distribuirla a los agricultores en el próximo ciclo. El año que viene planean repetir la experiencia en otros sitios.

Patrocinadores y aliados
para la investigación

Este proyecto es patrocinado por el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido. Los principales colaboradores son el NARC, CEAPRED, LI-BIRD (dos OSC agrícolas que trabajan en la zona), el Centro para Estudios en Zonas Áridas de la Universidad de Bangore, el Consorcio de Arroz-Trigo, el Consejo de Investigación Agrícola de la India, la Dirección de Investigación de Trigo y varios centros del CGIAR.

Para más información: 

 

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Febrero, 2004