Maquinaria de pequeña escala ofrece opciones de bajo costo a las agricultoras nepalesas

March 6, 2017
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La agricultora Sunita Baineya revisa el maíz que sale de una máquina desgranadora accionada por un tractor de cuatro ruedas (4WT) en Sirkohiya, Bardiya. Foto: P. Lowe/CIMMYT

EL BATÁN, México (CIMMYT)—La mecanización de pequeña escala está cobrando mayor importancia en las pequeñas fincas de Nepal, al mismo tiempo que la gente joven, sobre todo los hombres, migran en gran número de las zonas rurales, dejando en manos de las mujeres responsabilidades incluso mayores de las que ya tenían.

Aproximadamente 13 millones de personas —cerca del 50% de la población de Nepal— viven en laderas y montañas donde se practica gran parte de la agricultura de subsistencia. Tradicionalmente, las mujeres aportan más mano de obra agrícola que los hombres en esas zonas rurales, y normalmente, realizan las tareas que requieren más tiempo (desyerbe, cosecha, trillado y molienda), además de atender el hogar. Dos tercios de las mujeres nepalesas son trabajadoras independientes o realizan actividades familiares no retribuidas.

Nepal tiene la proporción más baja de hombres por cada mujer en todo el sur de Asia, donde el porcentaje de familias rurales encabezadas por mujeres creció de 15 a 25% entre 2001 y 2011. En consecuencia, las mujeres rurales tienen que hacer frente a muchos problemas, y tienen pocas opciones debido en parte a lo difícil que les resulta obtener un crédito. Pese a la enmienda que se hizo en 2002 a la Ley Agraria de Nepal, la sucesión masculina sigue dominando, lo cual significa que las mujeres solo poseen una quinta parte de las propiedades de las familias rurales.

“Las cosas están cambiando casi en todos lados, pero quizá mucho más en las montañas”, señala Scott Justice, especialista en mecanización rural que trabaja en la Iniciativa para la Producción de Cereales en el Sur de Asia en Nepal (CSISA-NP) y con los pequeños agricultores como parte de una iniciativa para ayudarlos a mejorar sus medios de vida. “Tareas como mantener las terrazas, arar o contratar servicios están siendo postergadas o transferidas a las mujeres, al mismo tiempo que los costos de contratar servicios están aumentando”.

Después del terremoto que azotó a Nepal en abril de 2015, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) contrató a CSISA-NP para que ayudara a las comunidades afectadas a recuperarse proporcionándoles herramientas de almacenamiento de grano, maquinaria agrícola y capacitación; recibieron ayuda 33,150 familias afectadas por el terremoto.

El objetivo de CSISA-NP, un proyecto coordinado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) con el Instituto Internacional de Investigación sobre el Arroz y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias y patrocinado por USAID, consiste en buscar soluciones al problema del desequilibrio de género dando acceso a maquinaria a precios accesibles para aumentar los ingresos derivados de la agricultura, y, al mismo tiempo, reducir la carga de trabajo de las mujeres.

Un estudio aún no publicado acerca de la difusión de las minicultivadoras reveló que se vendieron aproximadamente 7,000 de éstas en distritos localizados en laderas, señala Justice.

“Una importante prioridad para el gobierno y para proyectos como el nuestro es lograr que los propietarios utilicen la máquina [de la minicultivadora] para impulsar otras máquinas como las trilladoras de trigo y arroz, las minidesgranadoras de maíz, las bombas y quizá hasta cosechadoras y accesorios para las sembradoras”, continúa Justice.

“Existe un pequeño grupo de importadores de maquinaria que, junto con los esfuerzos del CIMMYT por desarrollar los mercados, están cada vez más pendientes de las necesidades de los agricultores e importan una nueva generación de maquinaria pequeña y económica y otros productos que se están fabricando en China”, agrega. “Esto hace que sea más fácil que las mujeres y sus familias accedan a esas tecnologías y las utilicen”.

Una de las tecnologías identificadas por CSISA-NP es un dispensador preciso de fertilizante operado por una manivela, cuya popularidad está creciendo porque aumenta el rendimiento del arroz y el trigo de 5 a 10% y reduce el laboreo en 50% o más. CSISA ha capacitado a 150 proveedores de servicios en el uso del dispensador de fertilizante, en tanto que colaboradores del sector privado importaron más de 500 de estos aparatos antes del ciclo de trigo 2016-2017.

El objetivo de CSISA es crear un sector privado de maquinaria y servicios que atienda las necesidades de los agricultores. Un grupo de aproximadamente 15 ó 20 empresas pequeñas (en su mayoría) viajan continuamente y exploran los mercados de China en busca de nueva maquinaria y nuevas ideas. Uno de los retos es alentarlos a que busquen en otros lugares de Asia tecnologías innovadoras a la escala apropiada que satisfagan las necesidades tanto de las mujeres como de los hombres en Nepal.

“Nuestras actividades se basan en más de dos décadas de experiencia del CIMMYT en mecanización a pequeña escala en la región del Terai en Nepal —y, en lugar de unirnos a los experimentos de los agricultores, nos unimos a los experimentos de comercialización de los importadores de maquinaria de pequeña y mediana escala”, explica Justice.

CSISA es coordinada por el CIMMYT con el Instituto Internacional de Investigación sobre el Arroz y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, y patrocinada por USAID. Fue establecida en 2009 con el propósito de promover un cambio duradero a escala en los sistemas de producción de cereales en el sur de Asia.

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