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En Etiopía maíz con alto contenido de nutrientes y asuntos de género

May 16, 2013

Mediante el proyecto “Maíz con alto contenido de nutrientes para Etiopía” (Nutritious Maize for Ethiopia, NuME) se generan y promueven variedades de maíz con calidad proteica (QPM, por sus siglas en inglés) en las zonas productoras de este cereal en Etiopía, incluidas las mesetas y las tierras de temporal, con objeto de mejorar la nutrición infantil. El proyecto tiene un fuerte componente de género, que garantiza que las mujeres tengan una participación plena en todas las actividades y que los beneficios se distribuyan de manera equitativa, un asunto que fue discutido en el taller “Análisis y Estrategia de Género” que se llevó a cabo en el campus del Instituto Internacional de Investigación Pecuaria ILRI, en Addis Abeba, Etiopía, el 16 de abril de 2013. Kidist Gebreselasie, consultor en asuntos de género del NuME, hizo la presentación del análisis y la estrategia de género a los asociados que implementarán la estrategia, para que opinaran, dieran su aprobación y discutieran sus perspectivas para el futuro. En el taller participaron representantes del Instituto Etíope de Investigación Agrícola (EIAR), ministerios de salud y agricultura, el Instituto Etíope de Salud e Investigación en Nutrición (EHNRI), SG2000, FRI, la Compañía Semillera de Etiopía y otras semilleras, la Universidad Hawassa, el Instituto Harvard de Salud Pública, y CIDA (el patrocinador del proyecto). El CIMMYT estuvo representado por Dagne Wegary (coordinador interino del proyecto), Dennis Friesen (asesor/consultor del proyecto), Vongai Khalumba (especialista en asuntos de género) y Hugo De Groote (socioeconomista agrícola).

 

En la sesión inaugural del taller, Gebreselasie mostró la síntesis que elaboró en coordinación con científicos del CIMMYT y basándose en revisiones bibliográficas, el análisis de encuestas básicas (hombres y mujeres fueron entrevistados) y un estudio exhaustivo en dos áreas meta (que incluyó sesiones de grupo e entrevistas de informantes clave). Gebreselasie encontró que los hombres son los que labran la tierra y compran insumos, incluida la semilla, y las mujeres se encargan de las labores domésticas (cocinar y cuidar a los niños). Sin embargo, tanto hombres como mujeres ayudan a cosechar y desyerbar. Sembrar es algo que bien pueden hacer o uno u otro, o solo los hombres. Los niños participan en el trabajo agrícola ya que tienen un papel importante porque son los que pastorean, alimentan y abrevan el ganado. La producción de lácteos y aves de corral es una actividad que realizan mayormente las mujeres; pero aunque las mujeres reciben una parte considerable de los ingresos derivados de estas actividades, su acceso a recursos, comparado con el de los hombres, es muy limitado, particularmente cuando se trata de servicios de extensión. El sistema de extensión agrícola se centra en los hombres y en los hogares donde el jefe de familia es una mujer; se espera que las esposas aprendan de sus esposos. Asimismo, las mujeres son raramente invitadas a los cursos, sobre todo si son impartidos fuera de sus propios predios. Es más fácil para ellas acceder a los programas de divulgación sanitaria que a las agencias de extensión agrícola.

 

A continuación, Gebreselasie describió la estrategia de género que prepararon para atender los problemas identificados y ayudar a que las mujeres tengan mayor participación en las actividades del proyecto. Esto incluye aumentar el número de mujeres en las demostraciones de QPM, invitándolas directamente y organizando sesiones individuales para ellas durante las visitas al campo, asegurándose de que el tiempo y el lugar sean convenientes para ellas. Asimismo, Gebreselasie sugirió que se invite a los agentes de divulgación sanitaria a participar en la promoción del QPM y a mujeres en puestos de alto nivel a que promuevan la agricultura en la radio (se identificará a las mujeres). Además, debería darse un incentivo a los colaboradores para que promuevan una mayor participación de las mujeres, y darles también capacitación en cuestiones de género a todos los niveles.

 

Después de la presentación, los participantes hablaron de la experiencia que han tenido sus organizaciones en las actividades de género, dieron su respuesta al análisis y discutieron formas de incorporar la estrategia en sus actividades.

 

La estrategia de género de NuME fue posteriormente presentada y discutida durante una junta del Comité de Supervisión del Proyecto, el 23 de mayo, en el ILRI. Stefna Pacquette, representante de CIDA, hizo énfasis en que es necesario incluir a las mujeres en la estrategia, de manera significativa y no meramente como participantes en las actividades del proyecto. “Aunque se dedica a mejorar productos para la nutrición, NuME puede servir como un medio para reforzar el papel de las mujeres en la familia”, señaló Pacquette. “Esto puede hacer que los hombres se sientan más a gusto con la presencia y participación de las mujeres en los roles tradicionalmente masculinos.” El siguiente paso que necesita tomar el NuME es contratar a un especialista en género que ayude a implementar la estrategia.