En Bangladesh se promueve el uso del maíz para consumo humano

February 22, 2013

Si bien el maíz es un cereal importante en IMG_3444Bangladesh — ocupa el tercer lugar en superficie de siembra, después del arroz y el trigo, y el segundo en producción, después del arroz—, no ha sido muy utilizado para consumo humano. Para encontrar opciones que ayuden a cerrar esta brecha, el CIMMYT-Bangladesh y el Instituto de Investigación Agrícola de Bangladesh (BARI) organizaron una junta denominada “Posibilidades y oportunidades para promover el maíz en la alimentación “, en la que participó la Dra. Natalia Palacios, especialista en calidad nutricional del CIMMYT-México, el pasado 3 de febrero. La junta fue presidida por Rafiqul Islam Mondal, Director General del BARI; como facilitadores actuaron Mokhlesur Rahman, Director de Capacitación y Comunicación, y Bhagya Rani Banik, Coordinador del Programa de Híbridos del BARI. En la junta hubo cerca de 80 representantes de BARC, BARI, del Departamento de Agricultura y Extensión, del Comité de Ayuda y Rehabilitación de Bangladesh, ONG que trabajan con maíz y del CIMMYT.

El maíz es un cultivo de interés para los agricultores bangladesíes por varias razones, pero sobre todo por la demanda de los avicultores y los pescadores, que compran alrededor del 90% del maíz que se produce en el país. Solo el remanente se utiliza para consumo humano. Además, el maíz tiene cuando menos el doble del potencial de rendimiento que el arroz y el trigo, y por tanto se pueden obtener mayores ganancias con bajos costos de producción. La productividad del maíz en Bangladesh es la más elevada en el sur de Asia (7 t/ha), ya que 99% del total de la superficie de siembra se encuentra en zonas donde las condiciones climáticas son favorables. La demanda anual de maíz rebasa ligeramente los dos millones de toneladas, con un déficit anual total de un millón de toneladas. La incidencia de la gripe aviar en 2008 redujo drásticamente el área de producción en 2009, pues no hubo mucha demanda. Esto significa que en Bangladesh no es posible producir maíz de manera sustentable sin diversificar sus usos, y esto incluye promover su uso para consumo humano —que era el asunto a tratar en la junta.

T.P. Tiwari, del CIMMYT-Bangladesh, destacó el hecho de que tendrán que hacerse cambios, como por ejemplo, dejar de sembrar cultivos que necesitan mucha agua de riego, sobre todo en el ciclo de invierno, ya que el agotamiento de los mantos freáticos ha elevado los costos de producción y esto hace que la agricultura sea menos rentable. El maíz, por otro lado, necesita menos agua de riego. Dado que también tiene el enorme potencial de sembrarse en invierno y los costos de producción son significativamente bajos, con frecuencia se le considera el “futuro cultivo de Bangladesh”. Si se le promueve para consumo humano, el maíz puede ser la mejor opción para resolver los problemas de la seguridad alimentaria. Sin embargo, nada de esto es nuevo, ya que en el informe ‘Agricultural Research Vision 2030 and beyond: Research Priorities in Bangladesh Agriculture’ se formulan propuestas similares. Tiwari recalcó la necesidad urgente de difundir información apropiada y capacitar a la gente en el uso del maíz para consumo humano. Natalia Palacios mencionó las posibilidades y oportunidades para promover el maíz con tal propósito y dijo que tan solo en México se utiliza en la elaboración de 600 productos alimentarios, 300 de los cuales son de consumo cotidiano. Enfatizó asimismo la importancia del maíz con calidad proteica y el maíz fortificado para combatir el problema de la desnutrición. Al concluir su presentación dio las gracias al BARI y al CIMMYT-Bangladesh por la oportunidad que le brindaron de compartir sus experiencias y sus ideas. Después de la participación de Palacios, Mondal hizo algunos comentarios finales. Mencionó, por ejemplo, los posibles usos que tendría el maíz para satisfacer las necesidades de los agricultores, ya sea para alimentar a su familia, a su ganado, o como combustible o forraje. Hizo énfasis nuevamente en que es necesario dar capacitación práctica a la gente sobre qué usos puede darle al maíz.