El proyecto Skywalker: en pos de nuevas alturas

June 30, 2015

Si bien pudiera pensarse que se trata de una historia de ciencia ficción, por increíble que parezca, los resultados del proyecto Skywalker son todos reales. Skywalker es un pequeño vehículo aéreo no tripulado que está equipado con dispositivos de teledetección y sobrevuela sembradíos de maíz, capta imágenes y recopila datos. Puede hacer mediciones en varios cientos de parcelas en un solo vuelo. Con las cámaras de reflectancia espectral y termográficas que transporta en sus alas lleva a cabo una detección no destructiva de las propiedades fisiológicas de las plantas (etapas de crecimiento y uso de agua) a una muy buena resolución, lo cual permite a los científicos obtener datos a nivel de parcela.

Charles Mutimaamba, investigador titular y mejorad CBI, posa para una foto con el Skywalker en una parcela. Foto: Thokozile Ndhlela

Gracias a una propuesta de fondos competitivos del Programa MAÍZ, el proyecto Affordable Field Based HTPP o Skywalker, busca crear plataformas aéreas de fenotipeado, para luego ponerlas a disposición de los sistemas nacionales de investigación agrícola (SNIA) de manera que éstos puedan generar variedades nuevas con tolerancia a la sequía, al calor y a la escasez de nitrógeno. El proyecto se realiza con la colaboración de investigadores de la Universidad de Barcelona, España; el Instituto de Fitotecnia (CBI) de Zimbabwe; el Instituto Nacional de Innovación Agraria, Perú; AirElectronics; y el Instituto de Agricultura Sostenible del Alto Consejo de España.Charles Mutimaamba, jefe de investigación y mejorador de maíz de CBI, y científico colaborador del proyecto Skywalker, así como los fisiólogos del CIMMYT Jill Cairns y Mainassara Zaman-Allah, hicieron un espacio en su agenda para ponernos al tanto de los últimos avances y logros del proyecto hasta ahora.

¿Cuál fue el propósito inicial del proyecto Skywalker?
Jill: El proyecto se implementó con el fin de salvar la brecha entre las plataformas de fenotipeado costosas que están estableciendo los institutos de investigación agrícola y los institutos de fitotecnia en las regiones del mundo donde aumentar los rendimientos de los cultivos alimentarios es un factor crítico.

En su opinión, ¿cuáles son los principales logros del proyecto hasta ahora?

Mainassara: El establecimiento de una plataforma de fenotipeado accesible que pueda aportar datos de la variabilidad espacial de las parcelas y caracteres secundarios, que ayude a aumentar las ganancias del mejoramiento, aumente los conocimientos que tienen los SNIA de las innovaciones tecnológicas que existen para hacer investigación y refuercen sus capacidades al colaborar con organizaciones como el CIMMYT.

¿Cuál ha sido el más grande reto que han tenido que enfrentar?

Charles: La participación de diversos actores en el proyecto ha sido cambiante por la distancia geográfica, pero uno de los beneficios es que tenemos gente con diversas habilidades y conocimientos.

El CBI de Zimbabwe recibió recientemente el prestigiado premio Robert Gabriel Mugabe de Excelencia en Investigación. Contribuyó el proyecto Skywalker a este premio?

Charles: Sí. Cuando mandamos nuestra postulación para el premio, una de las actividades que mencionamos fue la adopción y uso de las tecnologías modernas existentes, sobre todo de Skywalker, para obtener resultados más precisos. Los organizadores tuvieron muy en cuenta esto.

El proyecto comenzó como una pequeña prueba piloto del CRP y, sin embargo, en unos cuantos años, ha crecido enormemente el interés de los mejoradores. ¿A qué atribuye este fenómeno?

Mainassara: Varios programas, como el Programa Global de Agricultura de Conservación, SNIA, visitantes de Zambia, empresas privadas de Sudáfrica y colegas de la India han expresado interés en la plataforma. Los mejoradores se centran principalmente en los rendimientos; siembran numerosas parcelas en múltiples sitios y necesitan obtener datos en poco tiempo para planear el siguiente ciclo de cultivo. Por tanto, solo aceptarán una herramienta nueva si ésta puede aligerar su carga de trabajo y aumentar las ganancias del mejoramiento, y esto es lo que hace Skywalker.

En el caso de los SNIA, ¿cuál considera que ha sido el mayor beneficio derivado de su colaboración con el Programa MAÍZ y con el CIMMYT en el proyecto?

Charles: Uno de los grandes beneficios ha sido la provisión de recursos, que para los SNIA a veces puede ser un enorme reto y un serio problema. Entonces, hay beneficios del CRP, como por ejemplo, la oportunidad de trabajar con diversos colaboradores, como la Universidad de Barcelona y QuantaLab, en España. En nuestra opinión, el proyecto nos ha abierto las puertas como institución y esto nos permitirá reforzar nuestras habilidades y experiencia para que el proyecto sea sostenible a largo plazo.

¿Cuál es el futuro de la tecnología de teledetección, como Skywalker, en la agricultura?

Jill: Esta tecnología tiene gran potencial para frenar la propagación de la necrosis letal del maíz (MLN). En la selección para obtener resistencia a esta enfermedad actualmente tenemos que hacer diagnósticos visuales de la gravedad de la enfermedad, una tarea en la que invertimos mucho tiempo y cuyos resultados pueden ser subjetivos. Además, las mediciones tienen que hacerse varias veces en muchas parcelas, en periodos cortos. Con base en los buenos resultados del proyecto Skywalker, se tomó la decisión de que la teledetección también serviría para hacer mediciones rápidas y cuantitativas de la gravedad de los síntomas de la MLN en parcelas individuales. El Programa MAÍZ reconoció que el fenotipeado de MLN era una brecha en la investigación y ahora hay una nueva subvención estratégica de MAÍZ destinada a la aplicación de esta tecnología en el desarrollo de germoplasma tolerante a la MLN, en coordinación con la Organización Keniana de Investigación Agropecuaria y la Universidad de Barcelona.


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