Delegados del Diálogo Borlaug agrandan la red para contener la amenaza del gusano cogollero

November 8, 2017
2002 World Food Prize laureate, Pedro Sanchez, a professor at the University of Florida and Akinwumi Adesina, 2017 World Food Prize laureate and president of the African Development Bank speak about fall armyworm at a press conference on the sidelines of the 2017 Borlaug Dialogue conference in Des Moines, Iowa. Credit: World Food Prize

Pedro Sánchez, Premio Mundial de la Alimentación 2002 y profesor de la Universidad de Florida, y Akinwumi Adesina, Premio Mundial de la Alimentación 2017 y presidente del Banco Africano de Desarrollo, hablaron sobre el gusano cogollero durante una conferencia de prensa como parte de los eventos del Diálogo Borlaug 2017 celebrado en Des Moines, Iowa. Crédito: Premio Mundial de Alimentación

DES MOINES, Iowa (CIMMYT) – Los receptores del Premio Mundial de la Alimentación se han unido a una alianza internacional que combate el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), una agresiva plaga que tiene un apetito voraz, se originó en el continente americano y ahora se ha propagado por todo el continente africano.

El receptor del Premio Mundial de la Alimentación 2002, Pedro Sánchez, actualmente profesor-investigador de la Universidad de Florida, habló ante los delegados que asistieron a la conferencia del Diálogo Borlaug en Des Moines, Iowa, que se programa cada año de manera que coincida con las celebraciones del Premio Mundial de la Alimentación.

Sánchez describió la gravedad del problema ocasionado por la plaga, que tiene una gama de hospederos de más de 80 especies vegetales, incluido el maíz, alimento básico del cual depende la seguridad alimentaria y económica de millones de personas de África subsahariana.

El gusano cogollero no solo pone en riesgo la seguridad alimentaria, los medios de vida y las economías nacionales, sino que también constituye una amenaza porque podría echar por tierra los recientes aumentos de producción que con tanto esfuerzo se han logrado en el continente, enfatizó Sánchez.

“Confiamos en que podremos controlarlo, aunque no erradicarlo”, advirtió Sánchez. “Creo que la seguridad alimentaria en África está muy relacionada con esta amenaza clara y real. Corremos el riesgo de perder lo que hemos logrado en los últimos 10 años. Es un típico ejemplo de una especie invasora”.

La plaga, de la cual no se conocen depredadores naturales, puede causar la pérdida total de los cultivos y, en sus etapas de desarrollo larval avanzado, es difícil controlarla incluso con plaguicidas sintéticos. La polilla del gusano cogollero puede depositar hasta 1,000 huevecillos a la vez y producir múltiples generaciones muy rápidamente sin parar en los ambientes tropicales. Según los expertos, la polilla puede volar hasta 100 km por noche, e incluso se sabe que algunas poblaciones recorren distancias de hasta 1,600 kilómetros en 30 horas.

Sánchez dijo que Akinwumi Adesina, Premio Mundial de la Alimentación 2017 y presidente del Banco Africano de Desarrollo, y Rob Fraley, Premio Mundial de la Alimentación 2013 y titular de tecnología de Monsanto, se le han unido para “sonar la alarma” urgentemente y alertar sobre la amenaza de la plaga.

Los receptores del Premio nos hemos unido para realmente atraer la atención sobre este asunto y evitar una crisis alimentaria, aseguró Adesina. Los teléfonos móviles pueden ser utilizados de manera eficaz en la lucha contra la plaga, dijo.

“Los agricultores no tienen mejor manera de detectar, reconocer y mandar información muy rápidamente a los agentes de extensión o a las universidades, y que además les permita identificar la plaga y obtener la información que necesitan para combatirla”, señaló, y agregó que una nueva iniciativa del Banco Africano de Desarrollo denominada Tecnologías para Transformar la Agricultura Africana (TAAT), desempeñará un papel clave en la lucha contra el gusano cogollero.

Las proyecciones del Centro Internacional de Agricultura y Biociencias (CABI), indican que sin métodos apropiados de control, el gusano cogollero generaría pérdidas de rendimiento estimadas en 2,500 a 6,200 millones de dólares al año en solo 12 de los 28 países africanos donde se ha confirmado que la plaga está presente.

UNIÓN DE FUERZAS
En abril, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas y la Alianza por una Revolución Verde en África (AGRA) llevaron a cabo una conferencia internacional de colaboradores en Nairobi, durante la cual formularon una estrategia de manejo integrado para combatir la plaga.

Actualmente, el CIMMYT y la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), junto con expertos de varias organizaciones científicas nacionales e internacionales, están elaborando un extenso manual de campo, anunció B.M. Prasanna, director del Programa Global de Maíz del CIMMYT y del CRP MAÍZ, quien participó con un panel de científicos expertos en un evento alterno durante el Diálogo Borlaug.

Scientist B.M. Prasanna, director of the Global Maize Program at CIMMYT and the CGIAR Research Program on Maize, speaks at a Borlaug Dialogue side event about the fall armyworm with a panel of scientific experts. CIMMYT/Julie Mollins

El científico B.M. Prasanna, director del Programa Global de Maíz del CIMMYT y del CRP MAÍZ, junto con un panel de expertos, habló sobre el gusano cogollero en un evento alterno como parte del programa del Diálogo Borlaug. Foto: Julie Mollins

“El manual proporcionará protocolos y las mejores prácticas relacionadas con la detección, monitoreo y vigilancia del gusano cogollero; el control biológico; plaguicidas y manejo de riesgos; resistencia de planta hospedera; feromonas y manejo agroecológico sustentable del gusano cogollero, sobre todo en África”, dijo Prasanna, y agregó que la plaga ha devastado por lo menos 1.5 millones de hectáreas de maíz en solo seis países.

Del 30 de octubre al 1 de noviembre se llevó a cabo en Harare, Zimbabwe, un taller de capacitación de formadores y concientización sobre el manejo del gusano cogollero para África austral; del 13 al 15 de noviembre, un taller similar para África oriental tendrá lugar en Addis Abeba, Etiopía; y, a principios de 2018, otro para África occidental.

El objetivo de estos talleres es apoyar a quienes controlan la plaga y a los extensionistas, de manera que puedan identificarla correctamente, decidir si es necesario intervenir y aplicar prácticas específicas para controlar la plaga en el maíz y otros cultivos importantes de África, precisó Prasanna.

HERRAMIENTAS PARA COMBATIR EL GUSANO COGOLLERO
Prasanna anunció que el equipo del CIMMYT en África está realizando una evaluación intensiva de germoplasma de maíz para identificar líneas resistentes al gusano cogollero. Los primeros experimentos indicaron que existen algunos materiales de mejoramiento prometedores que tienen que ser validados de nuevo y utilizados para generar productos y programas de distribución, destacó.

“La crisis se está agravando rápidamente debido a la pérdida de semilla de maíz de buena calidad en los campos de producción, y el uso excesivo e indiscriminado de plaguicidas de bajo precio, pero altamente tóxicos”, agregó Prasanna.

“Necesitamos crear conciencia cuanto antes entre las comunidades agrícolas africanas sobre métodos seguros para el medio ambiente que se pueden usar en el manejo del gusano cogollero”, señaló, y agregó que la comunidad internacional puede aprender de la experiencia de Brasil y Estados Unidos, donde la plaga es endémica desde hace varias décadas.

“Un manejo agroecológicamente sustentable a nivel de campo y de ecosistemas es decisivo”, opina Prasanna. “Debemos hacer que nuestras soluciones sean accesibles para los pequeños productores”.

El panelista Mark Edge, director de colaboraciones en los países en desarrollo de Monsanto, compañía de agroquímicos y biotecnología, dijo que el manejo integrado de plagas, la colaboración y las alianzas público-privadas son la clave para combatir la plaga.

“Ante todo, se trata de aplicar un sistema integrado de manejo de plagas –no estamos proponiendo que la biotecnología sea la fórmula mágica que solucionará este problema”, aclaró el funcionario. “Tenemos que seguir utilizando muchas tecnologías diferentes, y la biotecnología es una herramienta muy potente que tenemos en nuestra caja de herramientas”.

En los últimos 10 años, gracias al proyecto conjunto de Monsanto y el CIMMYT denominado Maíz Eficiente en el Uso del Agua para África (WEMA), financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates y USAID, se han generado cerca de 100 híbridos tolerantes a la sequía que tienen una característica Bt (plaguicida biológico) que es eficaz contra los barrenadores del tallo (Chilo partellus y Busseola fusca). Las variedades se pondrán a disposición de los agricultores sin que tengan que pagar regalías.

“Generar resistencia a insectos junto con tolerancia a la sequía es nuestra meta, y hemos hecho grandes avances en los últimos 10 años”, refirió Edge. “Aún tenemos problemas con el gusano cogollero en el continente americano, pero hemos podido controlarlo hasta el punto de que los agricultores obtienen buenos rendimientos y hacen un manejo muy eficaz de la plaga”.

Los pequeños productores necesitan obtener estas variedades en el menor tiempo posible, así que tenemos que centrarnos en lograr que los gobiernos apoyen la tecnología y nos den la aprobación regulatoria, apuntó Edge. Las variedades que contienen la característica Bt tendrán que ser manejadas con cuidado para que no generen resistencia en la plaga, agrega.

“No se trata de un logro solo de los científicos”, dijo Edge. “Necesitamos integrar la ciencia en esta tarea, pero necesitamos también la voluntad política para ayudar a concretar acciones”.

La panelista Segenet Kelemu, directora general del Instituto Internacional de Fisiología de los Insectos y Ecología (ICIPE), dijo que las técnicas que se utilizan para combatir el barrenador del tallo han comprobado ser eficaces contra el gusano cogollero, aunque se están realizando experimentos para crear una estrategia integrada de manejo de plagas para controlar varias etapas de desarrollo, desde los huevecillos hasta la polilla. El continente tendrá que hacer frente a problemas mayores a causa de los insectos debido al cambio climático, advirtió Kelemu.

“De haber tenido la capacidad requerida, el gusano cogollero habría sido identificado a tiempo”, lamentó Kelemu. “Necesitamos un sistema más integrado y una alianza mundial para solucionar este problema”.

El panelista Gregg Nuessly, experto en manejo de plagas y director del Centro de Investigación y Educación Everglades de la Universidad de Florida, dijo que el gusano cogollero podría controlarse de manera eficaz mediante un sistema de manejo integrado de plagas.

“Lograr controlar la plaga no solo es posible, sino algo muy común en el hemisferio occidental”, opina Nuessly.

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