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Bioseguridad, normatividad y políticas para la aplicación de biotecnología en Kazajistán

January 16, 2012

Desde 2010 el CIMMYT ha estado articulando el proyecto “Robustecimiento de la capacidad biotecnológica y su aplicación sustentable en los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en Kazajistán”, conjuntamente con el Centro Nacional de Biotecnología de la República de Kazajistán, JSC “KazAgroInnovation” del Ministerio de Agricultura y la FAO. El propósito de esta iniciativa consiste en modernizar los métodos de mejoramiento empleados en los cultivos más importantes mediante la aplicación de biotecnología y el uso eficaz de los recursos fitogenéticos, así como identificar prioridades y medidas para crear estas áreas en las instituciones de investigación kazajas.

Como parte del proyecto, el CIMMYT organizó un taller sobre bioseguridad, normatividad, políticas para la aplicación de la biotecnología, recursos fitogenéticos y fitomejoramiento, del 5 al 9 de diciembre de 2011, en Almaty. En el taller participaron científicos y expertos de organizaciones fitotécnicas afiliadas a JSC “KazAgroInnovation” e instituciones académicas del Ministerio de Educación y Ciencias.

Al dar la bienvenida a los participantes, Murat Karabayev del CIMMYT-Kazajistán, habló del potencial de su país para convertirse en exportador líder de grano y productos de alta calidad, dados sus vastos recursos naturales, infraestructura bien desarrollada y capacidad para hacer ciencia. Izbassar Rahimbayev, del Instituto de Biología Vegetal y Biotecnología, y Guy Riba, del Instituto Nacional de Investigación Agrícola, de Francia, a continuación destacaron la importancia de la bioseguridad y la bioética en los experimentos y aplicaciones de ingeniería genética. Riba informó a los participantes de la enorme contribución de la biotecnología a la seguridad alimentaria e hizo énfasis en el papel que tiene la colaboración internacional en el desarrollo de la agricultura. Los aspectos legales relacionados con la etiquetación de productos genéticamente modificados fueron tema de la presentación de Evgeniy Klimov, Presidente de la Fundación Kazaja de Integración de Cultura Ecológica.

Edgar Klose, del Instituto Maerkish de Promoción de Tecnología e Innovación, de Alemania, dio una conferencia en torno al concepto del desarrollo sustentable, con particular énfasis en las economías razonables, el medio ambiente y la justicia social. Informó a los participantes de lo último en dispositivos y tecnologías de fitomejoramiento, producción de agrícola y ecología que están utilizándose en Europa.

En representación del Vivero de Cuarentena de Cereales del Ministerio de Agricultura, Amangeldy Sarbaev, dio un reporte sobre asuntos relacionados con ensayos de semilla importada, así como de las asociaciones colaborativas en curso entre el CIMMYT y el Instituto de Investigación de Producción Agrícola. Shymbolat Rsaliev del Instituto de Problemas de Seguridad Biológica, habló también de la necesidad de adoptar medidas internacionales, sobre todo si se considera que existen fitopatógenos que representan serios problemas para los cultivos, como Ug99, por ejemplo.

Nazira Bishimbaeva del Instituto de Biotecnología Vegetal y Tecnología, explicó cuáles son las posibilidades de expandir la base genética de selección utilizando técnicas biotecnológicas, en particular ingeniería en células madre y variación somaclonal. Describió la tecnología para la regeneración de plantas con genotipos independientes de líneas de trigo que contienen caracteres útiles. Esta tecnología fue creada en el Instituto. En el Centro Internacional de la Papa (CIP) ya están utilizándose métodos biotecnológicos, y fue Carlos Carli, Funcionario de Enlace en Asia Central, quien explicó su uso.

Por unanimidad, la concurrencia llegó a la conclusión de que los sistemas nacionales de investigación agrícola y biológica en Kazajistán deberán utilizar recursos fitogenéticos para coadyuvar a la producción de alimentos y asegurarse de integrar métodos y tecnologías modernas, tanto en la investigación como en la producción. Todo esto aumentará la eficiencia del sector agrícola, la seguridad alimentaria del país y su capacidad de exportación.