Agricultura de conservación en Zambia: menos laboreo, mayores rendimientos

October 2, 2012

Para reducir el laboreo en el campo, mejorar la productividad del suelo y elevar los rendimientos, al igual que contribuir a la seguridad alimentaria de las familias campesinas en las cambiantes condiciones del clima, el CIMMYT, el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA) y el Instituto Zambiano de Investigación Agrícola (ZARI) introdujeron y con el tiempo han aumentado la práctica de la agricultura de conservación (AC) en Zambia. Las actividades se realizan como parte del proyecto Intensificación Sustentable de los Sistemas de Producción de Maíz y Leguminosas para la Seguridad Alimentaria en la Provincia Oriental de Zambia (SIMLEZA) patrocinado por USAID.

Con la AC se hace poca o cero labranza, se dejan los residuos en la superficie como mantillo y se hace rotación de cultivos. Esto aumenta la filtración del agua en el suelo, lo cual disminuye la erosión del suelo y el escurrimiento del agua que tanto se necesita para la producción de cultivos. Este es un cambio crucial en regiones como la de la Provincia Oriental de Zambia, donde muchos de los agricultores siguen utilizando prácticas convencionales (camellón y surco) y siembran maíz únicamente.

Aunque el uso de camellones se promovió como una medida contra la erosión y las lluvias abundantes, ahora son notorias sus desventajas: la preparación de los camellones, que realizan principalmente mujeres y niños, es tardada, tediosa y difícil, debido a que la mayoría de los agricultores emplean azadones. Además, la productividad agrícola en Zambia Oriental es generalmente baja por el incremento de lluvias erráticas, poco uso de fertilizantes, degradación del suelo, plagas y enfermedades en los monocultivos de maíz, amén de las malezas, que hacen que los rendimientos sean demasiado bajos para satisfacer la demanda de alimentos de las familias campesinas entre una cosecha y otra. La rotación y la diversificación de cultivos ayuda a los agricultores a detener la propagación de enfermedades y reduce el riesgo de que pierdan su cosecha. Les permite asimismo sembrar cereales y leguminosas, que son fuente de ingresos y de productos alimentarios que aumentan el bienestar de las familias.