22 de octubre de 2003
Respuesta
del Director General del CIMMYT a las
declaraciones falsas del ETC
Los días 9
y 10 de octubre de 2003, el Grupo ETC (grupo de acción sobre la
erosión, la tecnología y la concentración, de Canadá)
publicó dos boletines de prensa que informan que estudios efectuados
con su participación han encontrado transgenes en variedades de
maíz sembradas en el campo en nueve estados de la República
Mexicana. Aunque el CIMMYT ve con buenos ojos que se haya publicado nueva
información sobre este tema, lamentamos que el ETC no se haya limitado
a reportar sus hallazgos y más bien haya vuelto a hacer acusaciones
infundadas respecto a las actividades del CIMMYT relacionadas con el maíz
transgénico en México, sobre todo el mantenimiento de su
banco genético de maíz.
El boletín
de prensa del ETC, intitulado “Alarma por el maíz",
denuncia que no existe “un plan para proteger las colecciones de
germoplasma de un cultivo de importancia vital, a nivel nacional e internacional,
almacenado en los bancos genéticos de México u otros lugares”.
En el grado en que esta acusación es dirigida al CIMMYT, el cual
es custodio de una cuantiosa colección de recursos genéticos
de maíz provenientes de todo el mundo, aseveramos que es total
y evidentemente falsa.
El ETC seguramente
sabe que es falsa, puesto que cada vez que ha emitido boletines de prensa
haciendo acusaciones de este tipo, hemos respondido públicamente
a ellas, explicando lo que hemos hecho —y estamos haciendo—
en torno a este delicado tema. También nos hemos puesto en contacto
con el personal del ETC para tratar directamente este asunto, pero pese
a nuestros esfuerzos, es evidente que no hemos logrado explicar claramente
nuestra postura frente a tan controvertido y delicado tema. Por eso, una
vez más, aclaramos esta postura y las razones que la avalan.
Cabe resaltar, en
primer lugar, que de acuerdo con nuestro estatus oficial de centro internacional
de investigación agrícola con sede en México, no
estamos facultados para hablar por el Gobierno de México ni por
ningún otro gobierno con el cual colaboramos (trabajamos con cerca
de 100 países). Va sin decirse que tampoco tenemos la facultad
de tomar el tipo de acciones que sólo un gobierno puede tomar,
pero que algunos grupos como el ETC parecen exigir de nosotros. En realidad,
lo que a nosotros nos toca es poner a disposición de los gobiernos
los resultados de nuestras investigaciones, junto con nuestros conocimientos
y experiencia en el tema, para que ellos tomen las medidas que consideren
pertinentes.
Las acciones del CIMMYT
con respecto al maíz transgénico se iniciaron hace mucho
tiempo, antes de que el flujo de genes entre los cultivos y las variedades
genéticamente modificadas se convirtiera en tema de debate –incluso,
años antes de que el grupo ETC se ocupara del tema en relación
con México. Prueba de esto son las acciones que hemos tomado
desde 1995, y que resumimos enseguida.
- En 1995, cuando
otros guardaban silencio sobre este tema, el CIMMYT, junto con el Instituto
Nacional de de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (INIFAP) y
el Comité Nacional de Bioseguridad Agrícola de México,
comenzó a externar su profunda inquietud respecto a la posible
contaminación del maíz en México en un taller intitulado
“Flujo
de genes entre las razas criollas de maíz, las variedades de
maíz mejoradas y el teosintle: implicaciones para el maíz
transgénico”, convocado por las tres
entidades mencionadas. Las memorias de ese taller, publicadas a principios
de 1997, están a disposición del público en el
website del CIMMYT.
- El 4 de octubre
de 2001, el CIMMYT emitió una declaración sobre el informe
publicado en la revista Nature (Vol. 413), que reportaba el
hallazgo de cultivos de maíz transgénico en los estados
de Oaxaca y Puebla. En aquella ocasión declaramos: “El
Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT)…
considera que este hecho es de suma importancia y pone a disposición
de las instituciones mexicanas pertinentes sus conocimientos y experiencia
en este tema a fin de 1) ayudar a identificar tanto el tipo como la
fuente de los genes encontrados en las plantas en cuestión, 2)
evaluar las repercusiones que este hecho podría tener en la biodiversidad,
la ecología y el ámbito socioeconómico, y 3) explorar
qué acciones tomar en respuesta a este hecho.” Reiteramos
esta declaración.
- El 16 de octubre
de 2001, el CIMMYT dio a conocer que las primeras pruebas efectuadas
en las razas criollas de maíz almacenadas en su banco genético
revelaron que no había presencia de transgenes en dichos materiales.
No obstante estos resultados, tomamos otras medidas de protección:
decidimos no distribuir ninguna accesión de maíz del banco
genético del CIMMYT que hubiera sido recolectada después
de que el maíz transgénico fuera comercializado en algún
país del mundo, con el propósito de eliminar la posibilidad
de difundir materiales contaminados. Cabe resaltar que el CIMMYT tomó
estas precauciones con gran celeridad, antes de que se publicara el
estudio científico sobre el tema, de Quist y Chapela, en Nature
(Vol. 414, 29 de noviembre de 2001).
- Desde entonces,
el CIMMYT ha continuado realizando pruebas para asegurarse de que no
hay transgenes en los maíces almacenados en su banco genético.
Por otra parte, en septiembre de 2002 pusimos en práctica nuevos
procedimientos de seguridad en nuestras estaciones experimentales en
México, con el propósito de reducir las posibilidades
de que se introduzcan transgenes en los materiales de mejoramiento o
las accesiones de maíz del banco que allí se regeneran
(véase “El
Programa de Maíz del CIMMYT y el maíz transgénico”).
Estas precauciones son de vital importancia, ya que cada año
se reciben en el CIMMYT más de 20,000 paquetes de semilla (que
contienen desde unos cuantos gramos hasta medio kilogramo) de nuestros
cooperadores, localizados en muchas partes del mundo. El CIMMYT, a su
vez, envía a cerca de 80 países que nos los solicitan,
más de 45,000 paquetes de semilla provenientes de nuestro banco
genético y nuestros programas de mejoramiento. Esto constituye
un enorme testimonio de cuánto valoran los gobiernos y los agricultores
nuestra labor.
- Gracias a la rápida
acción tomada, y al patrocinio de la Fundación Rockefeller,
a finales de 2002 el CIMMYT inició un estudio dirigido expresamente
a descubrir "los factores determinantes y las consecuencias del
flujo genético entre las razas criollas de maíz, y las
repercusiones de éste en la vida del campesino mexicano”.
Este estudio se basa en investigaciones anteriores efectuadas conjuntamente
por el CIMMYT y el Instituto Francés de Investigación
para el Desarrollo. Actualmente estudiamos las razas criollas de maíz
y los sistemas agrícolas en tres grandes zonas productoras (tierras
altas, tierras bajas y de elevación media) en 20 municipios de
los estados de México, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo y Veracruz.
Este es justamente el tipo de investigaciones que se requieren para
llevar el debate (en México y el resto del mundo) más
allá de las suposiciones superficiales, cualitativas y subjetivas
que se hacen hoy día (como, por ejemplo, la de que el flujo de
genes o "contamina" o "mejora" el maíz).
Estas investigaciones
también sentarán las bases necesarias para tomar decisiones
bien fundadas —es decir, avaladas por la ciencia. Esperamos que
los gobiernos y los organismos de la sociedad civil como el ETC entiendan
que estas aportaciones científicas tan útiles son las
que legítimamente nos toca hacer en el CIMMYT, de acuerdo con
nuestras capacidades, nuestros conocimientos y nuestro estatus oficial
en el país. Asimismo, esperamos que estas contribuciones conduzcan
a la formulación de políticas gubernamentales atinadas,
que resuelvan el complejo —y potencialmente grave— problema
de la presencia de materiales transgénicos en México,
centro de origen y de diversidad del maíz.
- A fin de complementar
las medidas de protección que ya se aplican en el CIMMYT, era
menester efectuar de forma regular pruebas en gran escala de la semilla
que entra y sale del Centro. Con ese fin, el CIMMYT convocó a
un grupo de científicos y expertos provenientes de universidades,
dependencias gubernamentales e institutos de investigación avanzada
en México, Canadá, Suiza y Estados Unidos para que asistieran
a un taller celebrado el 6 y 7 de octubre del año en curso, en
nuestra sede en México. A estos expertos se les pidió
que recomendaran un protocolo eficiente, de bajo costo y aplicable en
gran escala, que permita identificar transgenes conforme a estándares
aceptados internacionalmente. Los resultados de ese taller (“Technical
Issues Related to Sampling and Detection of Adventitious Transgenic
DNA Sequences") aparecen en nuestro website.
El protocolo recomendado por los participantes en el taller será
examinado por la Dirección del CIMMYT, validado durante dos ciclos
de cultivo y, de ser necesario, modificado. Si este protocolo, que fue
elaborado para revisar materiales de mejoramiento y del banco genético
del CIMMYT, funciona, podría servir de modelo para instituciones
similares en otras partes del mundo.
Vale la pena
señalar aquí un hecho curioso, que debería preocupar
a la comunidad internacional: ningún país (ni desarrollado,
ni en desarrollo), ni ningún organismo de la sociedad civil,
como el ETC —los cuales dicen valorar este tipo de investigaciones—
ha aportado hasta la fecha fondos destinados específicamente
a financiar estas pruebas tan útiles pero tan costosas.
- Finalmente, cabe
señalar que, lejos de guardar silencio respecto a este asunto,
los científicos del CIMMYT desde 1995 han abogado por que se
realicen investigaciones minuciosas y se tomen acciones sólidamente
sustentadas por la ciencia respecto al maíz transgénico
en México, pese a que esto podría ir en contra de poderosos
intereses creados en la industria y en la política. Así
lo hemos manifestado repetidamente, en artículos publicados en
revistas científicas internacionales, en conferencias y seminarios,
y en más de 50 entrevistas a medios de comunicación nacionales
e internacionales. Y lo seguiremos manifestando, mediante un contacto
constante con los medios de comunicación y con otros integrantes
de la comunidad científica.
En sus boletines de
prensa, el ETC y sus asociados califican la actitud del CIMMYT como "deplorable,
al no tomar acción respecto a la contaminación del maíz”,
y piden “una estrategia y un procedimiento que garanticen que las
accesiones del banco de germoplasma queden protegidas de cualquier tipo
de contaminación”. Como ya lo hemos demostrado, ambas declaraciones
son infundadas; por consiguiente, surge la interrogante de si las acusaciones
del ETC son producto de la ignorancia o si deliberadamente están
haciendo a un lado los hechos. Queremos pensar que se deben a lo primero.
Debemos aclarar que,
si acaso el ETC optara por ayudarnos en esta vital labor, recibiríamos
de buena gana su apoyo técnico y económico. Y junto con
la acción constructiva, aceptaríamos sostener un diálogo
constructivo, ya que la comunicación por medio de boletines de
prensa tiene sus limitaciones.
Para finalizar, cabe
recordar que la misión del CIMMYT es servir como catalizador y
líder en una red mundial de investigación sobre el maíz
y el trigo, en beneficio de los pobres de los países en desarrollo.
Nos apoyamos en investigaciones científicas sólidas y asociaciones
colaborativas, para generar, compartir y aplicar conocimientos y tecnologías
que aumenten la seguridad alimentaria, mejoren la productividad agrícola,
y conserven los recursos naturales–incluidos los genéticos.
Es nuestro propósito seguir cumpliendo con esta misión e
invitamos a todos aquellos que comparten las mismas metas a unírsenos
para que juntos las llevemos a buen término.
Masa Iwanaga
Director General
CIMMYT
Arriba
October, 2003
24 Aug 2004 14:50:42 -0500
|